11. KIOTO (parte 3): zona este

Viernes 15 de noviembre

Ya está toda la ropa seca. Desayunamos y salimos del hotel a las 8.30 horas. Esta vez Nacho y mi padre se quedan en el hotel directamente.

Hoy tenemos «contratada» a Makiko como guía y haremos la visita con mi amiga Cris y su marido, de Jaime y Kris Travels

Vamos hasta la parada de bus Kawaramachi Sanjo, a menos de 10 minutos caminando del hotel. Una vez que llegamos a la calle, coger el bus se convierte en toda una odisea porque hay 3 paradas seguidas de bus y nadie habla nada de inglés para poder ayudarnos. Finalmente unos chicos nos llevan a la supuesta parada correcta. Vemos en la marquesina que efectivamente aparece el Templo Ginkaku-ji o Pabellón de Plata. En la parada indica cuánto falta para que pase el próximo bus, pero no indica el tiempo en minutos sino que hay 3 dibujos (falta mucho, poco o ya está llegando) y el monigote va pasando de uno a otro según va pasando el tiempo.

Finalmente cogemos el bus número 17. Entramos por la puerta del medio (también se puede entrar por la puerta trasera si hay) y preparamos el dinero justo para pagar. Hay máquina de cambio en el propio autobús (en todos los autobuses). Se paga al salir (hay que meter el dinero justo) y se baja por la puerta delantera, la ubicada enfrente del conductor.

Nos toca ir de pie como sardinas en lata. Según la aplicación del autobús (Arukumachi) solo íbamos a hacer 4 paradas pero hacemos más de 10. Cada persona paga de una manera diferente, es muy gracioso: con distintos tipos de tarjetas, con monedas, cambiando previamente billetes para tener monedas… 

Al bajar del bus vemos una fila de jóvenes vestidos con trajes tradicionales.

Nos encontramos con Jaime y Cris y llegamos al Templo de Plata a las 9.20 horas. El entorno es precioso con los lagos y los árboles con colores otoñales, pero hay bastante gente que dificulta el poder ver las cosas tranquilamente y no tener que ir en medio como las hormiguitas. Me gustan más las visitas en las que puedes ir a tu aire y no siguiendo un orden concreto. Las vistas desde la parte alta del camino son magníficas. En 20 minutos ya hemos visto todo. Es pequeñito pero ¡muy recomendable! 

Nos encontramos con Makiko (Maki para los amigos) a la salida del templo. Recordar que no es guía oficial sino guía voluntaria con familia y trabajo (es profesora de inglés en una academia). Además en el caso de Maki nos comenta que por su vida familiar y laboral solo puede hacer de guía 5 o 6 veces al año teniendo que rechazar muchas solicitudes, así que… ¡¡Menuda suerte hemos tenido!!  Le damos unos detalles que traemos desde España: polvorones, turrón, una lata de callos y una postal con motivos asturianos pintada por mi madre.

A las 10h iniciamos el Camino de la filosofía o Paseo del filósofo o Tetsugaku no michi. Se trata de una ruta de unos 2 km de largo paralela al estrecho canal Shishigatani, entre el templo Ginkakuji y el templo Eikan-do. Hay un cartel que indica exactamente el punto en el que comienza el recorrido “oficial”. Es un paseo precioso y tenemos la suerte de hacerlo sin apenas gente todo el rato, cuando he leído que suele estar masificado.

Le preguntamos a Maki por qué las chicas suelen caminar como si fuesen patizambas y nos dice que es por influencia del Manga, ya que el caminar así las hace sentirse más guapas. Desde fuera parece que van a tropezar y caer en cualquier momento.

Maki nos cuenta que cuando estuvo en España durante 9 meses aprendiendo español todo el mundo fue muy amable con ella y por eso ahora se dedica a ser guía voluntaria: para no olvidar el español y para devolver de alguna manera lo bien que la trataron. Realmente para el itinerario que tenemos hoy previsto no se necesita guía (refiriéndome a una guía turística oficial) para nada, pero el ir con Maki es una forma de conocer más en profundidad la cultura japonesa y de hacer amistades. Maki es un amor, súper cariñosa y risueña. ¡¡Muy muy recomendable tratar de conseguir que os haga de guía un día!! 

Acabamos el camino de la filosofía a las 10.50 horas después de 50 minutos de paseo tranquilo y un montón de fotos. ¡Merece mucho la pena! 

En 5 minutos caminando llegamos al Templo Eikando. Cuesta 1.000 yenes por persona. La entrada de Maki la pagamos entre todos. Nada más entrar ya se ven todos los colores otoñales. ¡Precioso precioso! ¡¡Hay unos colores magníficos!! ¡¡Qué pasada!! Creo que hasta ahora no habíamos visto tanta gama de colores juntos. Este templo es una pasada, un poco caro pero con un paisaje maravilloso.

Dice Maki que estamos en la mejor época para visitarlo. La visita por el interior del templo no me llama la atención, pero es que yo soy más de exteriores. Con los maravillosos árboles que tenemos fuera, ver los paneles interiores a mí no me despierta nada. Los colores que estamos viendo en los árboles son sencillamente magníficos: naranjas, rojos, amarillos, verdes… ¡¡¡Es una explosión de colores!!! Uuufff, no tengo palabras para describirlo… Estamos viviendo el momiji en estado puro. De hecho he descubierto mi rincón favorito de todo Japón hasta ahora. Sé que en las fotos no se aprecia lo suficiente para sentir lo que yo sentí, lo cual es una pena, pero ese contraste de colores en directo me enamoró…

El Templo Eikando es uno de los sitios que más me ha encantado hasta ahora. Ha merecido la pena cada yen que hemos pagado. Hemos estado 1h y podría haberme quedado otra hora tranquilamente contemplando el paisaje.

De aquí vamos andando hasta el Templo Shoren – in que descubrí por TripAdvisor y tenía buenísimas críticas. De hecho las que me convencieron para ponerlo como imprescindible fueron:

  • “Mejor jardín japonés que jamás he visto”.
  • “Es el más especial por la combinación entre arquitectura y jardines, por la unión perfecta de sus elementos, el equilibrio de sus formas y la magia que se respira. Marca un antes y un después en quien lo visita”.

Tardamos 30 minutos en llegar desde el Templo Eikando a ritmo tranquilo. Antes de entrar hacemos una «parada técnica». Maki nos ha traído unas postales y escribe nuestros nombres en los 3 alfabetos japoneses. El tercer alfabeto es alucinante por la complejidad que tiene incluso para los propios japoneses. Le lleva mucho rato y tiene que ir mirando por internet para elegir los kanji adecuados. Qué paciencia tienen los japoneses… No dejará de sorprenderme…

Es una pena porque al final se nos ha hecho tarde y Maki tiene que irse porque trabaja de tarde y aún tiene que volver a Osaka, donde vive. Se me ha pasado demasiado rápido el tiempo con ella. Es un amor de mujer. 

Entramos al templo a las 13.10 horas tras habernos despedido de Maki. El templo es un remanso de paz puesto que no hay apenas nadie, pero después de todo lo que hemos visto hasta ahora, desde mi punto de vista no merece la pena (opinión del principio de la visita). Además los árboles están completamente verdes y para mí eso a estas alturas es un hándicap enorme. Es verdad que a medida que lo recorremos me parece más bonito y, al ser tan tranquilo y casi desconocido, es un lugar como muy zen y de mucha tranquilidad. Tiene una zona de bambú que es preciosa y estamos prácticamente solos todo el trayecto. 

Creo que si hubiésemos visitado primero este templo antes que el de Eikando nos hubiese parecido ideal, pero venimos deslumbrados del Eikando y eso es muy difícil de superar. Estamos media hora dentro. (Recomiendo visitar 1º el Templo Shoren – in y a continuación el Templo Eikando, en ese orden)

Nuestro siguiente destino es el Santuario Yasaka o Yasaka Jinja, pero antes paramos a comer.

Elegimos un sitio sobre la marcha para comer: Teppan Tavern.

Nos cuesta un poco entendernos con el camarero porque para variar habla 0 inglés, pero está cocinando a la vista unos okonomiyakis de cerdo con noodles que tienen muy buena pinta y cuesta cada uno 1.050 yenes, así que nos arriesgamos y pedimos 4.

Están deliciosos y muy abundantes, con 3 para los 4 hubiese sido de sobra. El baño está impoluto y el camarero es muy amable. ¡¡Recomiendo este lugar!! (Mirando por internet, el Teppan Tavern que encuentro no me parece que sea el mismo lugar que nosotros conocimos, pero aún guardo la cuenta y pone Teppan Tavern, así que no entiendo nada)

Iniciamos la ruta de nuevo a las 15.30 horas. En la entrada del Santuario Yasaka o Yasaka Jinja hay un montón de puestos de comida que huelen genial, de kimonos, etc. El templo es gratuito y el recinto es pequeño, en menos de 20 minutos está visto. Es bonito para una visita rápida.

Damos una vuelta por Gion porque ayer vinimos de noche y nos perdimos muchos detalles. Volvemos a la zona del Riachuelo Shirakawa (35.00557, 135.7745) y a la luz del día es precioso. Hay que verlo tanto de día como de noche. ¡Imprescindible!

Seguimos caminando y nos paramos a descansar un rato en un rincón que da a la Pagoda Yasaka del Templo Hokanji. Es preciosa, muy parecida a la pagoda del Templo Toji que vimos ayer. Es mágico estar sentados al lado de esta pagoda con ese árbol con colores otoñales justo delante… 

A las 17.45 horas vamos atravesando las calles Ninenzaka y alrededores hasta llegar al Templo Kiyomizu-dera. Así de noche parecen calles de cuento de hadas. Toda esta zona es preciosa, parece el pueblo de La bella y La Bestia. No me esperaba nada de todo esto. Eso sí, a las 18h empiezan a cerrar todas las tiendas de golpe y pierde todo el encanto de repente. Qué cosas…

Estábamos subiendo para ver el Templo Kiyomizu-dera iluminado de noche pero resulta que no empiezan a iluminarlo hasta mañana de 18 a 21 horas, así que habrá que venir otro día.

Cambiamos de planes sobre la marcha y decidimos ir a visitar los jardines Shosein, ya que hemos visto un cartel en el que indican que la iluminación empieza hoy de 18.30 a 21 horas hasta el 15 de diciembre. Justo dura solo un mes así que hay que aprovechar. Después de más de 40 minutos caminando, nuestro gozo en un pozo porque está todo cerrado, rodeado por un muro enorme y no tiene pinta de haber nada iluminado dentro. Estamos ya cansadas y con este segundo chasco decidimos poner rumbo al hotel a las 19.10 horas. Llegamos al hotel a las 20h agotadas, para variar. Hoy «solo» hemos pasado 11 horas y media recorriendo Kioto.

Durante el día Nacho ha ido a cambiar dinero. Tenía anotado en mis apuntes que el mejor cambio de Kioto era en el Sumitomo Mitsui Bank, pero cuando fue por la mañana le dijeron que allí no cambian dinero. Finalmente lo cambió en «Prestia Exchange SMBC»: 600€ – 69.426 yenes (1€ – 115,71 yenes).

Por cierto que hoy es 15 de noviembre, día oficial del Shichi-go-san. Shichi-go-san significa literalmente “7-5-3”, y hace referencia a que en esta celebración participan los niños de 3 y 5 años, y las niñas de 3 y 7 años ya que los japoneses consideran los números impares como de buen augurio. Los niños son llevados por sus padres a los santuarios sintoístas (NO a los templos, que son budistas) locales para dar gracias por haber crecido sanos y fuertes y para rezar por su futuro. Maki nos ha dicho que al ser hoy viernes y los padres tener que trabajar, será mañana cuando podamos disfrutar de ver a los niños con sus vestimentas, pero tiene que ser en santuarios, no en templos, ojo.

GASTOS DEL DÍA:

• Bus (de 2): 460
• Templo de plata (de 2): 1.000
• Coca-Cola: 160
• Templo Eikando (de 2 ½): 1.500
• Templo shoren-in (de 2): 1.000
• Teppan Tavern (de 2): 2.090
• Kit Kat: 321

TOTAL: 6.531 (≈ 54€)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *