4. TOKIO (parte 3)

Miércoles 6 de noviembre

Esta noche me he desvelado desde las 4 am. Genial… 

Hoy salimos del hotel a las 9.15 horas. Vamos a pasar el día en Odaiba. Tengo grandes expectativas porque he leído que de noche es como estar en Brooklyn viendo el skyline de Manhattan (Nueva York), cosa que me enamoró en septiembre de este año (Skyline – Nueva York). 

Cogemos el metro en la estación de Shin – Okachimachi hasta la estación de Shimbashi. Es el primer país en el que no muero congelada en el metro, ¡qué bien! Aquí no tienen el aire acondicionado a tope.

Una vez en la estación de Shimbashi seguimos las indicaciones para coger la línea Yurikamome. Es necesario salir al exterior siguiendo las indicaciones. El ticket del tren, que no está incluido en el JR Pass ni en el bono del metro, se saca igual que el de la Yamanote Line de ayer: se cambia la máquina al inglés, se elige la parada a la que vamos (Aomi) y ella marca el precio a pagar (390 yenes / persona).

Cuando llegamos al tren, entre que no nos aclaramos con que si el primer vagón que estamos viendo es el primero o el último, y este ya tiene los 3 únicos asientos delanteros ocupados, decido esperar hasta el siguiente tren que pasa en menos de 5 minutos para poder ir sentados delante tranquilamente viendo el paisaje. Porque lo llamativo de esta línea es que se trata de una línea de tren automatizada, sin conductor. ¡Nos ha salido genial la jugada! 

Además no sabía que Shimbashi era la primera estación, por lo que probablemente en otras estaciones sea difícil ya conseguir esos asientos y esas vistas. Nos ha encantado la experiencia, porque el trayecto hasta Odaiba es impresionante, surcando un mar de carreteras, vías y puentes, ¡¡con unas vistas increíbles a través de la ciudad y del mar!! Además ¡¡hemos visto el monte Fuji nevado al llegar a Odaiba!! ¡¡¡Qué fuerte!!! ¡¡¡No contábamos con ello!!!

Monte Fuji

Bajamos en la parada Aomi, la número 10, a las 10.30 horas.

Paramos en el Wendys ubicado enfrente del TeamlLab Borderless (nuestra 1ª visita de hoy), para que mi padre tome un cafetín: 250 yenes.

La entrada física al museo TeamlLab Borderless, cuyo e-ticket me mandaron ayer al email, está justo debajo de la noria gigante (Palette Town). Entramos a las 11 en punto. Hay una cola enorme pero esperamos solo 5 minutos y nada más entrar nos dirigimos a mano izquierda para dejar las mochilas en las taquillas. Hay que meter 100 yenes en cada taquilla, pero al recoger luego las pertenencias devuelven el dinero. Primero se mete la moneda y luego se cierra la taquilla. Nos llevamos puestas solo las riñoneras y unas mochilitas pequeñas que traemos para la ocasión, con agua, unos frutos secos (aunque se supone que no se puede beber ni comer en el interior) y las baterías externas para los móviles. En el interior del museo hace bastante calor y nos sobran las chaquetas.

Estamos un total de 2h en el interior. Cuando salimos a las 13h vemos por lo menos 2 actividades que ya tienen 20 minutos de espera, entre ellos el famoso salón de las lámparas, que decidimos perdernos. ¡La experiencia ha sido una pasada! 

Quizás no me ha flipado tanto como los diversos comentarios que leí en TripAdvisor pero me parece muy recomendable. De todo lo que vimos lo que más me gustó fue el Crystal World

y lo más divertido el Athletic Forest, que es la zona dinámica en la que puedes participar y echarte unas risas.

Antes de ir a comer nos acercamos al Venus Fort, un centro comercial cuya decoración interior se asemeja supuestamente a la Italia del Renacentismo, pero que no tiene mayor interés una vez visto.

Pasamos por delante del famosísimo muñeco Gundam, que es enorme, solo que no nos cuadra ahora mismo ninguna de las horas en las que se mueve o hay espectáculo de luces.

Nos dirigimos hacia el centro comercial Aqua City para comer en Kua Aina, de la que traigo anotado:

  • Desde el centro comercial Aqua City ofrece unas vistas geniales sobre la bahía.
  • Es una cadena de hamburguesas y sándwiches gourmet de Hawái con restaurantes en muchos sitios.
  • Para acompañar, podemos escoger entre patatas fritas, aros de cebolla, nuggets, gambas empanadas, pollo crujiente, patatas fritas, sopa minestrone, sopa de calabaza o de almejas, mientras que si nos apetece una ensalada, tenemos tres opciones: ensalada cesar, ensalada de aguacate y ensalada cobb hawaiana.
  • Precios ajustados → El menú cuesta entre 1.000 (≈ 8,25€) y 1.500 yenes (≈ 12,40€).

Conseguimos sin problema una mesa con unas vistas espectaculares. 

Pedimos 4 menús completos con 2 cervezas medianas por 7.020 yenes. Un pelín caro pero tenía claro que era aquí donde quería comer hoy. Es increíble que la mayor parte de japoneses que nos atienden hablan y entienden 0 inglés aún trabajando en sitios muy turísticos, me llama muchísimo la atención. 

La hamburguesa no ha sido la mejor de mi vida, pero con las vistas y la compañía repetiría sin dudar.

Hoy está transcurriendo todo mucho mejor.

A las 15h cuando acabamos de comer, decidimos separarnos, Nacho y mi padre se van por un lado a descansar un rato y mi madre y yo nos dirigimos a los muelles para preguntar por los cruceros fluviales. Los horarios de los cruceros no nos cuadran porque salen demasiado pronto y yo quiero ver el skyline después del atardecer desde Odaiba,

así que nos dirigimos hasta el centro comercial donde se encuentra el Joypolis (el Deckss) para ir a un pequeño museo que descubrí por internet, el Tokyo Trick Art Museum:

  • Obras de arte en 3D e ilusión visual: hay muchas ilustraciones pintadas de tal forma que cuando se fotografían cobran vida. Hay instrucciones en cada foto para que los visitantes puedan colocarse en el lugar correcto para ser parte de la ilusión.
  • Puntuación de 4,5 sobre 5 en TripAdvisor.

Cuesta 1.000 yenes por persona (“only cash”) y es para estar 1 hora tranquilamente. Estuvimos prácticamente solas todo el rato. ¡¡Nos hemos divertido un montón!! 

Es tanto para niños como para adultos a los que les guste divertirse. Muy entretenido y para sacar montones de fotos.

Salimos a toda velocidad a las 16.40 horas, pues el espectáculo del Gundam empieza a las 17h. El espectáculo es una completa decepción, vaya cutrada. Una pérdida de tiempo completa, suerte que debió durar 2 minutos como mucho… 

En compensación pillamos un atardecer espectacular con las vistas al monte Fuji. ¡¡¡Alucinante!!! 

Con lo difícil que suele ser ver el monte Fuji por la niebla, ha sido una experiencia con la que no contaba y que me ha encantado, con ese cielo anaranjado de fondo… Es exactamente lo que esperaba del día de hoy ¡¡¡y sin saber que iba a poder ver el monte!!! Y las vistas del skyline con la Estatua de la Libertad y la Torre de Tokio ¡¡me han encantado!!

Monte Fuji

El único problema es que el Rainbow Bridge ha permanecido de color blanco, no sé en qué horario se ilumina de colores… ¡Qué pena! Es lo único que me quedó por ver hoy. Ayer a las 18h lo vimos iluminado cuando hicimos la parada con los karts en el mirador del Telecom Center, pero hoy no hay manera…

A las 18.15 horas cogemos de nuevo la línea Yurikamome en la parada número 7 (Daiba). Esta vez pagamos 330 yenes por persona al ser menos paradas. Conseguimos de nuevo el primer vagón pero no tenemos libres los asientos delanteros, una lástima… De hecho el tren va lleno hasta los topes. Hacemos exactamente el mismo recorrido que por la mañana pero a la inversa para llegar al hotel.

Llegamos a la estación del hotel (Shin – Okachimachi) y vamos hasta el 7/11 a comprar provisiones.

Dejamos a mis padres en el hotel y cogemos de nuevo el metro hasta Akihabara porque ayer estaba casi todo cerrado y queríamos verlo abierto, pero para nuestra sorpresa aunque hoy llegamos a las 20h, de nuevo están la mayoría de sitios cerrados. Nos acercamos hasta un edificio de Sega de 7 plantas donde alucino con la adicción que tiene la gente… Incluso muchos trabajadores con sus trajes y maletines una vez que han salido de sus trabajos… ¡Es una pasada! 

Estamos 1h dando una vuelta por la zona y luego tomamos de nuevo el metro con nuestro adorado bono de metro que tan amortizado está hasta Shibuya.

Nos apetecía verlo de noche, pero estamos muertos y solo estamos media hora al final. Hay muchísimo ambiente, pero no podría decir que más que durante el día.

De nuevo cogemos el metro de vuelta al hotel. Nacho se levanta para dejar su sitio a una señora mayor y la señora alucina en colores, llevándose todo el rato la mano a la boca por la sorpresa y hablándonos en japonés emocionada. He leído que la educación en Japón no llega hasta el metro, donde allí nadie respeta a nadie en cuanto a colas, asientos para mayores, etc… Y eso que hasta ahora hemos visto filas impolutas y a todo el mundo respetando los lugares de subida o de bajada como hormiguitas al hormiguero.

GASTOS DEL DÍA:

• Línea Yurikamome ida (de 4): 1.560
• Café: 250 yenes
• Kua Aina (de 4): 7.020
• Tokio Trick Art Museum (de 2): 2.000
• Línea Yurikamome vuelta (de 4): 1.320
• 7/11 (de 2): 1.465

TOTAL: 13.615 yenes ( ≈ 113€)

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