Single Blog

  • Home
  • 6 – Miradores de El Hierro: La Peña, Isora, Las Playas y Tacorón
  • Volver
  • Mirador de La Peña con vistas al valle de El Golfo y al océano Atlántico en El Hierro

    6 – Miradores de El Hierro: La Peña, Isora, Las Playas y Tacorón

    Los viajes de Ali Fog 30 de septiembre de 2026 0 comentarios

    Descubre el diario completo de mi viaje por El Hierro

    Ver todas las etapas

    ¿Estás pensando en recorrer otras Islas Canarias?

    Explora mis guías completas de las Islas Canarias

    Miércoles 30 de septiembre de 2026

    Esta noche hemos dormido con las ventanas abiertas y las mosquiteras puestas en nuestro apartamento Roque Blanco, y la verdad es que hemos descansado muchísimo mejor.

    Como cada mañana, disfrutamos de un agradable desayuno en nuestra enorme terraza, desde donde tenemos unas vistas lejanas al mar.

    Hoy nos vamos a recorrer algunos de los mejores miradores de El Hierro, además de acercarnos hasta La Restinga y Tacorón.

    Piscina natural de Playa del Río

    Por casualidad descubrimos que junto a nuestro alojamiento, en la Playa del Río, tenemos otra de esas piscinas naturales que tanto nos gustan. Así que, aprovechando que la marea está baja, a las 11 de la mañana salimos de nuestra casita para acercarnos a echar un vistazo.

    El pequeño charco tiene muy buena pinta, y eso que todavía no está iluminado. Nos lo apuntamos para volver al terminar la jornada y disfrutar de un bañito con vistas a la puesta de sol. Pero eso os lo cuento todo un poco más abajo…

    Mirador de La Peña: la obra de César Manrique en El Hierro

    • Trayecto en coche: 14 minutos.
    • Parking: sí, enorme.
    • Acceso: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 35 minutos.

    Google Maps nos mete por una carretera bidireccional terriblemente estrecha y empinada, la Calle La Asomada Guarazoca, que me lleva con el corazón en un puño. CONSEJO: os recomiendo que vayáis mejor por la HI-10. La parte buena de este desvío es que descubrimos un drago espectacular con el que no contábamos para nada.

    Nuestra primera visita del día nos hace especial ilusión, puesto que estamos ante uno de los miradores diseñados por nuestro admirado César Manrique, un artista, escultor y defensor del medioambiente nacido en Lanzarote, cuya obra estuvo siempre muy ligada al paisaje de las islas Canarias. En otros viajes ya hemos podido contemplar algunas de sus creaciones más conocidas, como los Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes, el Mirador del Río o el Jardín de Cactus, todos ellos en Lanzarote, además del Mirador de Morro Velosa, en Fuerteventura, y cuanto más conocemos, más alucinados nos quedamos.

    Manrique fue una figura fundamental para impulsar en las islas un modelo de desarrollo turístico en el que arquitectura y naturaleza convivieran en armonía, evitando en lo posible la masificación y los grandes edificios. Su filosofía se basaba en integrar las construcciones en el entorno, aprovechando sus formas, materiales y colores, en lugar de competir con el paisaje. Y eso es precisamente lo que venimos a explorar hoy en el Mirador de La Peña.

    El jardín de la entrada está precioso y muy cuidado, con varios dragos que ya nos dan una pequeña pista de lo que vamos a encontrar…

    Pero cuando llegamos a la zona del mirador y vemos las panorámicas, nos quedamos totalmente sin palabras. ¡¡Son espectaculares!! Una parada imprescindible en una visita a El Hierro.

    Me siento feliz porque esto es exactamente lo que espero encontrar cuando visito cualquiera de las islas Canarias: un mirador excepcional, con múltiples balconadas y diferentes perspectivas, perfectamente integrado en el paisaje. Como ocurre con tantas obras de César Manrique, el edificio se funde de tal manera con el entorno que, visto desde la costa, resulta prácticamente imposible apreciarlo.

    Y las perspectivas no se quedan únicamente en la zona principal del mirador. Incluso desde el baño de mujeres del restaurante, al que se puede acceder sin necesidad de consumir allí, tenemos unas vistas excepcionales. ¡Qué guay!

    Como hoy el día está completamente despejado, decidimos regresar a los dos miradores que visitamos el lunes y que tanto nos gustaron: el de Isora y el de Las Playas.

    Mirador de Isora

    • Trayecto en coche: 19 minutos.
    • Parking: sí, gratuito y diminuto, con espacio para 2-3 coches. Justo antes hay una explanada sin asfaltar y llena de piedras donde también se podría dejar el vehículo, aunque, OJO, tiene bastante resalto.
    • Baños: sí.
    • Duración de nuestra visita: 35 minutos 

    El sol ilumina por completo la ladera y el paisaje que tenemos delante es un auténtico espectáculo. Me reafirmo en lo que ya pensaba el otro día: este rincón de El Hierro es una parada imprescindible.

    El único problema es que a estas horas resulta muy difícil encontrar una esquinita de sombra para poder hacer un pequeño picnic. Al final me refugié en este recoveco, aunque el sol se colaba por todos los agujeros, jajaja.

    Mirador de Las Playas 

    • Trayecto en coche: 10 minutos.
    • Parking: sí, amplio y gratuito.
    • Baños: sí, pero cerrados las dos veces que fuimos.
    • Duración de nuestra visita: 15 minutos.

    Las panorámicas desde aquí, aunque quedan algo más tapadas por los preciosos pinos, me siguen pareciendo una belleza absoluta.

    Creo que las fotos y los vídeos no reflejan para nada el encanto de este lugar, pero me reitero en lo que ya dije el otro día: para mí, al igual que los dos anteriores, es uno de los balcones imprescindibles en cualquier visita a El Hierro.

    Mirador de Tanajara 

    • Trayecto en coche: 6 minutos.
    • Parking: sí, pequeño y gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 10 minutos.

    Nada más llegar nos encontramos con unas letras gigantes de acero corten con el nombre de El Pinar. Están orientadas a la inversa de lo que cabría esperar, para que se vean bien desde la carretera. No terminamos de entender muy bien esta decisión, la verdad. Creo que quedarían más chulas de cara al mirador…

    Mientras estamos allí, se nubla de repente, restándole un poquito de encanto al lugar.

    Aunque la visión es bastante amplia, no tiene nada que ver con lo que hemos contemplado a lo largo de la mañana, ya que en este caso no tenemos vistas al mar. No nos parece una parada obligatoria, especialmente después de haber disfrutado tanto de los miradores anteriores.

    La Restinga: qué ver y hacer en El Hierro

    • Trayecto en coche: 20 minutos.
    • Parking: sí, por las calles del pueblo.
    • Duración de nuestra visita: 40 minutos.

    La bajada a La Restinga se realiza a través de una carretera escénica que nos hace sentirnos en Canarias en estado puro: cráteres, lava, ceniza, vegetación… ¡Guaoooooo!

    La Restinga es uno de los principales puntos de salida de las excursiones de avistamiento de cetáceos y de buceo de la isla, ya que El Hierro es conocido por la calidad de sus fondos marinos. Yo suelo tener muy mala suerte con los avistamientos y mi única experiencia buceando en Maldivas, el año pasado, fue tan terrorífica que acabé llorando, así que esta vez no era una actividad que entrase en mis planes.

    Nada más llegar a nuestro destino, hacemos nuestro picnic protegidos de la solana junto al famoso mero Pancho, con vistas al puerto.

    Aquí encontramos la primera playa de arena (y piedras) que vemos hasta el momento. CONSEJO: os recomiendo recorrer las pasarelas de madera que discurren junto al mar, entre las distintas coladas de lava, creando unos preciosos contrastes con el azul intenso del océano Atlántico.

    A pesar de que estamos casi en pleamar, el mar está muy tranquilo, como un plato, y nada tiene que ver con las costas del noroeste de la isla. El agua tiene un tono turquesa de lo más apetecible. De hecho, la playa de La Restinga ha sido galardonada con Bandera Azul por la calidad ambiental de sus playas y puertos.

    Después de 40 minutos recorriendo la zona y, sobre todo, teniendo en cuenta lo a desmano que está, personalmente no creo que merezca la pena venir hasta aquí expresamente. Eso sí, si estáis por los alrededores, no dudéis en acercaros, porque la carretera de acceso es una auténtica maravilla y merece muchísimo la pena recorrerla con calma. Además, una vez en el pueblo podéis dar un paseo tranquilo por la zona costera y contemplar el océano.

    Mirador de Tacorón y vistas al faro de Orchilla

    • Trayecto en coche: 13 minutos.
    • Parking: sí, apartadero para unos 6 vehículos.
    • Duración de nuestra visita: 5 minutos.

    Al igual que la bajada a La Restinga, el camino hasta la playa de Tacorón es un espectáculo de la naturaleza.

    Hacemos una pequeña parada en el mirador del mismo nombre, desde donde tenemos unas impresionantes vistas de los escarpados acantilados, hasta el faro de Orchilla.

    No sé cómo será la playa, pero solo por contemplar estas alucinantes panorámicas ya merece la pena llegar hasta aquí. Además, la carretera está perfectamente asfaltada y es lo suficientemente ancha como para que puedan cruzarse dos vehículos, algo que se agradece teniendo en cuenta el recorrido.

    Playa de Tacorón 

    • Trayecto en coche: 2 minutos.
    • Parking: sí, amplio y gratuito.
    • Baños: sí.
    • Duración de nuestra visita: 20 minutos.

    En la zona hay varias mesas de picnic con techado, lo que viene fenomenal para poder comer protegidos de la solana.

    Nada más llegar a la orilla, nos encontramos con un paisaje impresionante y un mar turquesa completamente en calma. Hay un montón de gente haciendo esnórquel y, viendo que son tantos los que se animan a explorar el fondo marino, damos por hecho que lo que hay bajo la superficie tiene que ser digno de contemplar, al menos por lo que hemos leído.

    Mi chico es partidario de ponernos el bañador y aprovechar el momento, pero yo sé que después nos va a dar mucha pereza volver a coger el coche y hacer todo el camino de regreso. Llevamos un día bastante intenso y con mucha carretera, así que finalmente insisto en saltarnos esta experiencia y regresar tranquilamente a nuestro alojamiento. Así podremos darnos un chapuzón en el charco que descubrimos esta mañana y olvidarnos del coche por hoy.

    Aun así, a lo largo del viaje nos acordamos varias veces de ese baño que dejamos pasar. No me arrepiento de la decisión, porque seguramente habríamos acabado muy cansados, pero si tenéis la oportunidad, yo no me lo pensaría dos veces: aprovechadla, porque el sitio invita muchísimo a meterse en el agua.

    Eso sí, tened en cuenta que el concepto de playa aquí es bastante diferente al que estamos acostumbrados: la orilla está formada por rocas, sin arena, aunque hay varias zonas llanas que han habilitado para poder colocar las toallas.

    Mirador de Jinama

    • Trayecto en coche: 37 minutos.
    • Parking: sí, en el arcén de la carretera, con espacio para unos 12 vehículos.
    • Duración de nuestra visita: 20 minutos. 

    Después de nuestra infructuosa visita al mirador de Jinama hace un par de días a causa de la bruma, viendo lo despejado que está hoy el día, de camino a casa hacemos un segundo intento.

    Sorprendentemente, al llegar nos encontramos de repente con una niebla total. ¿Es una broma?

    A pesar de no poder ver absolutamente nada, nos lo pasamos genial sacando fotos y vídeos de lo más chorras, fingiendo que tenemos unas vistas espectaculares detrás, jajajaja.

    Además, yo que soy muy curiosa, aprovecho para preguntar a un señor que encontramos allí. El lunes, cuando vinimos por primera vez, ya nos había llamado muchísimo la atención ver a otro hombre completamente abrigado en este mismo punto, mientras que nosotros íbamos en pantalón y manga corta. Parecía un auténtico ermitaño, jajaja, así que esta vez, al encontrarnos de nuevo con otro señor en las mismas condiciones, no puedo evitar acercarme a preguntarle qué hace allí. Resulta que es uno de los brigadistas encargados de la vigilancia de incendios.

    Nos cuenta que están en alerta, aunque la campaña de prevención y extinción de incendios forestales está a punto de finalizar, ya que se desarrolla del 1 de junio al 15 de octubre. También nos explica que se mantienen comunicados entre ellos para avisarse rápidamente si alguno detecta humo o cualquier otra situación sospechosa.

    La verdad es que precisamente hoy nos ha resultado curiosa la cantidad de trabajadores que nos hemos ido encontrando y, sobre todo, la rapidez con la que actúan. Esta mañana, mientras estábamos en el Mirador de Las Playas, vimos a lo lejos una columna de humo y, en cuestión de un minuto, ya teníamos una brigada de bomberos junto a nosotros para comprobar si se trataba de un incendio o simplemente polvo provocado por un desprendimiento. Al final todo quedó en nada, por suerte…

    A las 18:30 llegamos por fin a nuestro alojamiento y, aunque estamos bastante cansados, nos ponemos los bañadores y salimos raudos y veloces hacia “nuestro” charco.

    Atardecer en la piscina natural de Playa del Río

    Contábamos con encontrarnos una paradisíaca piscina natural, pero cuál es nuestra sorpresa cuando nos topamos con un océano enfurecido, batiendo con una fuerza brutal e imposibilitando por completo el baño en el charco.

    La parte positiva es que descubro una pequeña y maravillosa poza que me permite meterme en el agua completamente protegida del embate del Atlántico, aunque a pocos centímetros de mí el mar sigue rompiendo con muchísima fuerza. La sensación es increíble: estoy a salvo, pero al mismo tiempo parece que estoy metida de lleno en medio de un temporal. Es un momento mágico que me permite vivir el espectáculo desde una perspectiva muy diferente.

    Volvemos a quedarnos hasta la puesta de sol, rodeados de un océano salvaje que, lejos de perder intensidad, parece incluso ganar fuerza a medida que avanza la tarde. Y lo más desconcertante es que, supuestamente, solo quedan dos horas para la bajamar plena. No acabamos de entender qué está pasando, pero la estampa que tenemos delante es de auténtica fantasía. Llega un punto en el que el sol está ya tan bajo y las salpicaduras alcanzan tanta altura que incluso llegan a taparlo. ¡¡Qué pasada!!

    Dónde comer en El Hierro: restaurante Lays 

    Aprovechando que el restaurante Lays está a solo cuatro minutos en coche de nuestro alojamiento, volvemos a cenar aquí por tercera vez.

    Y creo que merece la pena explicar bien el contexto, porque nuestra experiencia en este restaurante durante el viaje ha sido bastante curiosa:

    • La primera vez que vinimos no nos pareció un sitio excepcional. Había cosas que nos habían gustado mucho, como las papas y el entrecot, pero también otras que nos habían convencido menos y, teniendo tantos locales todavía por probar, nuestra intención era seguir buscando alternativas.
    • Ayer, sin embargo, acabamos regresando casi “por obligación”, porque de lunes a miércoles muchos de los restaurantes de la zona cierran y prácticamente todas las opciones que teníamos apuntadas estaban fuera de juego. Esa segunda cena fue un éxito. Nos encantaron las papas, el solomillo estaba buenísimo y el salmón también nos pareció muy rico.
    • Así que hoy repetimos ilusionados y con las expectativas bastante altas. Y quizá precisamente por eso, la decepción terminó siendo todavía mayor. Pero os lo cuento con todo detalle para tratar de ser lo más objetiva posible…

    Pedimos para compartir:

    • Pulpo frito: 18,50 €.
    • Papas arrugadas: 3,50 €.
    • Solomillo de res con salsa de queso: 19,50 €.

    Nos animamos con el pulpo frito por recomendación del camarero y también de algunos de los comensales que teníamos alrededor. Ya lo habíamos probado en otra isla preparado de esta manera, pero no nos acordábamos de que, personalmente, no nos aporta demasiado, porque el rebozado hace que apenas nos sepa a pulpo. Es simplemente una cuestión de gustos, así que nosotros no volveríamos a pedirlo.

    Lo que sí nos habría venido bien es que nos avisaran de que el pulpo viene acompañado de papas arrugadas y mojo verde… La cantidad de comida terminó siendo excesiva, porque la ración ya era bastante abundante y, además, habíamos pedido otra de papas aparte. Con el pulpo y el solomillo habríamos tenido más que suficiente. Aunque reconozco que tampoco fue un drama porque, sin ninguna duda, son las más ricas que hemos probado durante nuestros siete días en El Hierro.

    Pero la verdadera decepción llega con la carne, que ayer nos había parecido excepcional. Cuando nos sirven el pulpo les pregunto si pueden ir preparando el solomillo sin esperar a que terminemos el resto de platos, y me responden que ya está en el fuego.

    Pasan más de veinte minutos (¿¿con la carne al fuego??) y el plato no aparece, así que volvemos a preguntar por él. Poco después nos lo traen y claro… El solomillo no solo está completamente pasado de punto, sino que el sabor tampoco nos convence en absoluto. Tiene un deje extraño y poco agradable, como si la carne estuviese incluso pasada de fecha…

    A mi chico no le gusta protestar en este tipo de situaciones, así que no me deja decir nada en el momento. Simplemente dejamos tres cuartas partes de la comida en el plato y, a los pocos minutos, pedimos la cuenta.

    Cuando viene el camarero y ve que casi no lo hemos probado, nos pregunta si hoy no nos ha gustado. Le explico lo que ha ocurrido y su respuesta es simplemente que agradece la información porque les viene bien para trasladársela a cocina. Y ahí termina la conversación. Nos cobran el menú completo y nos vamos.

    Y sinceramente, me fastidia muchísimo. Después de tres visitas, nos vamos con sensaciones completamente diferentes: la primera, sin demasiadas expectativas; la segunda, encantados y pensando que habíamos descubierto un sitio estupendo; y la tercera, bastante decepcionados y sintiéndome un poco estafada…

    Al final, me quedo con las papas arrugadas como lo mejor de las tres cenas y, aunque la experiencia de ayer nos hizo pensar que Lays podía convertirse en uno de nuestros restaurantes favoritos de El Hierro, después de lo ocurrido hoy ya no puedo decir lo mismo.

    Gastos del día

    • Cena restaurante Lays: 43 €. 

    TOTAL: 43 €.

    Posdatas

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Iphone 17 Pro MAX.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…

    Dejar un comentario

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Resumen de privacidad

    Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

    Puedes revisar nuestra política de privacidad en la página de privacidad y cookies.