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  • 2 – De Asturias a Islandia en avión: todo lo que debes saber para un viaje perfecto

    Miércoles 27 de mayo de 2026

    (Introducción) / (Día siguiente)

    (Descubre aquí todos mis artículos de Islandia)

    Mapa

    Todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.

    Introducción

    Hoy por fin ponemos rumbo a mi destino soñado: ¡Islandia! Llevaba más de siete años deseando visitar este país, pero por una razón u otra el viaje siempre acababa quedándose en el aire.

    Nos espera una jornada muuuuuy larga. Entre desplazamientos, esperas y vuelos, tardaremos todo el día en llegar a nuestro destino, pero estoy segura de que la recompensa merecerá muchísimo la pena.

    Antes de salir de casa, para mí es esencial pesar el equipaje con mi báscula de mano. Este pequeño aparato fue uno de los mejores descubrimientos viajeros que hice hace años, cuando cada llegada al aeropuerto suponía un auténtico estrés por miedo a haber superado el límite de peso permitido. Desde entonces, forma parte imprescindible de todos mis viajes.

    Parking Alto El Praviano (Asturias)

    Vamos en coche desde Gijón, mi ciudad, hasta el parking del restaurante Alto Praviano, que utilizamos por tercera vez tras nuestras escapadas a Mallorca y a Valencia.

    Por solo 3,90 € al día, creo que merece muchísimo la pena porque el servicio no podría ser mejor.

    La dinámica es muy sencilla: nada más aparcar en el estacionamiento del restaurante, les entregamos las llaves de nuestro coche, nos subimos a la furgoneta que tienen habilitada y en menos de 5 minutos ya estamos en el aeropuerto. Un servicio cómodo y perfecto.

    El pago se realiza a la vuelta pero, OJO, porque solo admiten efectivo.

    En el aeropuerto de Asturias

    Hacía años que no facturaba equipaje (desde mi viaje a Ámsterdam en 2022). En esta ocasión, además de las maletas de mano y las mochilas, llevamos cada uno una maleta grande de 20 kilos cargada con nuestros tuppers de Carretilla que no necesitan estar en nevera, además de fruta, embutido (jamón, cecina y lomo) y ropa variada.

    OJO: en Islandia no está permitido introducir alimentos de este tipo si no van correctamente envasados y etiquetados. Por eso nosotros llevamos el embutido envasado al vacío y con su etiqueta original, donde figuran los ingredientes y el resto de la información del producto.

    Es la primera vez que facturo con Volotea y, la verdad, ingenuamente pensaba que seríamos de los pocos. La realidad es que en el mostrador de facturación tenemos que esperar unos 30 minutos hasta que llega nuestro turno porque hay bastantes personas delante y el proceso no va especialmente rápido.

    Con lo cómodo que es pesar las cosas en casa con una báscula de mano… Mientras la cola avanza lentamente, mucha gente aprovecha para pesar su equipaje en las cintas, teniendo que redistribuir sus pertenencias sobre la marcha, aprisa y corriendo.

    Mi maleta pesa 500 gramos de más, pero me la dan por válida. Nos comenta la azafata que a partir de 1 o 2 kilos de exceso empiezan a cobrar 12 € por kilo. El margen exacto que permiten, según sus propias palabras, es “secreto de confesión”. Y, como le digo yo, también dependerá mucho de la amabilidad y la empatía de la persona que te atienda.

    Por suerte, el control de seguridad lo pasamos en menos de 5 minutos.

    OJO: las baterías de litio tienen que ir siempre en el equipaje de mano, nunca en el facturado.

    Compramos estos vuelos estando suscritos a MegaVolotea, lo que incluye:

    • Una bolsa de mano bajo el asiento.
    • Una maleta de 10 kilos en cabina.

    Como en nuestras tarjetas de embarque figura “maleta en cabina de 10 kilos (sujeto a espacio)”, si no hubiésemos tenido que facturar las maletas grandes, podríamos haber ido directamente a la puerta de embarque.

    Una vez allí, nos colocan en cada maleta una pegatina con un número correlativo. Cuando superan el número de bultos que entran en la cabina del avión, comienzan a facturarlos gratuitamente.

    OJO: ser MegaVolotea permite llevar maleta de mano, pero no incluye prioridad ni embarque prioritario.

    A la hora de embarcar, nadie comprueba ni las dimensiones ni el peso de nuestro equipaje de mano.

    Escala en Alicante antes de viajar a Islandia

    Aunque viajando a Islandia (que está en el norte) no tiene mucho sentido que la escala la hagamos en Alicante (en el sur), la explicación es muy sencilla.

    En septiembre del año pasado, cuando empezamos a buscar vuelos, la compañía aérea FlyPlay, una de las aerolíneas low cost más utilizadas para viajar a Islandia, quebró prácticamente de la noche a la mañana. Eso redujo bastante nuestras opciones y disparó todavía más los precios.

    Ojalá hubiese tenido esta referencia cuando estaba organizando mi viaje…. El último día de nuestra escapada por Islandia, mientras esperaba en el aeropuerto de Keflavík, me encontré con esta pantalla y pensé inmediatamente en todas las horas que había dedicado a buscar vuelos y comparar combinaciones.

    En amarillo tenéis resaltadas las conexiones directas desde España

    En ella aparecen las ciudades que tenían conexión directa con Islandia ese día (7 de junio de 2026), algo que me parece especialmente útil para encontrar alternativas a las rutas más habituales y ampliar las posibilidades de conseguir mejores precios. Si estáis planeando un viaje a Islandia, puede serviros como referencia para identificar aeropuertos que quizá no habíais tenido en cuenta.

    Mi chico prefería que la escala fuese en España, pero no fue nada fácil encontrar vuelos directos desde España hasta Keflavík. En aquel momento no conocíamos todas estas posibilidades y, además, ya veis que las opciones son bastante limitadas.

    Yo quería hacer el primer vuelo con Volotea para aprovechar las ventajas de MegaVolotea: equipaje de cabina incluido y la posibilidad de facturar una maleta de 20 kilos por solo 22 € por trayecto. Por eso acabamos volando con Volotea hasta Alicante.

    El problema es que Icelandair nos modificó los horarios hasta en dos ocasiones, alargando la escala inicial de tres horas a más de seis. Eso fastidió por completo nuestros planes para este primer día en Islandia.

    Con esas seis horas eternas en Alicante, al menos encontramos un pequeño premio de consolación. Cuando estuve este enero en Valencia, descubrí los restaurantes Voltereta, unos locales temáticos absolutamente espectaculares.

    Aprovechando que uno de ellos está en Alicante, hacía días que tenía hecha la reserva para Voltereta Tanzania, que tiene una pintaza increíble.

    Cómo llegar desde el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández al centro de Alicante 

    Aterrizamos puntuales en el aeropuerto a las 12 horas, 15 minutos antes de lo previsto.

    Después de haber viajado tanto (Islandia será mi país número 24), ya me ha pasado de todo: vuelos cancelados, maletas rotas, maletas perdidas… Por eso en este viaje estoy estrenando dos rastreadores que he metido en cada una de las maletas facturadas, por si nos las pierden durante alguno de los trayectos.

    No sabía si realmente valdrían para algo peeeero… ¡¡¡Funcionan!!! Antes incluso de salir del avión, ya sé que nuestras maletas han llegado con nosotros, y eso a mí me da muchísima tranquilidad, jajajaja.

    Además, mi maleta grande lleva una funda de lo más vistosa y colorida, tanto para evitar que alguien la coja por error como para poder identificarla rápidamente. Y es que siempre me ha dejado totalmente traumatizada la historia del hermano de una amiga: durante su luna de miel en Canadá, cogió por error una maleta que no era la suya y no se dio cuenta hasta varias horas después. Tuvo que volver al aeropuerto para cambiarla y aquello les fastidió el viaje prácticamente desde el minuto uno.

    Así que, tras recoger nuestro equipaje de la cinta 9A, nos ponemos en marcha.

    La única consigna (PV 21) que hay en el aeropuerto de Alicante, ubicada en la segunda planta, tiene unos precios que me parecen totalmente desmesurados. Os dejo las tarifas por bulto:

    • Hasta 2 horas: 8 €.
    • De 2 a 24 horas: 15 €.
    • A partir de 7 días: 5 €.
    • A partir de 14 días: 3 €.
    • Máximo: 32 kg por equipaje.

    Teniendo en cuenta que guardar nuestras cuatro maletas nos costaría 60 €, descartamos por completo esta opción.

    Los autobuses cuestan 5 € por persona y tendríamos que haber hecho un transbordo, así que tampoco nos compensaba demasiado.

    Por ello, nos dirigimos a la planta 0, donde se encuentra la parada de taxis. Tras preguntar el precio aproximado para ir al centro, a las 12:50 horas arrancamos rumbo a nuestro restaurante temático.

    Nunca cogemos taxis, pero esta era una ocasión especial: estábamos de camino a vivir el viaje de mis sueños y, además, íbamos cargados hasta arriba.

    Tardamos unos 20 minutos en llegar a nuestro destino. El trayecto nos cuesta 25 €.

    Comida en Voltereta Tanzania (Alicante) 

    Es muy llamativo porque el local, visto desde fuera, pasa totalmente desapercibido y nadie podría imaginar lo que oculta en su interior.

    Aunque teníamos la mesa reservada para las 14:15 horas, nos permiten sentarnos con más de una hora de antelación. Además, amablemente nos guardan todo el equipaje en un almacén bajo llave, lo cual es genial porque así puedo corretear por todo el local a mi aire, jajajaja.

    La decoración del Voltereta Kioto me gustó mucho más, quizá porque ya he estado en Japón y por ese motivo pude comprobar que era superauténtica. Dicho esto, este local también está muy chulo. Además, es muy amplio y luminoso.

    De lunes a viernes al mediodía, excepto festivos, se puede disfrutar de su menú por solo 16,90 €. Incluye entrante, principal y postre o café. Las bebidas se pagan aparte.

    Entre los cuatro entrantes disponibles, mi chico y yo elegimos para compartir:

    • Gyozas de rabo de toro (4 unidades): gyozas rellenas de rabo de toro deshilachado, acompañadas de caldo de reducción.
    • Tortilla Voltereta, nuestra clásica trufada: tortilla de patatas poco hecha con cebolla caramelizada (+1 €). (Plato más gustado de 2025).

    De la tortilla te preguntan el punto de cocción que prefieres. Nosotros la pedimos poco hecha.

    Como principales, y también para compartir, nos quedamos con dos de las tres opciones disponibles:

    • Kilimanjaro Butter Chicken: receta tradicional de pollo al curry con salsa cremosa y anacardos, acompañado de arroz.
    • Secreto por las nubes: secreto ibérico con un toque de sal de carbón sobre una nube de puré trufado.

    Como postre, los dos elegimos lo mismo:

    • Tarta de Filipinos y chocolate blanco (+1 € por persona): combina la cremosidad del chocolate blanco con la textura crujiente de los Filipinos.

    A excepción del arroz que acompañaba al pollo, que parecía de los precocinados de supermercado, el resto estaba muy sabroso, con mención especial para la tortilla y la tarta, que estaban espectaculares.

    Al igual que me ocurrió en el Voltereta Kioto, sigue pareciéndome un puntazo que un menú así cueste solo 16,90 € (bebidas aparte).

    Por cierto, que cuando hice la reserva a través de Google Maps, me daba la opción de elegir mesa en la Sabana Norte, la Sabana Sur o el Observatorio de Aves. Tras consultar a la amable chica que nos atiende, descubrimos que la sabana corresponde a toda la planta inferior y que las mesas se asignan según disponibilidad (da igual que reserves norte o sur), mientras que el Observatorio de Aves está ubicado en una terraza elevada, pero es más caluroso.

    Una vez finalizada la comida, yo reservaría en la sabana solicitando específicamente el “Club de los Leones” y, más concretamente, una de las mesas para dos personas situadas junto a la barandilla central, con vistas a todo el comedor.

    Mi ubicación favorita

    OJO: es imprescindible reservar porque se llena todos los días.

    He disfrutado muchísimo de la experiencia y os la recomiendo si tenéis tiempo. Un Voltereta más que puedo tachar de mi lista, jijiji.

    Tras una hora y media (son las 14:40 horas), ya estamos listos para iniciar el regreso al aeropuerto.

    Si veis que hablo constantemente de horarios, es porque soy una persona extremadamente puntual y perfeccionista y, además, hoy estábamos un poco tensos con la idea de ir a comer al Voltereta, por si no llegábamos con tiempo de sobra al vuelo de Icelandair.

    Cómo ir del centro de Alicante al aeropuerto

    Por suerte, tenemos una parada de taxi a muy pocos metros del restaurante, en la calle Alfonso El Sabio número 27.

    En esta ocasión tardamos media hora en llegar a nuestro destino y pagamos 21,65 €. El trayecto de ida fue más caro, a pesar de ser más corto, debido al suplemento de algo menos de 5 € que aplican los taxis al recoger pasajeros en el aeropuerto.

    Así que a las 15:10 horas ya estamos haciendo cola para facturar, aunque el mostrador no abre hasta 20 minutos después. ¡Qué bien que al final hayamos tenido tiempo de sobra para ir al Voltereta! Todo ha salido a pedir de boca, y nunca mejor dicho, jajaja.

    Veo varias básculas de pago para pesar las maletas. De verdad, haceos con una báscula de mano en cuanto podáis.

    Los mostradores de facturación que nos corresponden en este viaje son del 34 al 36. OJO porque aunque no está señalizado, el primero está reservado para los pasajeros premium. La “plebe” tenemos que ir a los otros dos mostradores (35 y 36).

    Hemos tardado 1 hora y 10 minutos desde que llegamos al aeropuerto hasta que, una vez pasado el control de seguridad, nos encontramos frente a las pantallas esperando a que nos indiquen nuestra puerta de embarque: la C36.

    Tal y como nos pasó con Volotea, nadie comprueba ni las dimensiones ni el peso de nuestro equipaje de mano.

    Podemos seguir desde lejos cómo cargan el equipaje en el avión y es muy gracioso porque, como la funda de mi maleta es tan llamativa, veo que es la segunda en subir a bordo. Así que esta vez no tengo que estar pendiente del rastreador ni preocuparme por si la pierden, porque la he visto entrar en el avión con mis propios ojos.

    Vuelo de Alicante a Islandia con Icelandair

    Aunque embarcamos puntuales, despegamos con una hora de retraso por culpa del tráfico aéreo. (Nos pasó lo mismo a la vuelta con Volotea en el vuelo de Alicante – Asturias, para que lo tengáis en cuenta porque no sé si desde el aeropuerto de Alicante se despega puntual alguna vez…)

    Vamos a llegar tardísimo a Islandia… Entre que nos aumentaron la escala de tres a seis horas y ahora esto… Menos mal que en Islandia tienen dos horas menos que en España, porque es lo único que nos salva de llegar a las tantas de la madrugada. Además, al haber contratado el paquete de “protección total” con Lava Car, podemos recoger el coche a cualquier hora del día o de la noche entre abril y octubre (de noviembre a marzo el horario es de 5 a 22 horas).

    Como punto positivo para Icelandair, tengo que decir que los asientos son bastante amplios y que cuentan con pantallas individuales con películas y series (algunas incluso en español). Solo tendréis que llevar unos auriculares, ya sean con cable o inalámbricos, porque tienen conexión para ambas opciones.

    Durante el vuelo ofrecen agua de forma gratuita. Todo lo demás es de pago.

    Aterrizamos en Islandia

    Tras 4 horas y 20 minutos de vuelo, aterrizamos en Islandia a las 21:50 horas (hora local), con 35 minutos de retraso.

    Mi chico tiene Internet con O2 nada más bajar del avión, pero yo tengo que consultar en ChatGPT porque ni Digi ni Simyo se conectan automáticamente a la red islandesa, algo que no me había pasado nunca…

    Mi solución es cambiar el operador manualmente:

    • Entrar en “Operadores de red”.
    • Desactivar “Seleccionar automáticamente”.
    • Esperar a que aparezcan las redes islandesas e ir probando una por una. Vodafone Iceland fue la que me funcionó.

    Elegimos estas fechas para explorar Islandia porque me encanta viajar en mayo y junio: las temperaturas suelen ser ideales y las horas de luz muy extensas. Lo que no sabía cuando compramos los vuelos es que íbamos a coincidir con el fenómeno del sol de medianoche. Durante varias semanas alrededor del solsticio de verano, en los países más cercanos al Círculo Polar Ártico apenas llega a hacerse de noche. En Islandia, aunque el sol sí llega a ocultarse en la mayor parte del país, el cielo mantiene claridad durante toda la noche.

    De hecho, ya pasa de las 22 horas y sigue siendo completamente de día, aunque no veamos el sol. (No sabíamos que prácticamente no lo íbamos a ver en los 10 días que duró nuestro viaje…)

    Recogemos todo el equipaje sin incidencias y, de forma totalmente aleatoria, nos meten en una sala para escanear todas nuestras pertenencias.

    La verdad es que nos viene genial. IMPORTANTE: teníamos dudas sobre si nos pondrían algún problema con el dron, el embutido o los tuppers de Carretilla que llevábamos desde España. Sin embargo, pasamos el control sin ninguna incidencia.

    Esta información nos sirve para futuros viajes, porque ahora ya sabemos de primera mano que podemos viajar con los tuppers de Carretilla sin ningún problema. En cuanto al embutido o al dron, conviene revisar siempre la normativa específica de cada país.

    Recogida del coche de alquiler con Lava Car Rental

    Para todo el tema del alquiler de coche (uno de los gastos más importantes en un viaje a Islandia), así como todo lo relacionado con la conducción en el país, os recomiendo que os leáis mi completo artículo de “alquilar un coche en Islandia: la mejor guía para descubrir la isla a tu gusto”.

    Seguimos las indicaciones que nos ha enviado Lava Car para llegar al punto de encuentro donde nos van a recoger. El aeropuerto es pequeñito, así que se recorre en pocos minutos.

    Yo aproveché para grabar también un vídeo del recorrido, por si os puede resultar de utilidad.

    En menos de cinco minutos aparece un amable chico en una furgoneta de nueve plazas rotulada con el nombre de la empresa y, otros cinco minutos después, ya estamos en las oficinas.

    Tras mostrar mi DNI y firmar el contrato, nos explican los aspectos más importantes que debemos tener en cuenta durante el viaje.

    Entre otras cosas, nos recuerdan que existen una serie de daños que no están cubiertos por ningún seguro, independientemente de la cobertura contratada:

    • Negligencias.
    • Conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.
    • Daños en los bajos del vehículo.
    • Daños causados por el viento.
    • Remolque y asistencia en carretera.
    • Daños provocados por animales.
    • Daños ocasionados al atravesar ríos o zonas inundadas.

    Además, en las llaves que nos entregan tenemos dos tags con descuentos para las principales gasolineras del país, N1 y OB / Olís. Simplemente hay que escanearlos antes de pagar.

    Como siempre que alquilo un coche, les pido la bandeja del maletero para cubrir las maletas y evitar que queden a la vista, pero me indican que en Islandia los vehículos no la llevan debido al viento, ya que podría salir despedida al abrir el portón. Igualmente me explican que el país es muy seguro y que la gente incluso duerme con las puertas abiertas.

    Por suerte, yo siempre llevo un plan B: un mantel plegable que ocupa muy poco espacio pero tiene superficie suficiente para tapar todos los bultos del coche.

    Tal y como habíamos reservado, nos entregan un Dacia Duster prácticamente nuevo. El maletero es enorme y nos entran a la perfección las dos maletas grandes, las dos pequeñas y las mochilas.

    Siempre viajo con mi soporte para el móvil por si el navegador del vehículo no funciona con Google Maps o no nos convence. Y es que antes de cada viaje preparo un mapa completamente personalizado con todos los puntos que quiero visitar, alojamientos, parkings y cualquier otro lugar que pueda necesitar durante la ruta. Sin ninguna duda, es una de las herramientas más útiles que utilizo cuando salgo de casa y una de las cosas que más valor aportan a mis guías y diarios viajeros.

    Primeras horas conduciendo por Islandia

    A las 23:20 horas arrancamos rumbo a la capital, Reikiavik. Estamos extenuados y todavía nos quedan unos 40 minutos de trayecto hasta nuestro hotel. Menos mal que, gracias a las larguísimas horas de luz de esta época del año, todavía se conduce con total comodidad.

    Con el nivel de agotamiento que tenemos, lo más importante que debemos recordar nada más ponernos en marcha y que he extraído de mi guía de conducción por Islandia, es lo siguiente:

    • Las luces deben permanecer encendidas las 24 horas del día, independientemente de la luz que haya.
    • En las rotondas, el carril interior tiene prioridad sobre el exterior.
    • Hay que tener muchísimo cuidado con el viento, especialmente al abrir las puertas del vehículo. En Lava Car nos insisten especialmente en ello, porque los daños provocados por el viento no están cubiertos por el seguro. Después de las tremendas ventoleras que viví recientemente en Escocia, ya veníamos mentalizados con este tema.

    Aprovecho el trayecto para introducir la matrícula del coche en las dos aplicaciones de aparcamiento que traigo descargadas desde España y que ya tienen asociada mi tarjeta de pago: EasyPark y Parka.

    OJO: algunas de estas aplicaciones añaden comisiones al pago del aparcamiento, por lo que conviene comparar siempre el importe final con el precio del parquímetro antes de pagar.

    Llegamos a Reikiavik a medianoche. Estacionamos en una de las calles cercanas al hotel. No entendemos absolutamente nada del parquímetro pero realmente es porque estamos extenuados, no porque sea complicado. 

    La zona en la que dejamos el coche (P1) es gratuita entre las 21 y las 9 horas. Pagamos un par de horas para que el ticket sea válido hasta las 11 horas, que es la hora a la que debemos hacer el check out.

    El precio me parece bastante caro (1.400 kr – 9,83 €), pero a esas alturas no estamos para buscar alternativas ni para pensar demasiado.

    Realizamos el pago directamente en el parquímetro con nuestra tarjeta Revolut, que utilizamos cuando viajamos para evitar las comisiones por cambio de divisa.

    Dónde dormir en Reikiavik: KEX Hostel and Hotel Reykjavik

    Tanto esta noche como la última del viaje nos alojamos en el KEX Hostel and Hotel Reykjavik.

    La recepción está abierta durante las 24 horas, algo que para nosotros era imprescindible teniendo en cuenta la hora a la que teníamos previsto llegar.

    Estamos tan cansados (ahora mismo son las 2:30 de la mañana en España) que ni siquiera conseguimos encontrar nuestra habitación, jajajaja. Tenemos que volver a recepción para preguntar por segunda vez. Resulta que la cerradura tiene un teclado táctil pero, como no se ilumina hasta que lo tocas, nosotros no lo encontrábamos por ninguna parte.

    Nuestra habitación, la 212, es perfecta: amplia y acogedora. Además, hemos conseguido una habitación con baño privado, algo que agradecemos muchísimo porque, de los diez alojamientos en los que vamos a dormir durante este viaje, solo en dos más vamos a tener baño dentro de la habitación. ¡¡Y el del KEX es una auténtica pasada!!

    Por fin nos metemos en la cama a la 1:15 de la madrugada (3:15 en España). Hoy está previsto que amanezca a las 3:30 horas… Es absolutamente surrealista.

    Gastos del día

    • Taxi aeropuerto Alicante – Voltereta Tanzania: 25 €.
    • Comida Voltereta Tanzania: 42,10 €.
    • Taxi Voltereta Tanzania – aeropuerto Alicante: 21,65 €.
    • Parking P1: 1.400 kr (9,83 €).

    TOTAL: 98,58 €.

    Posdatas

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S22 ultra.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…

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