3. GALICIA – FERVENZA DE XESTOSA, SOUTO DA RETORTA, FUCIÑO DO PORCO, CUEVA DE LA DONCELLA, VIVEIRO

Domingo 13 de junio de 2021

Hemos dormido regular. La cama de 135 era un poco estrecha para mi gusto y hacía demasiado calor, aunque eso fue nuestro problema por no activar el aire acondicionado.

Bajamos a desayunar a las 9.50 horas. El desayuno se sirve hasta las 11 horas y está incluido en los 130€ que pagamos por las 2 noches. 

Nos sirven, sin preguntar preferencias, una gran variedad y abundancia de productos. En mi opinión la calidad era normalina sin más (la tortilla y el crep estaban muy secos por ejemplo), pero fue divertido de comer.

A las 11 horas arrancamos el coche y nos ponemos en marcha. A ver qué sorpresas nos depara la jornada… El día de nuevo está de lo más nublado, aunque la temperatura es agradable.

En 25 minutos estamos aparcando en un pequeño saliente (43.524958, -7.664721) para visitar la Cascada o Fervenza de Xestosa. Ha salido el sol y hace mucho calor húmedo al bajar del coche. ¡Menudo cambio!

El sendero de acceso a la cascada está bien marcado en el suelo y no tiene pérdida ninguna. Transcurre entre helechos. Hay que tener cuidado con las garrapatas que se esconden en los mismos. Pese a ellas, a mí este tipo de senderos me encantan. 

Y cuando tomamos el desvío a mano derecha y nos adentramos en un salvaje bosque de pinos… ¡¡¡Qué bonito por favor!!! Las vistas a medida que empezamos a atisbar la cascada son espectaculares, parece muy alta.

Llegamos al pie de la cascada y… ¡¡¡menuda pasada!!! Además ¡¡¡estamos completamente solos!!! Qué privilegio hacer excursiones sin nadie a nuestro alrededor. La cascada se encuentra a solo 500 metros desde el parking, cuenta con distintos saltos de agua que rematan en una gran caída final de más de 20 metros de altura y… ¡¡¡merece muchísimo la pena!!! El entorno es maravilloso, salvaje, en plena naturaleza.

Me ha parecido un lugar mágico y espectacular. Me ha recordado mucho a la Cascada del Cioyo en Asturias, una de mis excursiones favoritas por nuestra tierra.

Podría haberme quedado aquí toda la mañana pero, después de 30 minutos, a las 12 horas estamos de nuevo en el coche. Ha sido una excursión breve (1 km) pero ¡¡de lujo!! Os dejo el trail de Wikiloc.

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Al dar la vuelta con el coche vemos que hay otro acceso a la cascada (43.524628, -7.662212) más directo y señalizado, pero sin parking. A mí me ha gustado mucho todo el sendero que hemos hecho hasta la cascada, así que me alegro de haber hecho ese. 

En 25 minutos estacionamos de nuevo el coche. Vamos a visitar Souto da Retorta o el Eucaliptal de Chavín. Se puede aparcar a los lados de la carretera o meter el coche por un camino de tierra y piedras y aparcar a unos 100 metros de la carretera.

En el s. XIX llegó el eucalipto a Europa. Concretamente a Galicia llegó cuando un religioso gallego trajo sus semillas desde las lejanas tierras australianas donde había sido misionero. Esta especie se adaptó tan bien a nuestro clima que se fue extendiendo masivamente por nuestra geografía. En el Souto da Retorta se encuentran algunos de los ejemplares de mayor altura y envergadura del continente, plantados entre 1880 y 1912, entre los que destaca el famoso “avó” (abuelo), con más de 67 metros de altura y 10,5 metros de perímetro de tronco.

A las 12.30 horas iniciamos la caminata.

La ruta empieza con un sendero cómodo y empedrado hasta desembocar en un camino de tierra por medio de la naturaleza. Solo se escucha el trinar de los pájaros y el murmullo del agua correr. 

De vez en cuando nos desviamos del camino para contemplar los gigantescos eucaliptos que nos rodean. ¡¡¡Son una pasada!!!

Lo divertido de esta ruta es entrar y salir del precioso sendero para disfrutar de los enormes árboles a pocos metros. A lo largo del camino hay escaleras que te adentran en el bosque.

En esta aventura sí que hay gente, pero bastante dosificada por suerte.

Todo el bosque transmite paz y tranquilidad. Me encanta esa sensación que provoca el estar en medio de la naturaleza.

Llegamos al «avó» o «abuelo» a las 13.15 horas. Plantado hacia 1880, es impresionante con sus 67 metros de altura y sus 10,5 metros de perímetro. Toda la zona es un lugar idílico, con el río sonando de forma constante. 

Hay un par de eucaliptos al lado del abuelo que tienen un grosor espectacular. (Solo hay que compararlo con el tamaño del banco)

No hay mucha cobertura por aquí pero no hace falta Google Maps porque el sendero no tiene pérdida ninguna. Además siempre tenéis la app Maps.me, que se puede usar aún sin cobertura. Es la que uso yo siempre en todos mis viajes.

Finalizamos a las 13.45 horas después de 1 hora 15 minutos (nos gusta demasiado sacar fotos) y 2,1 km de recorrido en total. Me ha gustado muchísimo y me parece muy recomendable su visita. Me hace gracia que en el panel informativo ubicado al principio del sendero concrete que la duración aproximada de la visita sean 10 minutos… Os dejo el trail de Wikiloc.

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Arrancamos el coche y por el camino encontramos nuevos macizos de hortensias. Me encantan, son tan coloridas….

Vamos rumbo hacia la Playa o Praia de Abrela, donde paramos a hacer un picnic con las provisiones que compramos ayer. Hay aparcamiento abundante y una especie de área recreativa con bancos y mesas de madera, y, aunque hay gente, las mesas están bastante separadas para mantener la distancia de seguridad necesaria por la pandemia.

A las 14.40 horas cogemos el coche de nuevo para recorrer los 850 metros que nos separan de nuestro próximo destino: la Ruta do Fuciño do Porco (Hocico de Cerdo). Son solo 850 metros pero cuesta arriba, así que suerte que encontramos parking justo al inicio de la ruta.

Hay un puesto de helados al lado del coche por lo que para allí que voy, que hace mucho calor, jajaja.

Durante los meses de julio y agosto es necesaria la reserva para la visita a través de este link.

Empezamos la ruta a las 15 horas. Se trata de un camino que conduce hacia el extremo de la punta del Fuciño do Porco, formación rocosa denominada geográficamente Punta Socastro. Los primeros 1.400 metros son una pista forestal entre eucaliptos sin nada muy interesante para ver. Hay un par de desvíos pero bien señalizados, ya que el cartel de madera rodeado en rojo en la foto inferior contiene una flecha en su punta izquierda que nos indica el camino a seguir.

A los 1.400 metros salimos a cielo abierto. Ya podemos observar lo que vamos visitar, que para mí era sorpresa. Se trata de una pasarela peatonal de madera en forma de zigzag que transcurre entre acantilados que miran al mar Cantábrico. ¡¡Tiene muy buena pinta!! Me recuerda a San Juan de Gaztelugatxe (Bilbao), aunque nunca he estado en realidad, jajaja.

Ambos lados de las barandillas de madera están llenos de florecillas silvestres de diversos colores. ¡¡Me encantan!!

50 minutos y 2 km después llegamos al final de la ruta. Después de contemplar el paisaje que nos rodea, iniciamos el camino de vuelta por el mismo lugar por el que hemos venido.

Tardamos 20 minutos en llegar al coche (son las 16 horas). Me ha parecido una ruta diferente con un montón de recovecos fotogénicos. Nos hemos cruzado con bastantes personas, cosa que siempre quita puntos a cualquier excursión, pero me parece que merece la pena. Os dejo el trail de Wikiloc.

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Arrancamos el coche y nos ponemos de nuevo en marcha. En 10 minutos llegamos a nuestro próximo destino, el Miradoiro da Ínsua. Hay un parking amplio y gratuito justo a sus pies.

El mirador está bien sin más para unas fotos rápidas.

Desde el parking vamos dando un paseo de 1 km hasta nuestra última visita del día. Desde el Miradoiro da Ínsua se puede acceder en coche hasta un aparcamiento (43.697961, -7.607916) cercano al lugar al que vamos a visitar, pero hay que atravesar una pista de tierra con bastantes socavones, por lo que nosotros preferimos venir a pie. De todas formas hay un montón de coches en el aparcamiento así que está claro que se puede llegar en vehículo sin problema.

Una vez dejamos atrás el mencionado aparcamiento al final de la pista de tierra, nos adentramos en un sendero rodeado de helechos. ¡Me encantan estos senderos! 

En ninguno de los desvíos está indicado el camino a seguir, por lo que vamos mirando la app Maps.me para elegir los senderos correctos. (El punto azul oscuro del inferior de la foto es el aparcamiento que os mencionaba)

Como no tenía ni idea de lo que veníamos a visitar, no me lo creo del todo cuando mi chico me indica por dónde tenemos que meternos. ¿En serio es por ahí? Es lo primero que se me viene a la cabeza…

Se trata de la Cueva de la Doncella o de Los Encantos. Cuenta la leyenda que en esta escondida y fría cueva habita, retenida mediante el conjuro realizado por un rey moro, una hermosa doncella encantada. De rubios cabellos y vestido blanco, cada año al romper el alba de la noche de San Juan, baja del acantilado para bañarse y peinar sus cabellos con un peine de oro y brillantes. Al rato, vuelve a la cueva de la que no vuelve a salir hasta el próximo año. Más creíble es la versión de que era una cueva donde piratas y contrabandistas escondían sus alijos, inventándose la leyenda para alejar a los curiosos.

¡¡El acceso a la cueva mola muchísimo!! Es un poco angosto al principio teniendo que ir casi de cuclillas pero pronto empieza a ganar en altura pudiendo acabar el acceso completamente erguidos (si no mides 1,80, claro). El camino tiene unos 15 metros de longitud hasta llegar a una gran cavidad que se abre directamente a la pared del acantilado. El mar erosionó el acantilado provocando la sensación de que el túnel finaliza en el aire. ¡¡Me ha encantado esta sorpresa!! No paraba de entrar gente a cuentagotas pero pudimos disfrutar de ella un rato para nosotros solos.

Un consejo: no os sentéis como yo en el suelo de la cueva sino queréis dejar todo el pantalón lleno de barro, jajaja.

A las 17.30 horas iniciamos el camino de vuelta hacia el coche. En 30 minutos ya estamos arrancándolo y justo empieza a llover.¡¡¡Menuda suerte que hemos tenido!!!

Vamos hasta el hotel a descansar un rato pues ya hemos acabo las visitas planificadas para hoy.

Después de un merecido descanso, a las 20.45 horas nos ponemos de nuevo en marcha. Continúa lloviendo…

La idea es intentar como ayer cenar en el Mesón O Recuncho, número 1 en TripAdvisor. Hoy apenas hay gente y encontramos sitio a la primera. Tienen terraza pero el tiempo no acompaña mucho y dentro solo hay una mesa ocupada por lo que podemos quitarnos las mascarillas en el interior para cenar sin riesgo. Pedimos para compartir unas zamburiñas y unos huevos rotos con pulpo. Nos traen 8 zamburiñas (por 14€) que están normales, sin más. Los huevos rotos están deliciosos. Nunca se me hubiese ocurrido la mezcla de pulpo con huevos y patatas, pero quedó excelente, ñaaaam. Pagamos 35,3€ por la cena.

Después de la comilona aprovechamos que ha parado de llover para dar un paseo por Viveiro y fotografiar los últimos vestigios de un atardecer entre la niebla. 

GASTOS DEL DÍA:

  • Helado: 2€.
  • Cena Mesón O Recuncho: 35,3€.

Total: 37,3€

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