2. GALICIA – ACANTILADOS DE PAPEL, MIRADOR DE SAN ROQUE, VIVEIRO

Sábado 12 de junio de 2021

¡¡Y comienza la aventura!! Mi primera parada del día es en el Mercadona de mi ciudad para comprar provisiones. Entre ellas está la deliciosa y siempre socorrida empanada de setas y pollo con una especie de salsa carbonara, que aguanta perfecta para el día siguiente. Ñaaaaammm.

Salimos de Gijón en coche a las 15.40 horas. En 1 hora 50 minutos (17.30 horas) aparcamos en Morás (43.719869, -7.471954). Este pueblo acogió la fabricación de dolos, grandes piezas de hormigón en forma de «T» de 53 toneladas de peso cada uno que se emplearon en la construcción de los espigones del puerto de San Cibrao en Lugo, colocándose entrelazadas como un rompecabezas. Muchos de ellos sobraron quedando simplemente para unas fotos curiosas.

Damos una vuelta por la zona para visitar esas estructuras. Hay montones de ellas, incluida una rosa que destaca entre el resto y que tiene la foto asegurada. Os recuerdo que todo el viaje es una sorpresa para mí y que no conozco ninguna de las paradas que vamos a hacer a lo largo de esta semana. Nos acompaña un día bastante nublado y ventoso.

Sacadas las fotos de rigor, vamos dando un pequeño paseo hasta los Acantilados de Papel o Cantís Morás. Situados en las cercanías de la Punta de Morás, son unas formaciones de roca graníticas de unos 40 metros de altura, esculpidas por la acción del viento y la fuerza del mar a lo largo de los siglos. Su nombre proviene de su apariencia: formando pliegues, dobleces, formas caprichosas y singulares que nos hacen pensar en papeles.

Son llamativos de visitar y dedicamos un buen rato a recorrerlos y a fotografiar las rocas. Parecen colocadas por la mano de alguien y, aunque pesan toneladas, da la sensación de que con un soplo de aire van a salir volando. Me ha gustado pasear sobre ellos y contemplar el paisaje.

A las 18.45 horas arrancamos el coche de nuevo. Al final hemos estado 1 hora y 15 minutos por la zona… Nos gusta demasiado sacar fotos, jajaja.

Por el camino nos encontramos con los primeros macizos de hortensias en flor (lo que se convertirá en habitual a lo largo del viaje). ¡¡¡Me encantan!!! Después de disfrutarlos el año pasado por la zona de Boal, estaba deseando que llegase de nuevo su floración porque son tan coloridas y variopintas que ¡¡¡me tienen enamorada!!! 

Próximo destino: el Faro Roncadoiro o Roncadoira. Aparcamos en el estacionamiento del faro a las 19 horas. El clima no acompaña precisamente con esa neblina para observar los acantilados, pero por lo menos sí que se ven aunque sea entre la bruma marinera. En solo 10 minutos esta visita está liquidada. Hace demasiado viento transformando en desagradable la experiencia. Diría que esta visita solo merece la pena si está el día despejado y el faro os pilla de camino. No es para nada una parada imprescindible.

Nos ponemos en marcha de nuevo rumbo al Mirador de San Roque, en Viveiro, donde aparcamos a las 19.50 horas. Hay una enorme área recreativa con parrillas y un montón de bancos de piedra. Tiene muy buena pinta.

El mirador está a bastante altitud (353 metros sobre el nivel del mar) y se ha metido la niebla. Aún así la panorámica es alucinante, con ese rayo de luz iluminando Viveiro. Tenemos espectaculares vistas de la ría de Viveiro incluyendo la hermosa localidad, los puertos de Viveiro y Celeiro (uno de los más importantes del norte de Galicia) y la playa de Covas. Este lugar con el día despejado tiene que ser una pasada total.

Además hay un cabazo gallego muy bonito y fotogénico. El cabazo es, como el hórreo y la panera asturianos, un tipo de granero especialmente diseñado para el secado y curado del grano. Conocido también como hórreo gallego, su área de dispersión comprende la casi totalidad del territorio gallego, el occidente asturiano hasta Navia y el norte de Portugal.

Me ha gustado mucho esta zona. A las 20.20 horas ponemos rumbo al hotel. Hoy y mañana dormimos en el Hotel Gastronómico Boa Vista, en Celeiro. 

El hotel tiene un parking grande privado y gratuito justo delante, cruzando la carretera nacional.

Nos dan la habitación 201, que es pequeñita pero perfecta para nuestra estancia aquí.

Descansamos un rato y a las 22 horas cogemos de nuevo el coche pues hoy queremos cenar en Viveiro. Está lloviendo pero, por suerte, tardamos solo 3 minutos en estar aparcados en Viveiro. Nuestra primera opción para la cena era el Mesón O Recuncho, número 1 en TripAdvisor, pero está llenísimo. Como plan B nos dirigimos, de nuevo guiados por TripAdvisor, hasta A Chabola Bar e Picoteo. Aquí sí hay sitio, así que nos sentamos en la terraza. Pedimos 3 raciones para compartir: croquetas de jamón, pastel de cabracho y huevos rotos con gambas y gulas. Las raciones son abundantes y están riquísimas. Mi único «pero» es que tardaron 20 minutos en traernos la primera tanda y otros 20 en traernos la segunda, pero repetiría sin dudar. Pagamos 32,4€. 

Aquí acabamos la aventura de hoy, saciados pero satisfechos.

GASTOS DEL DÍA:

  • Mercadona: 29,88€.
  • Cena A Chabola Bar e Picoteo: 32,4€.

Total: 62,28€

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *