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    Descubre el diario completo de nuestro viaje por Islandia

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    Viernes 5 de junio de 2026

    Itinerario programado para hoy

    Introducción

    Hoy es nuestro último día completo en Islandia y vamos a recorrer algunos de los lugares más espectaculares de la península de Snæfellsnes antes de regresar a Reikiavik. Nos esperan unas cuatro horas de carretera, sin contar las paradas.

    Apenas arrancamos el coche, ya tengo que detenerme porque unos preciosos caballos moteados vienen a saludarnos.

    Poco después hacemos otra paradita para contemplar el monte Kirkjufell reflejado en el mar. Así no hay quien avance, jajajajaja. Pero es que es todo taaaan bonito…

    Cráter Saxhóll

    • Trayecto en coche: 35 minutos.
    • Parking: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 35 minutos.

    El cráter Saxhóll se formó hace unos 3.000 años y, hoy en día, es uno de los más accesibles de la península de Snæfellsnes. Una escalera metálica de 396 peldaños permite ascender cómodamente hasta su borde para disfrutar de unas magníficas vistas de los campos de lava, las montañas de los alrededores y, en los días despejados, incluso del océano. Además, es posible recorrer parte de la cumbre siguiendo el sendero habilitado.

    De repente sentimos como si nos hubiésemos trasladado a nuestras amadas Islas Canarias, con esos contrastes volcánicos tan maravillosos.

    Ante nosotros se extiende un mar de pequeños cráteres tapizados de verde que destacan entre la negra roca.

    ¡¡La zona es de lo más fotogénica!! Me encanta observar los coches, diminutos a lo lejos, recorriendo la carretera como si fuesen auténticos micromachines.

    Dedicamos 35 minutos a explorar el lugar, pero es que nosotros nos entretenemos con una mosca volando.

    El trayecto hasta nuestro siguiente objetivo nos transporta directamente a la carretera que atraviesa el Parque Nacional de Timanfaya, entre preciosas coladas de lava cubiertas de musgo.

    Djúpalónssandur

    • Trayecto en coche: 10 minutos.
    • Parking: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 1 hora.

    Djúpalónssandur es un espacio natural que combina una playa de guijarros negros, formaciones volcánicas, historia pesquera y varios senderos entre coladas de lava.

    Desde el mismo parking podemos acceder a varios puntos de interés perfectamente señalizados:

    • Útsýnispallur: 150 metros – 2 minutos.
    • Djúpalónssandur Beach: 350 metros – 4 minutos.
    • Djúpalón Lagoon: 350 metros – 4 minutos.
    • Dritvík Beach: 1 km – 20 minutos.

    Comenzamos por el mirador de Útsýnispallur. Desde arriba podemos contemplar la extensa playa de Djúpalónssandur, de un intenso color negro, con las ovejas pastando tranquilamente, algo que siempre le da un puntazo extra al paisaje.

    El pasado sábado, la playa de Reynisfjara nos dejó bastante desencantados. Esta, en cambio, nos gusta muchísimo más.

    La bajada hasta la orilla discurre por un bonito paseo entre pináculos y caprichosas formaciones de lava moldeadas por el viento y el mar, de lo más fotogénicas.

    Hasta los postes de madera que marcan el recorrido están bellamente tallados. CONSEJO: fijaos bien en esas tallas a medida que descendéis. No vaya a ser que el paisaje os eclipse de tal manera que paséis por alto este bonito detalle.

    Ya en la playa descubrimos que está cubierta por miles de guijarros negros pulidos por el océano, conocidos como las “Perlas Negras de Djúpalón”. El contraste entre la arena oscura, salpicada por algunas tonalidades rojizas, y el intenso verde de la vegetación es una auténtica maravilla.

    Aquí se conservan las cuatro famosas piedras de fuerza que los aspirantes a pescadores debían levantar para demostrar que eran aptos para trabajar en los barcos. Según la tradición, para ser considerados válidos para salir a faenar tenían que ser capaces de levantar al menos la piedra Hálfdrættingur (54 kg) hasta una plataforma de roca cercana.

    Un poco más adelante nos llaman la atención los restos del naufragio del arrastrero británico Epine GY 7. Los hierros que permanecen sobre la arena pertenecen a este barco, que naufragó al este de Dritvík durante la noche del 13 de marzo de 1948. De sus 19 tripulantes, solo 5 consiguieron sobrevivir. Hoy estos restos están protegidos como memorial histórico, por lo que no se pueden tocar ni mover.

    También hay una coqueta laguna donde el agua refleja el paisaje como un espejo. Pero no solo enamora el rincón en el que estamos ahora mismo, sino todo lo que nos rodea, con las montañas nevadas al fondo protegiendo nuestras espaldas. Todo el entorno desprende un aire muy salvaje.

    No sabemos hacia dónde mirar porque cada zona tiene algo especial y los contrastes son realmente espectaculares.

    Regresamos al coche más porque todavía nos esperan muchísimas paradas en el itinerario de hoy, que porque tengamos ganas de irnos. De verdad, es un lugar para pasear sin prisas y recrearse con la mayor calma del mundo. Añado esta visita a mi listado de imprescindibles en Islandia, que no deja de crecer.

    Lo que pensábamos que iba a ser una parada rápida acaba alargándose hasta una hora, jajajaja.

    Al dirigirnos hacia nuestro siguiente objetivo sentimos que estamos conduciendo por otro planeta…

    Arnarstapi

    • Trayecto en coche: 16 minutos.
    • Arnarstapi Cliff Parking: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 1 hora.
    • Duración recomendada: ≈ 2 horas.

    Aprovechamos para hacer un breve picoteo en el coche, protegidos del intenso viento, antes de ponernos en marcha. Los yogures Skyr nos están viniendo genial porque, además de estar buenísimos, han aguantado perfectamente sin necesidad de estar en nevera la mayor parte del tiempo.

    La península de Snæfellsnes alberga una extraordinaria riqueza ornitológica gracias a la abundancia de alimento en sus aguas.

    De las 75 especies que crían en Islandia, 55 anidan en Snæfellsnes. Además de las aves reproductoras, miles de ejemplares migratorios pasan por aquí cada primavera y otoño durante sus desplazamientos entre Groenlandia, el Ártico canadiense e Islandia.

    Iniciamos la visita a las 12:45 horas y, justo entonces, empieza a llover… ¡¡Qué mala suerte!! Habíamos conseguido esquivar la lluvia durante toda la mañana, pero ahora nos pilla de lleno.

    A pesar del mal tiempo, los acantilados lucen espectaculares, con infinidad de aves surcando el cielo sin descanso y llamativas columnas de basalto, muchas de ellas completamente cubiertas de caquita de pájaro.

    Recorremos un pequeño tramo del sendero habilitado para contemplar las distintas formaciones rocosas mientras las aves revolotean continuamente sobre nuestras cabezas.

    Aunque en algunos puntos el olor de los excrementos es bastante intenso, merece muchísimo la pena acercarse a observar las gaviotas anidadas en las paredes de basalto.

    OJO: es imprescindible que lleguéis hasta el arco de roca y os coloquéis justo sobre él. La panorámica hacia la montaña envuelta en la niebla, con las gaviotas posadas sobre las columnas, es una auténtica pasada.

    Incluso con la lluvia, toda la zona tiene una magia especial. De hecho, creo que precisamente el tiempo que nos acompaña hoy, con las cumbres entre la bruma, hace que el paisaje resulte todavía más bonito. El césped es de un verde tan intenso…  ¡Me encanta! ¡Es absolutamente idílico!

    Cuando llegamos a la laguna donde los pájaros recogen material para sus nidos, con la casita negra al fondo y la montaña semicubierta en sus zonas más altas, siento que no puedo ser más feliz. ¡¡El lugar es bellísimo!! ¡¡Qué maravilla!!

    El tiempo se nos echa un poquito encima, pero me quedo con muchísimas ganas de seguir explorando los alrededores porque de verdad que me ha dejado completamente fascinada.

    Finalizamos la visita después de una hora, aunque yo la habría alargado tranquilamente al doble.

    A pocos metros del estacionamiento tenéis unos baños de pago por 300 kr y el Arnarbær, un coqueto restaurante con el tejado de turba (césped), igual que la iglesia Víðimýrarkirkja que vimos hace un par de días.

    Rauðfeldsgjá

    • Trayecto en coche: 6 minutos.
    • Parking: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 50 minutos.

    El estacionamiento de Rauðfeldsgjá es pequeñito y está bastante atestado de gente. Pronto entiendo el porqué…

    Y es que el paisaje que se abre ante nosotros ya desde el mismo parking es absolutamente apocalíptico y de pura fantasía. No me puedo ni imaginar lo que nos espera si esto es lo que vemos al bajar del coche…

    El ascenso por el sendero que parte del aparcamiento me deja sin palabras. Desde la distancia, ver a las personas tan diminutas en la entrada de la garganta resulta sobrecogedor.

    Siento que nos estamos adentrando en el mundo de Avatar y mi corazón palpita con fuerza. Las aves sobrevolando sin descanso la parte superior de la grieta ponen la guinda perfecta. ¡¡¡¡Guaoooooooooooo!!!!

    No hay adjetivos capaces de describir lo que están contemplando mis ojos en este momento. Las fotos y los vídeos no reflejan ni de lejos lo impresionante que es en realidad.

    CONSEJO: traed calzado apropiado porque, al igual que en la cascada de Gljufrafoss, tendréis que atravesar un pequeño riachuelo para adentraros en la cavidad. Yo fui feliz con mis botas de agua, pero lo cierto es que con un calzado impermeable y un poquito de cuidado también lo haréis sin problemas, ya que hay un montón de rocas sobre las que apoyarse.

    Una vez dentro, son muy poquitos los metros que se pueden recorrer. Curiosamente, me parece mucho más alucinante todo el camino hasta la garganta que la cavidad en sí misma.

    De hecho, reconozco que el interior me decepciona un poquito porque, viendo cómo es la parte exterior, me había imaginado un mundo de película al acceder a sus entradas. Aun así, merece 200 % la pena venir hasta aquí, aunque solo sea por recorrer el trayecto desde el parking y flipar con todo lo que os rodea.

    El descenso me parece tan bestial como la subida. ¡¡¡Ha sido una experiencia increíble!!! ¡¡¡Una auténtica locura!!!

    Nos ponemos en marcha a las 15 horas. La zona hacia la que nos dirigimos ahora parece sacada de una postal, no tengo palabras… Extensas praderas de un verde intensísimo rodeadas de bellísimas montañas. ¿¿Qué brutalidad es esta??

    La lluvia sigue sin darnos tregua, pero es incapaz de eclipsar las impresionantes panorámicas que se abren ante nuestros ojos mientras enormes saltos de agua se precipitan por las verdes laderas. Todo es taaaaaan de cuento… Las casitas, los arroyos, los caballos pastando con el mar de fondo… ¡¡Esta carretera es una auténtica fantasía!! No por nada esta península es conocida como “la pequeña Islandia”.

    Este viaje está superando con creces cualquier expectativa que pudiera traer, y eso que eran elevadísimas. ¡¡Menudo país!! Me está dejando fascinada de principio a fin.

    Mirador de Snæfellsjökull

    • Trayecto en coche: 8 minutos.
    • Parking: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 5 minutos.

    No estaba en el planning, pero tenemos que parar en este mirador porque esto es tremendo. Todo ese paisaje de un intenso color esmeralda ante nuestros ojos… ¡¡¡Magnífico!!!

    Recordad que todos los lugares que voy descubriendo los tenéis siempre actualizados en mi mapa personalizado de Google Maps.

    Búðakirkja: la iglesia negra de Búðir

    • Trayecto en coche: 5 minutos.
    • Parking: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 10 minutos.

    Venimos a visitar la Búðakirkja, una de las iglesias negras más fotografiadas de Islandia. El primer templo construido en este lugar fue consagrado en 1703, pero con el paso de los años quedó abandonado cuando la población de Búðir fue disminuyendo.

    Su historia dio un giro gracias a la viuda Steinunn Sveinsdóttir. Aunque inicialmente las autoridades religiosas rechazaron su petición, viajó hasta Dinamarca para solicitar el apoyo del rey y finalmente consiguió el permiso para levantar una nueva iglesia, inaugurada en 1848.

    El edificio que vemos hoy es fruto de aquella reconstrucción. A lo largo de los años ha sido restaurado en varias ocasiones para conservar su aspecto original y, en la actualidad, sigue utilizándose para celebrar oficios religiosos y bodas. ¿Sabíais que muchas parejas de todo el mundo eligen este lugar para casarse?

    No es de extrañar que el aparcamiento esté repleto de coches e incluso de autobuses. No me esperaba encontrar tantísima gente.

    Búðakirkja se encuentra en plena Reserva Natural de Búðahraun, un antiguo campo de lava con varios senderos y unas vistas preciosas del glaciar Snæfellsjökull y la costa. Aunque la mayoría de visitantes viene atraída por la iglesia, vemos que muchos aprovechan también para recorrer los caminos que atraviesan este singular paisaje volcánico.

    Lástima que nosotros no tengamos tiempo para ir a explorar… Debe ser la única visita rápida que hemos hecho en todo el viaje, jajajaja.

    A nuestras espaldas y claramente visible ya desde la carretera, tenemos Bjarnarfoss, una altísima cascada que se descuelga por la ladera. 

    Bjarnarfoss

    • Trayecto en coche: 6 minutos.
    • Parking: gratuito.
    • Duración de nuestra visita: 30 minutos.

    Como desde el mismo parking se aprecia perfectamente la cascada, aprovechamos para hacer en el coche nuestro picnic del día, recreándonos con las vistas.

    Tras reponer fuerzas, a las 16 horas nos acercamos hasta su base. El sendero de acceso, como ocurre en la mayor parte de las visitas que hemos hecho en Islandia, parte del propio aparcamiento y no tiene ninguna pérdida.

    En el cartel donde se indican las zonas seguras hay una señal específica que prohíbe hacer caca en este lugar. Tenedlo en cuenta y venid cagaditos de antes, jajajajaja.

    Según los paneles informativos:

    • Bjarnafoss es una de las cascadas más altas de la península de Snæfellsnes. El agua cae aproximadamente 80 metros en dos saltos.
    • Todo el entorno está protegido por su valor paisajístico, geológico y natural.
    • Existe un sendero acondicionado que asciende por la ladera, cruza el río bajo la cascada y ofrece unas vistas magníficas de Bjarnafoss. Desde la parte más alta también se contemplan el cráter de lava de Búðir, el océano Atlántico y la costa sur de Snæfellsnes.
    • Como curiosidad, cuando soplan fuertes vientos del sur, el agua de la cascada puede ser empujada hacia arriba y dispersarse en el aire antes de llegar al barranco. Los habitantes de la zona consideran que este fenómeno es una señal de que el tiempo permanecerá seco.

    Bjarnarfoss está rodeada de bellas paredes de basalto. Es un rincón muy bonito y, además, se llega en un periquete desde el coche.

    A las 16:30 horas nos ponemos en marcha con muchísima pena porque toca abandonar la península de Snæfellsnes. Nos quedan por delante casi dos horas y media de conducción hasta Reikiavik, la capital.

    De camino hacemos una parada en el supermercado Bonus para comprar las últimas provisiones del viaje y un poco de sal negra como recuerdo.

    Durante todo el trayecto nos llueve a mares. ¡¡Qué aburrimiento!!

    Reikiavik

    • Trayecto en coche: 2 horas y media.

    Dónde aparcar a buen precio en Reikiavik

    Para acceder a Reikiavik debemos atravesar el Hvalfjarðargöng, un impresionante túnel submarino de 5,8 kilómetros que alcanza una profundidad máxima de 165 metros bajo el nivel del mar y discurre bajo el fiordo del mismo nombre. Me llama muchísimo la atención por lo larguísimo que se me hace.

    Llegamos a la capital a las 19:15 horas.

    Después de haber palmado casi 10 € por dos horas de parking en zona azul (P1) el primer día (y eso que entre las 21 y las 9 horas era gratuita), hoy nos dirigimos al aparcamiento Vitatorg bílastæðahús (Bílastæðasjóður). Lo descubrimos en el blog de Lava Car y, además, está a solo dos minutos a pie de nuestro alojamiento.

    • Abre todos los días de 7 a 24 horas.
    • La primera hora cuesta 190 kr y las siguientes 140 kr cada una.

    Ya os adelanto que, al final, por casi 17 horas pagamos 2.420 kr (17,15 €). Menos mal que dimos con esta recomendación entre los artículos de Lava Car. Sus publicaciones nos han resultado de muchísima ayuda para organizar este viaje. (OJO: eso sí, no os quedéis solo con la versión en español, la de inglés tiene mucho más contenido y hoy en día se puede traducir fácilmente con la IA).

    Dónde dormir en Reikiavik: KEX Hostel and Hotel Reykjavik

    Al igual que la primera noche, hoy nos alojamos de nuevo en el KEX Hostel and Hotel Reykjavik.

    La recepción está comunicada con el bar, que está hasta arriba de gente tomando algo. ¡Menudo ambientazo!

    Nuestra habitación, la 216, es idéntica a la del primer día: amplia y perfecta para rehacer el equipaje después de diez días de viaje. Tener baño privado es un lujo que valoramos muchísimo.

    Estamos agotadísimos después de un día lleno de emociones y muchísimas horas de carretera, así que decidimos descansar el resto de la tarde.

    Mañana intentaremos madrugar todo lo posible para conocer Reikiavik antes de nuestro vuelo, que sale a las 16:25 horas.

    La primera noche apenas pudimos explorar el alojamiento porque estábamos completamente rendidos, pero esta vez, como llegamos con más tiempo, descubrimos un montón de rincones de lo más curiosos: una salita inspirada en el circo, una esquina de boxeo con saco incluido e incluso una barbería a la que se accede atravesando la puerta acorazada de un antiguo banco. ¡Cómo mola!

    Además, nos han habilitado la llave para acceder a la tercera y la cuarta planta, donde se encuentran las cocinas comunes. No sabíamos que podíamos utilizarlas… Nos vienen de maravilla para preparar la cena.

    Hoy toca despedir el viaje con nuestro último menú de la mano de Carretilla: albóndigas de atún con fritada mediterránea y carrilleras en salsa con patatas parisinas y setas cultivadas. Nos trajimos 33 tuppers y todavía nos llevamos 3 de vuelta a casa. Tendríamos que haber comprado muchas más ensaladas para las comidas del mediodía y el plan gastronómico habría sido perfecto.

    Gastos del día

    • Supermercado Bonus: 11.475 kr (80,24 €).

    TOTAL: 11.475 kr (80,24 €).

    Posdatas

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S22 ultra.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…

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