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    Sábado 16 de noviembre de 2019

    TEMPLO KINKAKU-JI O PABELLÓN DE ORO O PABELLÓN DORADO

    Hoy salimos del hotel a las 10 horas. Ya empieza a pesar el cansancio y el lunes vamos a tener que madrugar mucho para ir a Koyasán.

    Cogemos el bus 59 a las 10.20 horas. Al contrario que ayer, este autobús va casi vacío por suerte.

    Compramos al conductor el pase de un día (“all day pass”): Kyoto City Bus & Kyoto Bus 1-Day Pass y lo introducimos por la ranura antes de bajar del bus para activarlo y que conste la fecha. Solo hay que introducirlo la primera vez para activarlo, luego basta con enseñárselo al conductor.

    Iniciamos la visita del Templo Kinkaku-ji o Pabellón de Oro o Pabellón Dorado a las 11 horas. La entrada cuesta 400 yenes por persona («only cash«).

    Nos ha tocado un día genial con el cielo completamente despejado lo que hace que el templo y el entorno se vean preciosos con todos los reflejos en el agua. Hay muchísima gente pero es fácil encontrar un hueco para sacar una buena foto sin que salga nadie.

    Al final con la tontería estamos dentro cuarenta minutos porque aunque lo que es la zona del templo se visita muy rápido, luego hay un camino lleno de tiendas que hay que atravesar por narices hasta que se consigue llegar al final.

    TEMPLO RYOAN-JI

    La idea era ir en bus hasta el Templo Ryoan-ji pero una trabajadora nos indica que hoy no para el bus 59 ni en esta parada ni en la siguiente (los fines de semana de 10 a 17 horas hasta el 1 de diciembre) y que hay que ir caminando.

    Tardamos veinte minutos en llegar. La entrada cuesta 500 yenes por persona. El Templo Ryoan-ji es conocido por tener el jardín zen más famoso del mundo. El jardín seco del Ryoanji tiene forma rectangular, está compuesto por quince rocas situadas sobre pequeños círculos de musgo rodeados de arena rastrillada, encerrado por tres paredes de piedra y la zona de observación, con la particularidad de que es imposible ver todo el jardín y sus rocas con una sola mirada, tendremos que ir moviéndonos para ver todos los detalles.

    El entorno nada más entrar al templo es precioso con un lago lleno de nenúfares y los árboles con sus colores otoñales. ¡¡Me encanta!! 

    Para llegar al jardín zen (the rock garden) hay que descalzarse. Hay mucha gente y demasiado ruido. Me parece un jardín un poco chorrada y para nada relajante con el ambiente que hay… Pero eso ya son gustos personales.

    ¿Pagaría de nuevo por ver el lago? ¡Sin dudar! ¿Pagaría de nuevo por ver el jardín zen? ¡Ni de coña! Estamos un total de cuarenta y cinco minutos en su interior, cinco minutos en el jardín zen y el resto observando el maravilloso paisaje. ¡Muy recomendable!

    TEMPLO NINNA-JI

    Nuestra siguiente parada es el Templo Ninna-ji. Cogemos el bus 59 justo delante del Templo Ryoan-ji y así aprovechamos el bono del día. Bajamos en la parada Omuro Ninna-ji. Una vez pasada la puerta Niomon (la puerta con un par de estatuas de Kongo Rikishi),

    la zona que se encuentra a mano izquierda es de pago,

    pero el resto del entorno incluida la pagoda se puede visitar de forma gratuita. Toda la zona alrededor de la pagoda es maravillosa. De hecho está decidido, ¡¡me encantan las pagodas!!! 

    Además hay unos paisajes preciosos con esos árboles rojizos que tan enamorada me tienen ya. Hemos estado una hora veinte minutos en el interior, y eso que solo hemos visitado la parte gratuita. ¡¡Nos ha encantado el sitio!!! 

    Teníamos anotado en el itinerario la posibilidad de ir a Arashiyama después de este templo, pero decidimos anular esa parte e ir de nuevo hasta la zona del hotel para comer y poder aprovechar la tarde por la zona de Gion. Nada más salir del Templo Ninna-ji se encuentra la parada de bus.

    Cogemos el bus 59 hasta nuestra parada: Kawaramachi Sanjo. Cuando subimos va casi vacío, pero ya en la siguiente parada se llena hasta los topes. Con este tercer viaje en bus ya hemos amortizado el pase de un día, puesto que cada viaje de forma individual cuesta 230 yenes y el pase 600 yenes. Es verdad que el segundo viaje que hicimos en bus se puede hacer perfectamente andando, pero así nos ahorramos 25 minutos de caminata gratuita, que bastante caminamos ya todos los días.

    Como el autobús va lleno hasta arriba y no conseguimos llegar al principio para salir por la puerta correcta (la de enfrente del conductor), se puede salir por la puerta de subida (la de en medio o la trasera) y luego ir hasta la delantera para enseñar el pase al conductor. El viaje ha durado 50 minutos.

    Nos acercamos hasta el 7/11 para comprar la comida de hoy y los futuros desayunos y comemos en el hotel.

    A las 17 horas iniciamos ruta de nuevo. Los alrededores del hotel tienen muchísimo ambiente.

    BARRIO DE MIYAGAWACHO

    Nos dirigimos al barrio de Miyagawacho que tenía anotado como imprescindible después de la información que recogí sobre él:

    • Es uno de los cinco hanamachi o barrios de geishas de Kioto.
    • Tiene unas 40 geishas y 30 maikos.
    • Distrito de geishas espectacular y mucho menos bullicioso que Gion.
    • Un paseo por Miyagawacho es siempre una obligación porque en Miyagawacho no solo podemos disfrutar de igual manera de la arquitectura tradicional de las casa de té, casas de geishas y tiendas tradicionales, sino que además disfrutaremos mucho más de las geishas y maikos que nos encontremos durante nuestro recorrido a pie. Es una pequeña joya oculta justo al lado del distrito de Gion donde la experiencia de pasear por un auténtico barrio de geishas es mucho más pura.
    • “En Miyagawacho mi experiencia siempre ha sido perfecta: sus geishas y maikos siempre se han parado, han posado, han sonreído y hasta han intercambiado unas palabras conmigo”.
    • La mejor hora para hacer este recorrido a pie es sobre las 16 – 17 horas, ya que así podremos ver a maikos y geishas salir de sus casas en dirección a sus banquetes.
    • Cuando cae la noche visitar Miyagawachō tiene un encanto especial, porque sus callejuelas se iluminan con lámparas de papel creando una atmósfera realmente especial.

    Como tenemos el bono del bus y mis «acompañantes» ya empiezan a protestar por las caminatas, cogemos el bus número 59 (de nuevo) para evitar los veinte minutos de recorrido. Es una pena que los autobuses no puedan gozar de la extremada puntualidad de los trenes obviamente debido al tráfico y demás. Después de casi veinte minutos de espera por fin pasa el bus sin que lo hayan anunciado en la parada. Al final tardábamos lo mismo en bus que caminando…

    Hoy es sábado por la noche y hay cantidades ingentes de personas por la calle. ¡Menuda pasada! 

    Llegamos al barrio de Miyagawacho y en una de las esquinas vemos tres geishas o maikos seguidas caminando por la calle entrando de una a otra casa de té. A una le pregunto si me deja sacarle una foto diciendo «sumimasen» (= disculpe) y enseñando la cámara y posa para la foto. ¡¡¡Qué fuerteeee!!! ¡¡¡Estoy emocionadísima!!! 

    En treinta minutos hemos visto a más de cinco (de 17.50 a 18.20 horas) y en la siguiente media hora no ha pasado ni una. Qué cosas… Además, de la que veníamos en el avión acabé de leer el libro de la protagonista de «Memorias de una geisha». La mujer en que se basó el novelista estadounidense Arthur Golden para escribir durante la década del 90 su best seller «Memorias de una geisha» decidió contar su verdad después de anunciar públicamente haber sido traicionada por el escritor, a quien llevó a los tribunales por difamación. La geisha Mineko Iwasaki publicó su versión en «Vida de una geisha, la verdadera historia«. El haber leído el libro justo antes de llegar a Japón me ha hecho sentirme mucho más cerca de las geishas y de su forma de vida. 

    Y aunque no me quiero extender con lo que es una geisha, sí que quiero dejar claro algo con lo que la gente se suele confundir, y es que las geishas no son para nada prostitutas, sino artistas tradicionales japonesas que se dedican a entretener en fiestas, reuniones o banquetes de hombres y de mujeres a través del manejo de diversas artes como la música y el baile.

    Encontramos otro callejón precioso y estrecho lleno de casas de té con los farolillos encendidos por lo que también es un sitio en el que se podría encontrar geishas, aunque nosotros no hemos visto ninguna. Me dijeron que si los farolillos están encendidos implica que la casa de té está abierta y funcionando.

    Todas las geishas que hemos visto hoy las hemos visto en la primera esquina que mencioné.

    Toda esta zona llena de casas de té con farolillos blancos es preciosa. A las 18.55 horas vemos nuestra siguiente geisha o maiko, ésta con cascabeles y todo, aunque muy seria. A ver si van a salir siempre en torno a las horas en punto…

    Vemos una niña pequeña vestida como las geishas y entrando en una casa de té de la mano de una señora mayor. No sabemos si será una futura maiko ya que he leído que se inician desde edades muy tempranas. De hecho la protagonista del libro que menciono arriba empezó a formarse a los tres años de edad.

    CALLEJÓN ISHIBEI KOJI ALLEY

    Aunque nos cuesta despegarnos del barrio de Miyagawacho, a las 19.40 horas llegamos a nuestro siguiente destino: el callejón Ishibei Koji Alley, del que tenía anotado que «dicen que es la calle más bonita de Kioto«. Nada más entrar ya vemos un cartel que indica que está prohibido hacer fotos para preservar la memoria histórica o algo por el estilo (cosa que reconozco que no hemos podido cumplir), lo cual es buena señal. Que conste que la entrada al callejón no permite imaginar lo que te vas a encontrar detrás. En realidad no es un solo callejón, sino distintos callejones enlazados que parecen sacados de un cuento. (Está todo marcado en mi mapa personalizado de Google Maps)

    Toda la zona tiene muchísimo encanto con casitas antiguas de madera y farolillos blancos encendidos. Merece la pena una visita por la noche y llegar hasta el final. No sé cómo se verá durante el día pero seguro que es precioso también. (Fotos cedidas por Kris de Jaime y Kris Travels)

    A las 20 horas llegamos sin darnos cuenta a la parte trasera del Santuario de Yasaka.

    Con la tontería se nos ha hecho tarde (son las 20.15 horas) así que decidimos dejar lo de ver el Templo Kiyomizu-dera iluminado para mañana ya que cierran a las 21 horas y aún tendríamos media hora de camino hasta allí.

    Nos dirigimos hacia el hotel haciendo mi parada de rigor en la tienda Disney, que ¡adoro! 

    Llegamos al hotel a las 21 horas agotadas pero felices después de un día súper completo y de muchas experiencias maravillosas. ¡¡¡Este viaje va mejorando día a día!!! 

    GASTOS DEL DÍA

    • 7/11: 616
    • Pase de bus (de tres): 1.800
    • Templo Kinkaku-ji (de tres): 1.200
    • Templo Ryoan – ji (de tres): 1.500
    • 7/11: 3.047

    TOTAL: 8.163 yenes (≈ 68€)

    POSDATAS

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa de «Japón»ver mapa. Para PASARLO A LA APP MAPS.ME (que es la que me guía en todos mis viajes y rutas por mostrar mucho mejor los senderos que Google Maps y por funcionar a la perfección sin conexión) solo tenéis que seguir estas instrucciones.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S7 sin ningún tipo de filtro o retoque, todas en modo normal o en modo gran angular.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…

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