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  • Mujer sentada junto al sendero litoral de Las Puntas con el paisaje volcánico de El Hierro al fondo

    3 – Las Puntas y La Maceta: qué ver y hacer en El Hierro

    Los viajes de Ali Fog 27 de septiembre de 2026 0 comentarios

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    Domingo 27 de septiembre de 2026

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    Mapa

    Todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior, MIS iconos se pasarán directamente a TU Google Maps.

    Introducción

    He dormido genial en nuestro apartamento Roque Blanco. A pesar del bochorno que hacía ayer, el climatizador evaporativo (o enfriador de aire) que tenemos en la habitación ha conseguido que descanse de maravilla.

    Al despertarme entiendo perfectamente por qué ayer hacía tanto bochorno, y es que hoy está lloviendo muchísimo. Sí, estamos en Canarias y nos sentimos como en casa, en Asturias, porque hemos traído la lluvia con nosotros, jajajajaja.

    Aprovechamos para desayunar tranquilamente y tomarnos la mañana con un poco de calma, algo de lo más inusual en nuestras vacaciones.

    Hoy vamos a recorrer Las Puntas y el litoral hasta La Maceta, descubriendo algunos de los lugares más interesantes de esta zona del valle de El Golfo.

    Quesadillas de La Abuela en El Hierro

    Junto al supermercado Las Puntas, que ya exploramos ayer, se encuentra la fábrica de quesadillas de La Abuela.

    Las quesadillas son uno de los dulces más típicos de la isla. Se elaboran con queso herreño, azúcar, huevos, harina y un toque de anís, y son todo un clásico de la gastronomía de El Hierro.

    Compramos dos para probarlas, a 2,70 € la unidad.

    Qué ver en Las Puntas: sendero litoral hasta La Maceta

    Sin necesidad de coger el coche, a las 10:40 horas salimos de casa a pie y nos dirigimos hasta las letronas de La Frontera, desde donde decidimos comenzar nuestro recorrido.

    El sendero de Las Puntas – La Maceta comienza unos metros más adelante. Os dejo mi track de Wikiloc para que podáis seguir nuestro itinerario con facilidad, aunque no tiene pérdida, ya que está claramente delimitado por muros de diferentes alturas.

    Powered by Wikiloc

    El Hotel Puntagrande, autodenominado “el más pequeño del mundo” y declarado Bien de Interés Cultural, se puede visitar de lunes a sábado, de 11 a 13 horas, por 5 €. Se requiere llevar ropa adecuada. Me parece de lo más curioso, aunque al final no llegamos a entrar.

    Qué lástima que las piscinas municipales Cascadas del Mar estén cerradas, porque tienen una pintaza espectacular. Estas piscinas llevan décadas intentando encontrar un modelo que permita mantenerlas abiertas de forma estable durante todo el año. Han pasado por diferentes etapas de apertura, largos periodos de cierre, obras de acondicionamiento y sucesivos proyectos para solucionar problemas relacionados con el agua, las instalaciones y la climatización.

    Continuamos hasta enlazar con el sendero oficial Las Puntas – La Maceta, de 2.460 metros, señalizado con las características rayas blancas y amarillas de los senderos de “Pequeño Recorrido” (PR).

    El camino discurre por la costa del Valle de El Golfo, atravesando el característico malpaís de origen volcánico de El Hierro y protegido por las imponentes laderas del Risco de Tibataje, declarado Reserva Natural Especial. Su aspecto nos recuerda muchísimo al Risco de Famara, en Lanzarote.

    CONSEJO: os recomiendo traer calzado cerrado de senderismo, porque el terreno es irregular e incómodo.

    A lo largo del recorrido encontramos varios llamativos arcos de roca. OJO: está prohibido subirse a ellos para hacerse fotos. Toca disfrutarlos desde abajo y dejar que sigan formando parte del paisaje.

    También descubrimos diferentes miradores de madera, totalmente mimetizados con el entorno y de lo más fotogénicos, desde los que contemplar este paisaje tan particular. Cada uno de ellos cuenta además con su correspondiente panel informativo, que ayuda a comprender mejor las formaciones geológicas que vamos viendo.

    Aunque ha dejado de llover y el sol no ha salido, hace un bochorno exagerado que me impide disfrutar al 100% de la belleza que nos rodea. Mi chico dice que, como voy totalmente embadurnada en protección solar, mi piel no puede transpirar y por eso lo estoy pasando mal. Para él, en cambio, la temperatura es cálida, pero sin ser excesiva.

    Hallamos enormes formaciones de columnas basálticas que, en medio de este entorno tan negro y con el mar tan agitado, nos recuerdan muchísimo a nuestra reciente aventura por Islandia e incluso a Mammoth Lakes, en California, donde tuve mi primer contacto con este tipo de formaciones allá por 2018.

    Estamos en la zona de La Manejita, situada aproximadamente a mitad de camino entre La Maceta y Las Puntas.

    Según los paneles informativos, La Manejita es una antigua colada de lava que se adentra en el mar y que ha ido adquiriendo su forma actual debido a la erosión del oleaje. Lo más llamativo es su estructura interna, formada por columnas basálticas de formas geométricas muy marcadas, algunas con bases hexagonales, pentagonales o cuadradas.

    Estas columnas se formaron durante el enfriamiento y contracción de la lava, que provocó la aparición de fracturas verticales. Además, su aspecto cambia según la zona de la formación, pudiéndose distinguir diferentes niveles de columnas y una parte superior más irregular y fragmentada.

    Nos enamoramos en el acto de este rincón y de las impresionantes panorámicas que ofrece.

    El negro intenso de la roca volcánica, en contraste con el rojizo del sendero, el azul del mar y el verdor de la vegetación, crean un paisaje de una fuerza y un magnetismo difíciles de ignorar. Los colores y las formas del terreno nos recuerdan muchísimo a nuestras aventuras por el Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote, que tantísimo nos gustó.

    Finalizamos la ruta oficial a las 12:30 horas. La idea era bañarnos en las piscinas naturales de La Maceta, cuadrándolo con las mareas, pero no entendemos nada. La bajamar fue a las 8:10 de la mañana y la pleamar será a las 14:11 horas, así que todavía faltan casi dos horas. Sin embargo, a estas horas el agua cubre por completo las piscinas y no se pueden utilizar. Viendo cómo está ahora mismo el panorama, tenemos la sensación de que aquí solo nos podremos bañar en plena bajamar.

    Como datos prácticos, hay un amplio parking gratuito y baños públicos (abiertos de 9 a 22 horas).

    A lo largo del viaje os iréis dando cuenta de que es muy importante tener controlado el horario de las mareas.

    La idea era repetir la maravillosa experiencia que vivimos en el Pescante de Hermigua, en La Gomera, pero obviamente ahora mismo no es el momento…

    Avanzamos unos cientos de metros hasta llegar a las piscinas naturales de Los Sargos, que también tienen parking gratuito. Estaba claro que tampoco nos íbamos a poder bañar en ellas, pero así aprovechamos para echarles una ojeada y ver cómo son.

    El acceso a Los Sargos se realiza a través de una serie de escalones irregulares y elevados. Da hasta miedo acercarse a este charco puesto que el océano está muy bravo y solo pensar en meter un pie, pone los pelos de punta. No somos capaces ni de distinguir dónde empiezan y terminan las delimitaciones, porque solo se ven olas por todas partes.

    Preguntamos a un local, quien nos indica que hoy el día está atípicamente raro, tanto por el bochorno que hace, que él asocia a la calima que lleva afectando a la isla desde hace un mes, como por lo agitado que está el mar. Nos dice que no es lo habitual.

    A las 13:15 horas iniciamos la vuelta por donde hemos venido.

    Tardamos 45 minutos en regresar al punto de inicio oficial de la ruta. A mí se me ha hecho un poco largo el paseo porque no llevo nada bien el calor y mi cuerpo parece que no sabe regularlo. Aunque la temperatura tampoco es excesiva, al final del recorrido me encontraba bastante agobiada, con esa sensación de estar al límite, así que esta vez no he podido disfrutarlo todo lo que me hubiera gustado.

    Vamos directos al alojamiento para degustar la comida en nuestra enorme terraza.

    Ecomuseo de Guinea: visita, precio y qué ver

    • Trayecto en coche desde nuestro apartamento: 3 minutos.
    • Parking: sí, amplio.
    • Baños: sí.
    • Duración de nuestra visita: 1 hora.

    A solo tres minutos en coche de nuestra casita se encuentra el Ecomuseo de Guinea. La visita completa dura aproximadamente dos horas (la nuestra duró una hora) y está dividida en tres partes:

    • Un tubo volcánico.
    • El centro de recuperación del lagarto gigante de El Hierro.
    • El poblado de Guinea.

    Al tubo volcánico y al Lagartario solo se puede acceder mediante visita guiada. El poblado de Guinea, en cambio, se puede visitar por libre, tanto por dentro como por fuera, por 5 € por persona.

    La entrada cuesta 9,50 € por persona. Hoy es el Día Mundial del Turismo, por lo que el acceso es gratuito.

    OJO: si estáis planificando varias visitas por la isla, existe un Pasaporte Turístico que por 17,95 € permite acceder, mediante un único pago, a estos 7 centros y espacios:

    • Ecomuseo de Guinea, que incluye el poblado, el Lagartario y el tubo volcánico.
    • Casa de Las Quinteras, en Valverde.
    • El Garoé – Árbol Santo.
    • Parque Cultural de El Julan, concretamente el Centro de Interpretación.
    • Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera.
    • Centro de Interpretación Geológico.
    • Centro de Interpretación del Geoparque.

    CONSEJO: llevar calzado cerrado y con buena suela, ya que el terreno resulta bastante incómodo para caminar.

    1. Tubo volcánico de Guinea

    El recorrido comienza en un tubo volcánico, un espacio de unos 90 metros de longitud que se formó a partir de una colada de lava.

    Esta parte no me resulta especialmente llamativa, principalmente porque ya he visitado los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes, en Lanzarote, y ambos lugares me parecieron un auténtico espectáculo. Este tubo me resulta bastante más sencillo…

    También creo que las explicaciones pueden influir en la experiencia. En nuestro caso, me faltan detalles, curiosidades y contexto para conseguir disfrutarlo más y entender todo lo que estamos viendo.

    2. Lagartario de El Hierro y lagarto gigante

    Aquí conocemos uno de los grandes símbolos herreños: el lagarto gigante de El Hierro, Gallotia simonyi, una especie endémica de la isla y en peligro de extinción.

    A mi chico le llaman bastante la atención por su tamaño. Nuestra guía nos indica que los ejemplares que vemos suelen medir unos 60-70 centímetros de largo. A mí, en cambio, el calificativo de “gigantes” me resulta quizá un poco excesivo, porque se me vienen a la mente las enormes iguanas de Riviera Maya, así como las iguanas de Cayo Iguana, en Cuba.

    Además, estos lagartos se mimetizan muchísimo con el entorno. Su coloración hace que prácticamente se confundan con las rocas… Así que, aunque los ejemplares que veo no me parecen especialmente espectaculares a nivel estético o por su tamaño, la historia que hay detrás de estos animales sí me parece realmente interesante. Sobre todo cuando empiezas a conocer todo el trabajo que hay detrás de conseguir que una especie que se consideró prácticamente desaparecida pueda volver a vivir en su hábitat natural.

    Curiosidades sobre el lagarto gigante de El Hierro

    • Durante años se consideró que el lagarto gigante de El Hierro estaba extinguido, hasta que en los años 70 se redescubrió una pequeña población en los riscos de Tibataje.
    • Desde entonces se trabaja en su recuperación mediante programas de cría en cautividad y posterior reintroducción de ejemplares en diferentes puntos de la isla.
    • Los lugares donde se reintroducen los lagartos no se eligen al azar. Muchos son riscos y zonas de muy difícil acceso y, precisamente, ese aislamiento ayuda a protegerlos de sus principales amenazas. Los gatos asilvestrados son su principal depredador, mientras que las ratas también pueden afectar especialmente a los huevos. Para llegar a algunas de estas zonas, de acceso muy complicado, incluso se utiliza un helicóptero para transportar a los reptiles.
    • Uno de los emplazamientos de estas reintroducciones son los Roques de Salmor, formados por el Roque Grande y el Roque Chico, perfectamente visibles desde nuestra terraza del Roque Blanco, en medio del mar.
    • También existe colaboración con otras islas. En 2013 se intercambiaron tres ejemplares de lagarto gigante de El Hierro con tres ejemplares de la especie endémica de La Gomera. La idea era contar con ejemplares de ambas especies en las dos islas por si algún día se produce una catástrofe, una enfermedad u otra circunstancia que pueda poner en peligro a alguna de ellas y sea necesario volver a reproducir la especie. Espero que hayan elegido a los tres más fértiles, porque si no…
    • En el lagartario, las hembras y los machos permanecen separados durante todo el año, excepto durante la época de reproducción. Nosotros no podemos ver a las hembras porque nos explican que se intenta evitar que se pongan nerviosas, ya que el estrés puede afectar a la puesta de huevos.
    • Todo el programa de recuperación busca no solo aumentar el número de ejemplares, sino también mantener la diversidad genética de la especie para favorecer su conservación a largo plazo.

    3. Poblado de Guinea: arquitectura y vida tradicional

    La última parte de la visita nos lleva hasta el poblado de Guinea, donde podemos conocer cómo era la arquitectura tradicional de El Hierro y cómo evolucionó la forma de vida de sus habitantes a lo largo del tiempo.

    Las casas pertenecen a diferentes épocas y en ellas podemos ver utensilios, mobiliario y distintos elementos que ayudan a entender cómo se vivía antiguamente en la isla.

    Desde que descubrí el Ecomuseo “La Casa” en Veigas (Asturias), me enganché totalmente a este tipo de experiencias, ya que la guía consiguió que nos metiéramos completamente en la vida de las personas que habitaban el pueblo y que pudiéramos imaginar cómo era su día a día.

    En esta ocasión, siento que el poblado tiene mucho potencial, aunque creo que disfrutaría más de esta parte si las explicaciones incluyeran más historias, anécdotas y detalles sobre las personas que vivieron aquí.

    Por eso, creo que la visita al Ecomuseo de Guinea depende bastante de cómo se desarrolla la parte guiada. El lugar tiene mucha historia y, con buenas explicaciones, creo que tanto el poblado como el Lagartario pueden resultar todavía más interesantes.

    El Charco Azul de El Hierro

    • Trayecto en coche: 6 minutos.
    • Parking: sí, amplio y gratuito.

    Tras descansar un rato en casa haciendo tiempo para que se acerque la hora de la bajamar, ponemos rumbo al Charco Azul. La carretera de acceso es una cuesta abajo zigzagueante, pero ancha y bien asfaltada.

    Aunque la marea ha bajado lo suficiente para que el charco esté utilizable, la verdad es que desde arriba la pinta resulta bastante desangelada y no me llama especialmente la atención. Quizá influye que no hay nada de sol, o que después de la rutilla de esta mañana tengo las piernas bastante cansadas y no me apetece demasiado afrontar ahora la intensa bajada hasta el charco. Así que arrancamos el coche y regresamos a las piscinas de La Maceta que también habíamos visto por la mañana.

    Por ahora, tengo que reconocer que la isla me está sorprendiendo menos de lo que esperaba. Y eso me resulta curioso, porque las otras cinco islas Canarias que he explorado en profundidad me enamoraron prácticamente desde el primer día. Puede que también tenga mucho que ver la zona en la que estamos alojados, el día tan gris que nos ha tocado y la calima, que hace que todo se vea un poco más apagado. Todavía no he tenido ese momento de decir guau, esto es increíble, pero nos quedan seis días por delante y toda la isla por descubrir. Así que seguimos ruta y veremos qué nos depara El Hierro.

    Piscinas naturales de La Maceta en El Hierro

    • Trayecto en coche: 3 minutos.
    • Parking: sí, amplio y gratuito.
    • Baños: sí.
    • Duración de nuestra visita: 1 hora.

    El parking está lleno, algo que en este caso me parece una buena señal de cara a lo que nos vamos a encontrar. Pero no hay problema, porque a pocos metros encontramos otro aparcamiento, este ya sin asfaltar, que también está habilitado para caravanas.

    Son las 18:30 horas y el aspecto de La Maceta es completamente diferente al que vimos por la mañana. Ahora sí que resulta de lo más apetecible, así que regresamos al coche para ponernos los escarpines, que para El Hierro me parecen imprescindibles, y nos vamos a chapotear un rato en las frías aguas del océano Atlántico.

    A pesar de lo que esperaba, disfruto de un maravilloso rato de baño. El agua no está ni de lejos tan fría como imaginaba; de hecho, está mucho más caliente de lo que ha estado el agua en Asturias durante todo este verano. Bañarte en estas piscinas tan tranquilas mientras, de vez en cuando, te salpican las potentes olas del océano que rompen al otro lado de la barrera tiene una magia muy especial. Y después del calor que he pasado durante todo el día, el baño me viene genial: me relaja y me refresca muchísimo, justo lo que necesitaba.

    Lástima que hoy no haya salido el sol para que podamos ver el charco en esos tonos esmeralda y turquesa tan característicos de las piscinas de La Maceta. Pero lo bueno es que vamos a pasar cinco noches en nuestro apartamento Roque Blanco, así que intentaremos volver cada día para terminar la jornada con un buen chapuzón.

    Dónde comer en El Hierro: restaurante Lays

    • Trayecto en coche: 4 minutos 
    • Parking: sí, amplio y gratuito.

    Para cenar escogemos el restaurante Lays, por recomendación de la chica que gestiona nuestro alojamiento.

    Pedimos para compartir una ración de:

    • Lapas: 13,50 €.
    • Queso frito con compota de tomate: 10 €.
    • Papas arrugadas con mojo picón: 3,50 €.
    • Entrecot de res con salsa de queso: 19,50 €.

    Las papas están buenísimas. Las lapas tienen una salsa muy rica, aunque el tacto del molusco nos resulta demasiado duro para nuestro gusto. El queso frito quizá está un poco más dulce de lo que esperábamos y el entrecot está muy bueno, especialmente por esa salsa de queso ahumado, muy sabrosa y contundente.

    En general, nos vamos con una sensación parecida a la de ayer: la comida tiene cosas que nos gustan más y otras menos, así que, teniendo tantos sitios todavía por probar, preferimos seguir descubriendo restaurantes nuevos durante el viaje.

    Gastos del día

    • Supermercado Las Puntas: 7,05 €.
    • Fábrica de quesadillas de La Abuela: 5,40 €.
    • Cena restaurante Lays: 46,50 €.

    TOTAL: 58,95 €.

    Posdatas

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Iphone 17 Pro MAX.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…

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