6. GALICIA – CASTRO DE BORNEIRO, DOLMEN DE DOMBATE, CASTILLO DE VIMIANZO, BATÁNS E MUÍÑOS DO MOSQUETÍN, CABAZO DE SAN MARTIÑO DE OZÓN, MUXÍA

Miércoles 16 de junio de 2021

He dormido regular. Yo creo que una cama de 135 cm para 2 personas es un poco pequeña. Además la almohada era demasiado alta para mí, que me gustan casi planas. 

El día ha amanecido grisáceo y de hecho dan lluvia sin parar a partir de las 12 horas. Me resultan increíbles los cambios de clima que estamos viviendo, teniendo en cuenta que ayer llegamos a estar a 33° y con un sol de espatarrar.

Como nos hemos despertado temprano, a las 9.15 horas ya estamos listos para ir a desayunar. Mirando opiniones en Google elegimos A Nova Despensa. Tienen bastante bollería además de bocadillos fríos. Yo soy más de bocadillos calientes, pero es lo que había… Desayunamos en la terraza con vistas a la playa. 

Después de cargarnos de energía damos un paseo para visitar la preciosa Playa de Laxe, que ayer no pudimos apreciar bien porque ya era de noche. Mide 1,4 km, tiene forma de concha y posee una arena blanca y fina de lo más llamativa. Lo malo es que el día está tan gris que las fotos desmerecen un montón.

Vistas desde la habitación (se observa toda la concha si os fijáis bien)

Laxe en general me parece un pueblo precioso con sus casitas de colores y esa maravillosa playa, sin olvidar la espectacular Praia dos Cristais que se encuentra al otro lado de las casitas. Me gusta mucho este pequeño pueblecito costero.

A las 10.30 horas ya estamos listos para iniciar la aventura de hoy. Cogemos el coche y volvemos a la Praia dos Cristais porque ayer me enamoró y, aunque hoy de nuevo está la marea alta y además el día está nublado, no quería irme de Laxe sin visitar una última vez este lugar. 

Igual que ayer, tenemos la mini playa entera para nosotros dos. Es una lástima que no dé el sol pero, aún así, se ve preciosa con todos esos cristales de colores.

A las 11.10 horas nos ponemos en marcha de nuevo. Siguiente destino: Castro de Borneiro, a donde llegamos 15 minutos después. Yo no soy muy fan de los castros, pero a mi chico le encantan así que decidimos ir a visitarlo.

El Castro de Borneiro fue descubierto en 1924. Estuvo habitado entre los siglos VI a.c y I d.c. En él vivían 300 – 400 personas que se dedicaban principalmente a la agricultura y la ganadería. Los castros suelen estar situados en zonas altas desde las que dominaban todas sus tierras y, generalmente, cerca de los cauces de los ríos donde se surtían del agua necesaria. En el Castro de Borneiro las viviendas tienen forma circular, con unos 5 metros de diámetro, conservándose la parte baja de muchas de ellas.

Hay un parking amplio y gratuito. Luego hay que atravesar una coqueta área recreativa atravesada por un riachuelo para, a continuación, subir unas escaleras ubicadas en medio del monte.

El sendero entre naturaleza y florecillas moradas ¡me encanta!

Al final sí que me ha gustado la visita. Hay un montón de muros de un montón de casitas y es una visita rápida y curiosa que merece la pena.

A las 11.50 horas nos ponemos en marcha. Nuestra próxima visita está a solo 5 minutos de aquí. Vamos a visitar el Dolmen de Dombate. Hay visitas guiadas de viernes a domingo, así que hoy miércoles nos toca hacerla por nuestra cuenta.

Este dolmen se cataloga como una tumba colectiva y es considerado como la «catedral del megalitismo» en Galicia. Fue usado entre el 3800 a.C. y el 2700 a.C., momento en el que fue abandonado.

El dolmen original no se puede visitar por dentro, pero hay una reconstrucción del mismo al que sí que se puede acceder. Impresiona el tamaño de las piedras.

Y el de verdad… Me resulta impresionante contemplarlo tan de cerca. Nunca había visto uno.

Arrancamos a las 12.20 horas y en 15 minutos llegamos a Vimianzo, a donde venimos a visitar su castillo. Hay parking gratuito en la calle principal, la Rúa da Torre.

El Castillo de Vimianzo se puede visitar de forma gratuita. Abre hasta las 14 horas. Fue construido entre los siglos XII y XIII. De la primitiva fortaleza solo quedan los restos de lo que pudo ser una torre del homenaje, en el actual patio de armas.

Por dentro hay varias personas haciendo trabajos manuales como en la antigüedad: tejiendo, tallando figuras… ¡Me ha gustado ese aspecto! Al mismo tiempo, hay varias tiendas de souvenirs en el interior que restan un poco de encanto a la visita. Una de las tiendas es de cerámica y descubrimos que venden los mismos productos que compramos ayer en el pueblo alfarero de Buño, pero un poco más económicos. En la base de los productos especifica que están fabricados en Buño.

La visita del castillo no me parece imprescindible, pero también es verdad que yo soy mucho más de naturaleza que de construcciones… Al final hemos dedicado 35 minutos a explorar la zona.

Después de recorrer el castillo y viendo que ha salido el solazo pese a la lluvia que daban, aprovechamos para tomar algo en una terraza del centro del pueblo. 

A las 14 horas cogemos el coche de nuevo. Vamos a visitar Batáns e Muíños do Mosquetín, que se encuentran a solo 10 minutos de Vimianzo. De hecho pasamos antes por el desvío pero preferimos visitar primero el castillo ya que este último cerraba a las 14 horas.

O Mosquetín conserva al lado del río Grande tres «batáns», unos aparatos hidráulicos que hoy prácticamente no se encuentran en Galicia. Eran una referencia en toda la comarca para la gente que traía las mantas de lana a batir en sus grandes mazos. Forman un conjunto con siete molinos recogidos en dos edificios situados entre el río y los canales. No se conoce su fecha de construcción, pero se sabe que a mediados del siglo XVIII ya estaban en pie, ya que aparecen mencionados en el Catastro de Ensenada (1753).

El exterior no cierra y se puede visitar en cualquier momento, pero el interior sí que tiene horario para conocerlo. (Lo adjunto en la foto)

¡La visita me parece una pasada! El entorno es idílico y el interior de los molinos impresiona. Hay una preciosa área recreativa donde decidimos comer nuestro picnic del día acompañados del sonido del agua correr. ¡Me ha encantado este lugar! Además hemos estado solos en todo momento, ¡qué suerte!

Comer en este precioso lugar nosotros solos en plena naturaleza ha sido todo un privilegio. He disfrutado mucho.

A las 15.40 horas nos ponemos en marcha de nuevo, después de 1 hora 30 minutos de aventura.

En media hora aparcamos para visitar el Cabazo de San Martiño de Ozón. El cabazo es, como el hórreo y la panera asturianos, un tipo de granero especialmente diseñado para el secado y curado del grano. Conocido también como hórreo gallego, su área de dispersión comprende la casi totalidad del territorio gallego, el occidente asturiano hasta Navia y el norte de Portugal. Pensábamos que el Cabazo de San Martiño de Ozón era un lugar público, pero la dueña de la finca ya nos comenta que se trata de una propiedad privada. Por lo menos pudimos sacar alguna foto chula de esa construcción tan larga y llamativa. Tiene una longitud de 27,3 metros y es, junto al de Lira y Carnota, el tercer hórreo de mayores dimensiones de la Costa da Morte dentro de su tipología.

De aquí ya ponemos rumbo al hotel, que se encuentra a menos de 10 minutos del cabazo. Hoy dormimos en Solpor do Coído en Muxía.

El hotel no tiene una recepción con presencia física por lo que nos mandan las llaves virtuales por WhatsApp. ¡Qué modernidades! Podemos abrir las puertas acercando el móvil a un sensor. Hay parking gratuito al lado del alojamiento. 

Cuando llegamos descubrimos que el hotel… ¡es una pasada! Es una especie de chalet super moderno con una cocina de última generación, un cómodo salón y una terraza con butacones. Además la habitación está genial, y eso de abrir las puertas con el móvil… ¡nunca lo había visto!

Después de descansar un rato, a las 18.30 horas nos ponemos de nuevo en marcha. Vamos hasta el final del pueblo por la zona del Santuario de la Virgen de la Barca. El clima está bastante desagradable por lo que la visita no llama mucho mi atención, aunque disfrutamos viendo el potente oleaje rompiendo contra las rocas. 

Una vez que el frío ya ha calado lo suficiente en nuestro interior, decidimos ir a tomar algo caliente a una terraza. Como ya habíamos elegido de tarde el lugar donde íbamos a cenar, el número 3 de 25 restaurantes en TripAdvisor: A Furna Gastrobar, tomamos algo en la terraza del mismo grupo: A Furna Street, que está pegado pared con pared. A las 20 horas, en cuanto abre el restaurante, reservamos mesa y 2 raciones de arroz negro de calamar y alioli de espirulina (alga).

El arroz estaba riquísimo y muy abundante para 2 personas. Me llamó la atención la cantidad (por elevada) de calamares fritos frescos que llevaba. He quedado muy llena pero muuyyy satisfecha. ¡¡200% recomendable!! Ñaaaammmm. De postre mi chico se pide la tarta de queso y mi idea era pedir el coulant de chocolate con helado de mandarina pero estaba tan llena que el chico que nos atendía, que era majísimo, me puso solo el helado (dicen que es digestivo, jajajaja) sin el coulant. La tarta estaba muy rica y abundante y el helado perfecto de sabor como todo sorbete de mandarina. Pagamos un total de 51,5€. ¡Ha merecido mucho la pena!

Mientras cenamos me mandan un WhatsApp desde el hotel para avisarme de que me han cargado los 60€ por la noche de hoy a la tarjeta, ya que no tienen recepción presencial.

Después de cenar ya nos retiramos a descansar puesto que el pueblo de Muxía no ha cumplido con nuestras expectativas y no tiene nada que ver con el pueblo de Laxe, que tenía una playa preciosa para dar un paseo. 

GASTOS DEL DÍA:

  • Desayuno A Nova Despensa: 8,9€.
  • Consumiciones Bar Vía Rápida: 3,1€
  • Consumiciones A Furna Street: 3€.
  • Cena A Furna Gastrobar: 51,5€.
  • Solpor do Coído: 60€.

Total: 126,5€

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