10. DE DOWNTOWN HACIA UPTOWN + TOP OF THE ROCK

Martes 17 de septiembre:

Hoy no teníamos nada programado porque habíamos decidido dejarlo libre por si queríamos repetir algo porque nos hubiese gustado mucho o por si necesitabamos repetir algo por si hubiese salido mal como es el caso de la subida al Top Of the Rock, que tuvimos que anular el otro día sobre la marcha por la lluvia y que cambiamos para hoy a las 18.30 horas. Además dan sol todo el día sin una sola nube, así que a ver si conseguimos pillar un buen atardecer.

Salimos del hotel a las 9.30 horas y cogemos el metro en la 50 At & 8 Avenue, línea azul – letra C, hasta Fulton St.

Nuestra primera visita de hoy iba a ser Bowne & Co., Stationers: “recreación de una imprenta tradicional donde puedes ver cómo era en el pasado el intrincado proceso de impresión”, pero resulta que abre de 11 a 19 horas y aún son las 10.15, así que seguimos ruta.

Damos un paseo rápido por South SeaPort, visitando Fulton St, Beekman St y Schermerhorn Row.

De aquí salimos a la zona del río, donde hay un camino que va del puente de Brooklyn al puente de Manhattan con preciosas vistas. Hoy el día está completamente soleado y los reflejos en el río con los 2 puentes a los lados nos tienen encandiladas.

Seguimos nuestro ascenso hacia el Uptown. Sin saberlo atravesamos buena parte de Chinatown, que por lo que vemos es enorme.

Tenía apuntada una parada en una tienda llamada Tophat (“tiendecita de curiosidades del mundo”), pero está cerrada y lo que vemos desde el escaparate no nos llama nada la atención.

A las 11.40 horas llegamos al McSorley’s Old Ale House, el pub más antiguo de Nueva York (1854), y aunque tenía anotado que su horario era de 12 a 00.30 horas, este sí que lo encontramos abierto. Es una visita curiosa. Nos dejan entrar y hacer fotos sin problema. Tiene baños. Tienen un menú bastante barato con sándwiches a 6$ y hamburguesas a 7,5$ o a 9$ si son con patatas.

Justo al salir del bar nos encontramos con un ratón gigante hinchable subido a la parte de atrás de una pick up. Felipe el guía nos contó el otro día que los sindicatos aparcan estas furgonetas con distintos tipos de animales delante de aquellos negocios en los que el dueño explota o no trata bien a los empleados, hasta que deje de hacerlo, para que todo el mundo sepa lo que ocurre en el interior del local.

Seguimos camino y encontramos al lado de Union Square una tienda de Halloween gigante que es una pasada y con precios bastante bajos: Fantasy Superstore Halloween Adventure. Si pasáis por delante, aprovechar para echar un ojo porque es alucinante. (WEB)

Atravesamos Union Square donde está todo el mundo comiendo en los bancos o durmiendo la siesta en el césped. Hay mucho ambiente.

Llegamos a Gramercy Park: «preciosos jardines privados en medio de Manhattan». Al leer lo de «privados» no me imaginé que podía haber un parque en medio de la ciudad que tuviese llave para entrar. No merece la pena la visita al no poder entrar. Hay muchos parques muy bonitos a lo largo de Manhattan que sí se pueden visitar.

Nos acercamos hasta el edificio Flatiron, que tiene la fachada en obras y desde mi punto de vista no merece la pena. De hecho lo había descartado al hacer el itinerario, pero mi madre quiso acercarse a verlo.

Desde el día del tour por Wall Street quedamos con ganas de comer en el Essen, que era similar al Whole Foods. Casualmente tenemos uno en la 22 St con la Ave of America, por lo que para allí vamos. Es bastante más pequeño que el que vimos el otro día, pero casi mejor, porque sino tardamos mucho en decidirnos. Por lo que nos contó Felipe, se puede coger en distintos táper, mínimo 1 libra (≈ ½ kg) de comida por 11,49$, y de ahí para arriba. Comemos las 2 por 22,65$. Muy recomendable este sitio, al igual que el Whole Foods, ambos marcados con círculos rojos en mi mapa personalizado de Google Maps. Es el único sitio en el que hemos estado que no tienen «tap water» (agua del grifo), pero como llevamos siempre nuestras botellas, tenemos la bebida servida. En la entrada de los baños hay un cartel que dice que es solo para clientes, pero no tienen código ni están cerrados.

A las 14.45 horas pasamos por el Madison Square Garden para la foto de rigor

y por la Penn Station o estación de Pensilvania: «una de las joyas arquitectónicas de la ciudad».

Nos acercamos hasta el Hotel Metro del que tengo apuntado: «pequeña y humilde terraza panorámica con grandes vistas», pero como hoy no es nuestro día, resulta que abre de 16 a 23 horas, así que nos dirigimos hacia Bryant Park donde queremos pasar un buen rato de reposo en ese remanso de paz en medio de los rascacielos. Es precioso este lugar, imprescindible para visitar. Además a estas horas hay muchísimo más ambiente que cuando vinimos de tarde el otro día.

Tras una hora de reposo, nos acercamos hasta Grand Central Terminal ya que mañana vamos a pasar el día con unos familiares y hemos quedado en el pueblo de Rye. Sacamos 2 tickets ida y vuelta («off peak»: fuera de las horas pico) por 41$ en total.

De aquí nos dirigimos junto con toda la marea humana que está saliendo de trabajar hacia el Rockefeller Center. Llegamos a las 18.30 horas. Hay muchísima gente hoy. Al principio del control de seguridad hay un cartel que indica que no se puede pasar comida o bebida, pero pasamos el control de seguridad sin problema con las botellas, los frutos secos y el palo de selfie. Hay que hacer la cola para la foto de rigor aunque nosotras no queramos la foto. Va todo bastante ágil y a las 18.45 horas estamos ya en el piso 67. Vamos directamente al piso 70 porque ya está empezando atardecer, pero obviamente no somos las únicas con esa idea y la zona para ver el atardecer está llenísima de gente. Bajamos de nuevo al piso 69 y justo conseguimos un sitio en primera fila en la misma esquina desde donde mejor se ve el atardecer. Vemos un atardecer espectacular, de 10, menudo cielo… ¡¡¡¡Uffffff!!!!! Ha merecido 100% la pena subir a esta hora… Imprescindible el palo de selfie para poder sacar las fotos entre las rendijas de los cristales que rodean toda la planta, para evitar los reflejos.

A las 20.15 horas iniciamos el descenso. Hay bastante cola para bajar, pero ya no nos importa después de la súper experiencia que hemos vivido.

Una de las cosas que me encanta de viajar es que conoces gente con la misma pasión y con la que es fácil hacer amistad. En este caso hemos estado hablando con una chica de Corea del Sur que viaja sola y la hemos invitado a cenar con nosotras.

Nuestro gozo en un pozo porque íbamos a ir al mismo Au Bon Pain del otro día pero ya estaba cerrado, además nuestra nueva amiga decidió irse porque le salía el avión a Corea a las 2.30 am y ya eran las 20.45 horas. Ha sido una amistad efímera que trataremos de mantener por Facebook.

Así que acabamos cenando en un tal Carve Unique Sandwiches un pastrami que está un poco seco, por 9,74$, y donde al igual que al mediodía, no tienen «tap water».

Aunque estamos agotadas nos acercamos un rato hasta Times Square. La verdad es que es un sitio que a mí no me despierta ninguna sensación, hay muchísimo ambiente y muchas luces, pero sin más.

Llegamos al hotel a las 22.10 horas, 13 horas después de haber salido del hotel.

GASTOS DEL DÍA:

• Essen: 22,65$.
• Billetes a Rye: 41$.
• Carve Unique Sandwiches: 9,74$.

TOTAL: 73,39$.

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