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6 – Jökulsárlón, Diamond Beach y Múlagljúfur Canyon: ruta por el sur y este de Islandia
Domingo 31 de mayo de 2026
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ÍNDICE
Mapa
Todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.
Itinerario programado para hoy
Introducción
Aunque teníamos el despertador para las 7:30 de la mañana, tanto mi chico como yo nos despertamos antes de tiempo porque estamos muy inquietos e ilusionados con la aventura que nos espera hoy.
Al descorrer las cortinas, cómo no, llueve… y encima hay mucha niebla…
Nos da mucha pena no tener tiempo ni siquiera para dar un paseo por los alrededores del alojamiento, el Reynivellir Old Cottage 2, porque tienen una pinta increíble con tantas cascadas enormes…
Pero es que durante este viaje tengo la sensación permanente de que nos falta tiempo y, si pudiese volver a empezar, mínimo vendría dos o tres días más… Y eso que hoy es solo el cuarto día pero, como os digo, en todo momento siento que nos falta tiempo y que tenemos que ir con mucha más prisa de la que quisiéramos.
También es verdad que este país es tan absolutamente increíble que creo que podría venir un mes entero y quedarme con muchas ganas de más…
Hoy continuamos explorando algunos de los lugares más espectaculares del Parque Nacional de Vatnajökull: la laguna glaciar de Jökulsárlón, Diamond Beach y el cañón de Múlagljúfur. Después tendremos por delante unas cuatro horas de conducción hasta nuestra próxima guesthouse.
Excursión en zodiac por la laguna glaciar de Jökulsárlón
Por qué esta fue la única actividad de pago que elegimos en Islandia
En Islandia las opciones de excursiones y actividades son prácticamente infinitas: avistamiento de ballenas, baños termales, trekking sobre glaciares, cuevas de hielo, excursiones a volcanes o rutas por las Tierras Altas. Y sinceramente, cuanto más leíamos sobre el país, más nos apetecía hacerlo absolutamente todo.
Pero organizando una ruta circular de 10 días por Islandia tuvimos claro desde el principio que era imposible abarcarlo todo. Muchas de las actividades más espectaculares requieren dedicar medio día o incluso una jornada completa, así que tuvimos que seleccionar muchísimo.
Finalmente, y tras valorar tiempo y presupuesto, decidimos reservar solo una excursión. Nuestra primera opción hubiese sido visitar Landmannalaugar y recorrer las Tierras Altas, pero esta actividad requiere dedicar un día completo…
Por eso optamos por la segunda experiencia que más nos atraía: un paseo en zodiac por la laguna glaciar de Jökulsárlón, una de las excursiones más populares de Islandia. Esta actividad está disponible de mayo a noviembre y permite navegar entre icebergs en uno de los paisajes más impresionantes del sur del país.
Información práctica, precios y consejos para visitar Jökulsárlón
OJO porque por Internet hay información bastante confusa y parece que existen varias empresas que realizan excursiones en zodiac por Jökulsárlón, pero en la práctica la única compañía que opera este tipo de tours es Ice Lagoon.
Lo que sí existe es la posibilidad de realizar una excursión similar en Fjallsárlón, una laguna glaciar situada muy cerca de Jökulsárlón. Mucha gente confunde ambos lugares porque los dos cuentan con icebergs y paisajes glaciares, pero Fjallsárlón suele ser bastante más tranquilo y menos masificado. Fjallsárlón Iceberg Boat Tours & Ice Floating es la empresa que opera las excursiones en barco por esta segunda laguna.
Nosotros reservamos las entradas online en cuanto se habilitaron las fechas para 2026, en enero. No sabíamos hasta qué punto podía agotarse la actividad y teníamos claro que queríamos un horario muy concreto en un día específico del viaje, así que preferimos no arriesgar.
Eso sí, el cambio de año vino acompañado de una subida de precio: las excursiones pasaron de costar 15.700 ISK en 2025 a 16.600 ISK por persona en 2026.
OJO: tened en cuenta que los tickets se compran en coronas islandesas y algunos bancos aplican comisiones elevadas por cambio de divisa. Nosotros utilizamos la tarjeta Vivid y pagamos un total de 230,35 € (33.200 kr), con aproximadamente 3 € de comisiones según nuestra app de cambio.
Curiosidades de Jökulsárlón
Nuestra experiencia en Jökulsárlón
Tardamos solo 10 minutos en llegar desde nuestro alojamiento, que elegimos precisamente por estar tan cerca de la laguna.
Jo, llueve muchísimo… ¡¡¡Qué rabia por favor!!!
Cuando me bajo del coche y veo todos los icebergs flotando en Jökulsárlón es como… ¡¡¡Guaoooooo!!! ¡¡¡Qué pasadaaaaaa!!!
Hacemos el check-in en el tráiler blanco donde pone “Tickets Glacier Lagoon”.
Como todavía es pronto (tenemos el tour contratado para las 9:50 horas), nos dicen que a las 9:30 debemos estar en el tráiler que pone “Zodiac Tours – Meeting Point”.
Hay baños gratuitos en la zona.
A la hora señalada nos entregan unos chalecos salvavidas y unos trajes que nos cubren de pies a cabeza y sirven para mantenernos calentitos.
Una vez vestidos, nos dan una breve charla y vamos dando un paseo hasta la laguna.
CONSEJO: os recomiendo que estéis muy atentos para coger el mejor sitio en la lancha. Si podéis ir en la proa, podréis hacer fotos sin que salga nadie delante. Es verdad que iban girando la zodiac de vez en cuando para que todo el mundo tuviese acceso a las mejores vistas, pero desde ahí resulta mucho más fácil conseguir imágenes completamente despejadas.
Zarpamos a las 10 horas y justo en ese momento deja de llover. ¡¡¡No me lo puedo creer!!! ¡¡¡¡Qué suerteeeeee!!!!
Nada más ponernos en marcha aparece nuestra primera foca. ¡¡¡No contaba con ello!!! Y es que yo no tenía ni idea, pero al parecer Jökulsárlón es uno de los mejores lugares de Islandia para observar focas en libertad.
Nos llevan muy cerquita de ella para que podamos apreciarla con nitidez.
Cuando nos aproximamos a los icebergs de color azul, muero de amor… Es como estar metidos en Frozen… ¡¡¡Magia pura!!!
Todo es alucinante y supera por muchísimo cualquier expectativa. ¡¡Me está chiflando muchísimo la excursión!! ¡¡¡Un absoluto imprescindible en Islandia!!!
De verdad que cualquier cosa que os cuente no podrá describir para nada la realidad de lo que estamos viviendo:
Atracamos a las 11 horas, después de haber navegado durante una hora. ¡¡¡Menuda suerte que hemos tenido con el clima!!! Hace apenas unos minutos que se ha puesto a llover de nuevo y, sin embargo, hemos podido disfrutar al máximo de esta excursión tan inolvidable sin la puñetera lluvia.
Una excursión de diez que no puedo más que recomendaros. Merece sobradamente la pena cada euro que cuesta.
Además, los trajes que nos han dado nos han protegido muchísimo del frío y del viento y hemos estado de lo más a gusto, y eso que soy la persona más friolera que conozco. De hecho, llevábamos ropa como para una batalla glacial… Yo, mi maravillosa chaqueta calefactable y mi chico, un anorak enorme que con el traje le resultó un tanto incómodo por ir tan embutido.
Una vez finalizado, yo no hubiese llevado mi gorro de lana porque con la capucha iba más que protegida, y él hubiese llevado la chaqueta de trekking, más liviana y menos aparatosa.
También iba cargando con una riñonera que no me valió para nada porque quedó debajo del mono. El traje que nos prestan tiene dos enormes bolsillos para meter el móvil y otros dos más pequeñitos para pañuelos de papel o guantes, por ejemplo.
Nos vamos de la laguna glaciar a las 11:30 horas. Solo tenemos que atravesar la carretera para dirigirnos a la Diamond Beach.
Diamond Beach (la playa de los diamantes)
La Diamond Beach se encuentra en la desembocadura de la laguna de Jökulsárlón. Los icebergs acaban llegando al océano Atlántico y muchos de ellos regresan después a la orilla empujados por las corrientes y las mareas.
CONSEJO: al igual que en la famosa playa de Reynisfjara, aquí también debes tener mucho cuidado con las peligrosas sneaker waves (olas traicioneras). Pueden llegar de forma repentina y arrastrar a una persona al mar en cuestión de segundos, por lo que conviene mantenerse siempre bien alejado del agua.
Eystri-Fellsfjara (playa este)
Aparcamos en la Eystri-Fellsfjara, situada a la izquierda del río si miramos hacia el mar. La elegimos porque era la que nos quedaba más cerca y porque, al revisar Google Maps desde casa, la imagen satélite mostraba muchos más bloques de hielo.
Ante nosotros tenemos un paisaje que emana misterio, entre la niebla, la arena negra, el río que baja con tanta fuerza y el constante graznar de los pájaros. Lástima que llueva sin parar…
La orilla que hemos elegido hoy no tiene ningún iceberg, por lo que debemos coger nuevamente el coche y atravesar el puente para ir a la Vestari-Fellsfjara, ya que desde lejos sí que podemos ver allí algún trozo de hielo. Suerte que el pago inicial del parking nos cubre todos estos aparcamientos.
Vestari-Fellsfjara (playa oeste)
Ver los bloques de hielo a la orilla del mar en contraste con la arena oscura me parece una auténtica pasada. Dicen que brillan como diamantes cuando reflejan la luz del sol, cosa que nosotros hoy no podemos comprobar…
Hay varios icebergs flotando en el mar, arrastrados por la marea. Me resulta alucinante todo lo que veo.
La playa es una auténtica locura y un absoluto imprescindible en un viaje a Islandia.
¡¡¡Estoy en una playa de negra arena volcánica rodeada de icebergs!!! ¡¡¡¡¡¡Qué fuerte todoooooooo!!!!!
A las 12:30 nos ponemos en marcha de nuevo.
Múlagljúfur Canyon: una de las rutas más impresionantes de Islandia
Nos toca retroceder un pequeño tramo de la carretera que recorrimos ayer para realizar la ruta que tenemos programada.
La planificación quedó así porque nos resultó muy difícil reservar alojamiento en esta zona. A pesar de hacerlo con mucha antelación, las opciones eran bastante limitadas si no querías dejarte un pastizal. Por eso finalmente elegimos el Reynivellir Old Cottage 2 que, por cierto, me ha encantado, aunque para llegar a la ruta de hoy tengamos que retroceder un poco antes de continuar nuestro recorrido hacia el este.
OJO: los últimos 2 kilómetros se realizan a través de una pista de grava sin asfaltar con bastantes pequeños socavones. Con nuestro pedazo de 4×4 de Lava Car, la atravesamos sin problema ninguno.
Teníamos anotado un parking más alejado, pero la zona está en obras y nos obliga a dejar el coche 600 metros antes de lo previsto. Una pequeña sorpresa que añade otros 600 metros de caminata al regreso.
Recordad que todos estos descubrimientos que vamos haciendo a lo largo del viaje, los tenéis totalmente actualizados en mi mapa personalizado de Google Maps.
Comenzamos la aventura a las 13 horas. Hay baños gratuitos en el punto de inicio de la ruta.
Qué pena que continúe lloviendo sin parar. Vaya mala suerte que estamos teniendo con el clima después de cuatro días seguidos de lluvia…
El itinerario está perfectamente señalizado con múltiples palos de madera pintados en la zona superior de amarillo. De todas formas, nosotros traemos este track de Wikiloc para apoyarnos en él por si acaso.
No solo el parking está en obras, sino también el sendero. Nos cruzamos con varias excavadoras, así que imagino que el trazado actual no será el definitivo cuando finalicen los trabajos.
Además, está todo muy embarrado. Después de una buena subida, aunque con una pendiente bastante asumible, nos toca una buena bajada hasta la orilla del río. OJO: para seguir avanzando debemos cruzarlo saltando de roca en roca. No sé si esto será siempre así o si en determinadas épocas del año el caudal aumenta tanto que acaba haciendo imposible completar el recorrido.
La breve bajada al río es el único respiro de la ruta. A partir de ahí, el camino vuelve a ganar altura sin descanso.
Hay muchísima gente. Parece una romería. Por suerte, este fue el punto de inflexión del viaje, porque a partir de aquí las aglomeraciones disminuyeron muchísimo a medida que nos dirigíamos hacia el norte, algo que nosotros agradecimos enormemente.
A la lluvia se empieza a unir una densa niebla que apenas nos permite ver más allá de unas decenas de metros…
Llegamos a nuestro objetivo tras 50 minutos de caminata para descubrir que la visibilidad es prácticamente nula. Es una pena porque lo poco que alcanzamos a distinguir, con las montañas tapizadas de verde y los saltos de agua al fondo, tiene una pinta espectacular.
El último tramo forma un pequeño círculo desde el que, en caso de buena visibilidad, debe contemplarse el Edén. ¡¡¡Guaooo!!! A lo lejos logramos atisbar una altísima cascada rodeada de montañas y sobrevolada constantemente por aves. Y si con niebla parece un paraíso, no me imagino cómo debe ser esto despejado y con sol.
Aunque no hemos podido disfrutar apenas de las vistas, os lo pongo como un imprescindible porque lo poco que conseguimos distinguir es una maravilla. Estoy segura de que aquí tienen que habitar las hadas porque este lugar es Avatar en estado puro: elevadas cascadas por doquier, aves sobrevolando el cañón sin descanso y todo cubierto por una vegetación de un verde tan intenso que parece pintado. Incluso al fondo podemos distinguir algunos neveros… No suena mal, ¿verdad?
Finalizamos la aventura a las 14:35 horas. Nos quedan por delante casi cuatro horas de conducción solo para llegar hasta nuestro alojamiento, por lo que decidimos hacer nuestro picnic en el coche para protegernos de la lluvia.
Hoy probamos nuevos sabores de Carretilla: ensalada rústica y ensaladilla rusa. No solo están buenísimas, sino que la ensaladilla está superlograda. No entiendo cómo este tipo de comida puede aguantar más de seis meses fuera de la nevera. ¡Es la caña y nos está facilitando muchísimo la vida!
De hecho, es una lástima no haber traído más variedad de platos fríos, porque solo compramos cinco para ver qué tal estaban y nos habría venido genial contar con unos cuantos más para el resto del viaje.
Cómo cruzar el este de Islandia: Ring Road, carretera 939 o carretera 95
Aunque no me gusta nada conducir y siempre intento evitar coger el coche porque estoy acostumbrada a moverme en moto, al final acabo yo haciendo casi tres de las cuatro horas al volante. Y es que cualquier cosa que os pueda contar sobre la naturaleza islandesa se queda muy lejos de lo que realmente es.
Enlazamos una carretera escénica detrás de otra con unos paisajes que directamente me resultan indescriptibles. Parece que estemos viviendo una fantasía permanente entrando y saliendo entre los fiordos.
De verdad, no voy a intentar describíroslo porque esto tenéis que vivirlo.
A pesar de llegar a este viaje con las expectativas por las nubes después de siete años soñando con hacerlo, día a día, minuto a minuto, me quedo totalmente boquiabierta y embelesada.
Para llegar a Egilsstaðir, donde se encuentra nuestro alojamiento, tenemos tres posibilidades: continuar por la Ring Road bordeando la costa oriental (rodeado en amarillo en la foto inferior) o abandonarla por una de estas dos alternativas:
Cuando preparamos el viaje, ni siquiera nos planteamos continuar por la Ring Road porque Google Maps indicaba que suponía recorrer 65 kilómetros más y añadir unos 35 minutos extra de conducción. De hecho, siempre nos mostraba la 939 como la mejor ruta para llegar a Egilsstaðir, así que para nosotros la decisión parecía bastante evidente.
IMPORTANTE: para seleccionar la que creemos que es la mejor opción posible, nos apoyamos en la web de Road.is. No solo te informa sobre el estado de las carreteras, mostrando con distintos colores la presencia de hielo o nieve y marcando en rojo las que están cerradas, sino que también te permite consultar el tipo de pavimento de cada vía para saber si está asfaltada, es de grava o se trata de un simple camino.
Entre las dos alternativas que abandonaban la Ring Road, acabamos eligiendo la 939 porque era la más corta. Como ambas incluían kilómetros sin asfaltar, no vimos ninguna ventaja clara de la 95 frente a la 939.
OJO: lo que no sabíamos al organizar el itinerario es que Road.is también permite consultar incidencias como la niebla o el estado real de visibilidad de cada carretera. Tampoco éramos conscientes de que la 939 obligaba a atravesar un puerto de montaña, algo que nos pasó completamente desapercibido durante la planificación de la ruta.
Cuanto más profundizamos en Road.is, más nos sorprende. Tiene muchísima información práctica que desconocíamos y que puede resultar de enorme utilidad para recorrer Islandia.
Nada más abandonar la Ring Road para enlazar con la 939, nos encontramos con una ruta escénica llena de cascadas gigantes por todas partes que, si no fuese porque la carretera no solo está sin asfaltar, sino que es terrible, sería de un 10 absoluto.
De verdad que cualquier cosa que os diga no puede transmitir lo que estamos viendo. Es como estar continuamente dentro de El Señor de los Anillos, Jurassic Park o algo por el estilo. ¡¡Es alucinanteeeee!!
Es tan alucinante como mala es la carretera que, aunque las señales permiten ir a 70 km/h, vamos a 30 y da gracias. Sin asfaltar, con constantes y pronunciadas subidas y continuos cambios de rasante. OJO: no os recomiendo que os metáis por aquí si no traéis un 4×4.
El ascenso nos lleva al encuentro con la nieve mientras la niebla vuelve a aparecer. Estamos subiendo un puerto de montaña sin contar con ello… Hemos pasado de Rivendell a Mordor en un instante. Podéis ver claramente la última foto que había sacado en contraste con el vídeo que grabé a continuación…
Lo hemos pasado muy mal a lo largo de estos 21 kilómetros. Y suerte que nosotros tuvimos claro desde el principio que queríamos alquilar un 4×4, porque delante de nosotros circulaban turismos normales. De hecho, nos cruzamos con uno que llevaba un trozo del guardabarros colgando, con eso os lo digo todo…
Si me hubiesen dicho que se trataba de una F Road, me lo hubiese creído a pies juntillas… Solo nos hubiese faltado tener que vadear un río…
A las 18:30 horas y justo cuando por fin volvemos al tramo asfaltado, se levanta la niebla de golpe. Ha sido una experiencia horrible…
Revisando ahora la carretera alternativa, la 95, vemos en Road.is que tanto esta como la 939 no solo tienen muchos kilómetros sin asfaltar, sino que alcanzan cotas muy similares, por lo que tampoco tengo claro que hubiese supuesto una mejora respecto a la ruta que elegimos. Quizás nosotros tuvimos muy mala suerte con la niebla o tal vez siempre son zonas cubiertas de niebla…
OJO: de hecho, después de vivir esta odisea y tras darle muchas vueltas, creemos que la mejor alternativa es continuar por la Ring Road. Nosotros no lo hemos comprobado en primera persona pero, viendo que está completamente asfaltada, nos da la sensación de que puede compensar perfectamente los kilómetros extra. Aunque el recorrido es bastante más largo sobre el papel, no tengo tan claro que la diferencia real de tiempo sea tan grande, ya que durante muchos tramos de la 939 hemos tenido que circular a unos 30 km/h pese a que las señales marcaban 70 km/h.
Dónde alojarse cerca de Seyðisfjörður: Lyngás Guesthouse
Por fin, a las 19:10 horas, exhaustos después de tanta tensión, llegamos a nuestro alojamiento, el Lyngás Guesthouse.
El check-in está automatizado, lo cual nos resulta supercómodo. Hace una hora que nos han mandado ya el código para abrir la cajita y sacar las llaves.
Como en el Selfoss Hostel, es obligatorio descalzarse antes de entrar.
Nuestra habitación, la número 1, está genial: muy amplia, luminosa y justo enfrente de los baños, lo que siempre nos hace tener la sensación de contar con baño privado.
El comedor y la cocina son enormes y parecen sacados de un restaurante con estrella Michelin.
Lástima que, con tantísimos planes programados para ver lo mínimo imprescindible de Islandia, no nos esté dando tiempo a disfrutar de ninguno de los alojamientos.
Tras descansar un rato, teníamos previsto visitar Seyðisfjörður, que se encuentra a media hora en coche de aquí. Pero la verdad es que ha sido un día muy intenso, con muchísimas horas de conducción, y todavía nos quedan muchos días de viaje por delante, así que, aunque es algo que no solemos hacer, decidimos prescindir de la visita. Sabemos que es uno de los pueblos más bonitos de Islandia, pero preferimos quedarnos a descansar y aprovechar un poco nuestra estancia.
En vez de darnos pena tomar esta decisión, los dos sentimos alivio e ilusión por poder descansar un poquito.
Es la primera vez que, al ducharnos, el agua caliente huele a huevos podridos, pero ya habíamos leído que se debe a que procede de aguas termales. Es de lo más llamativo, jajajajaja.
Disfrutamos de una cena “romántica” de la mano de Carretilla:
A nosotros, que nos encantan las papas con mojo picón y las pedimos todos los días cuando estamos en Canarias, nos parecen muy ricas y logradas. Es sorprendente… Todo esto de Carretilla me tiene totalmente boquiabierta.
Por fin nos acostamos a las 22:15 horas. Estamos absolutamente extenuados. Mañana será otro día, segurísimo que lleno de nuevas y maravillosas aventuras.
Gastos del día
TOTAL: 2.100 kr (14,98 €).
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Enfermera 💉 y viajera 🛩️
🫡 Presidenta de la asociación @asturiastb
¡¡2️⃣4️⃣ países visitados y sumando!!
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Posdatas
Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.
Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S22 ultra.
Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…