6. EMPIRE STATE + MUSEO DE HISTORIA NATURAL + CENTRAL PARK SUR

Viernes 13 de septiembre:

Hoy nuestra primera visita es el Empire State.

Llegamos caminando desde el hotel en 35 minutos y a las 9.10 horas ya estamos dentro. No hay ninguna cola para entrar. Pasamos el control de seguridad, donde no me quitan mi palo selfie que también es trípode. Tenía entendido que con la New York C3 teníamos una segunda visita nocturna gratuita siempre que la subida fuese el mismo día, pero en la taquilla me indican que eso es solo con la City Pass que incluye 6 atracciones, no con la mía que es la que incluye 3. Qué se le va a hacer… Esta vez no necesitamos intercambiar la City Pass impresa por tickets y directamente pasamos el código QR por los tornos.

La primera parada es una zona con fotos, vídeos de la construcción, etc…

Luego ya cogemos el ascensor que nos lleva al piso 79. Hay bastante gente y las ventanas están bastante más ocupadas que las del One World Observatory. Estamos un rato observando las vistas. Hay baños entre este piso y el siguiente.

La siguiente parada es coger de nuevo el ascensor hasta la planta 86, donde se encuentra el mirador al aire libre. Hay muchísima gente y los pasillos son estrechos. Pensaba que desde aquí se veía Central Park, pero apenas se ve… La verdad es que nos impresionaron mucho más las vistas del otro día desde el One World Observatory, supongo que porque era la primera vez que teníamos las vistas de Nueva York desde lo alto, además de que estaba todo mucho menos saturado. Esta visita no la hemos disfrutado mucho…

A las 10.30 horas acabamos la visita y ponemos rumbo a nuestros próximos destinos. Esta vez va a tocar separarse, pues yo quiero ir a visitar el Museo Americano de Historia Natural y mi madre, a quien le encanta el arte, va a ir a una zona que localizamos por Internet con más de 90 galerías de arte dentro de 5 manzanas que van desde la calle 20 a la 26 y de la avenida 10 a la 11. Como a mi madre le daba pánico la simple idea de pensar en moverse sola por Nueva York (o por cualquier otro país), creé en mi mapa personalizado de Google Maps un polígono rodeando las 5 manzanas para que no tuviese pérdida ninguna (y así fue).

Vamos caminando juntas hasta la 34 St – Penn Station. Hacemos una parada para reponer fuerzas en el 7/11 (4,67$).

Yo cojo la línea azul del metro (supuestamente) hasta la parada del museo, la 81 Street – Museum of Natural History Station. Aunque había preguntado a la chica de la taquilla del metro para confirmar que iba correctamente a Uptown, he acabado en Brooklyn pues no tenía que fijarme solo en coger la línea azul, sino que dentro de la azul solo podía ser la B o la C y yo cogí la E. Cojo el metro de vuelta a la estación inicial buscando la letra C. El problema es que cuando estoy en el andén están dando por megafonía unos mensajes diciendo que el tren C ha tenido que modificar su trayecto, pero no consigo entender la segunda parte para saber dónde tengo que ir, por lo que tardo un buen rato en encontrar a alguien que hable español y me eche una mano. Finalmente uno de los revisores me ayuda y llego a la parada del museo a las 12.10 horas.

Hay acceso directo al Museo Americano de Historia Natural desde el metro, y no hay nada de cola. Este museo tiene un precio fijo de 28$ pero también la opción de «pay as you wish” o “suggested donation». Felipe, el guía del free tour en Wall Street nos dijo que si cuando te acercas a la taquilla no especificas nada, te cobran los 28$, pero que si al llegar dices «hello, donation» puedes dar la voluntad, el dinero que consideres. Así que así lo hago y entrego 5$. No me ponen ningún problema. Este método de pago incluye visitarlo todo menos exhibiciones especiales, películas de pantallas gigantes y el show del espacio.

Me entregan un mapa en español y lo primero que hago es ir al segundo piso a buscar las taquillas para no tener que cargar todo el rato con la mochila. Resulta que al final lo que tienen no son taquillas, sino una especie de guardarropa («coat check») por el que cobran 2$ por persona. La chica me indica que no puedo dejar las botellas de agua que llevo en la mochila, ni aunque las vacíe previamente, por lo que finalmente tengo que cargar con todo porque no me apetece tener que tirar mis botellas de agua. No le encuentro el sentido porque si las hubiese vaciado no veo el problema, pero la chica del guardarropa no cedió por más que traté de explicárselo.

En la entrada del segundo piso sí que hay bastante cola para entrar al museo, aunque no espero a ver si avanza rápido o no.

Después de todo este rollo (pérdida en el metro, discusión en el guardarropa…) (hoy es viernes 13, será por eso…), por fin empiezo la visita a las 12.20 horas.

Traigo descargada de casa la aplicación del museo «Explorer AMNH de Nueva York», pero no me resulta muy útil durante la visita.

El aire acondicionado está demasiado fuerte en muchas salas. ¡Menudo frío!

La sala donde está el tiranosaurio rex es impresionante… ¡Menudos tamaños! Es increíble poder estar viendo esto…

Rana más grande VS la más pequeña (la del círculo)

Y la visión de la ballena ¡¡es espectacular!! Aunque demasiado oscuro todo para mi gusto… De hecho me llama la atención que hay exposiciones tan oscuras que apenas se ve su interior. No lo acabo de comprender…

Me cuesta un poco orientarme en el museo y cuando parece que ya has visto toda la planta, de repente aparecen varias salas más, así que ojo con saltarse salas sin darse cuenta.

Por megafonía anuncian que a las 14.30 horas hay un tour en español de unos 75 minutos de duración que parte de la primera planta desde North American Mammals. No tenía ni idea, pero en vista de lo poco que me gustan a mí los tours últimamente, creo que con lo grande que es este museo es mucho más cómodo que cada uno vaya viendo lo que le apetece cuando le apetece.

El museo es impresionante y al mismo tiempo apabullante por la cantidad de cosas que hay para ver. Si repitiese haría primero la planta 4, que es la de los dinosaurios, algo que no se puede ver en otros museos, y luego bajaría hasta la planta 1 para ver la zona marina y la de los meteoritos. Después ya al gusto, pero es que si se va en orden piso por piso, hay momentos en que llegas a zonas que te parecen una pasada, pero estás tan cansado que no lo puedes disfrutar igual. Así que mejor ir de lo que MÁS nos gusta a lo que MENOS nos gusta.

Señora en bici recorriendo el museo

A las 14.45 horas, poco más de 2 horas y media después de entrar, ya estoy harta de ver tantas cosas y me muero de hambre. Me dirijo hacia Trader Joe’s supermercado del que tengo anotado:

  • Supermercado original y económico.
  • Tiene buenos precios (la gran mayoría de alimentos es de marca propia), productos y snacks muy originales, comida preparada…
  • En hora punta, se abarrotan tanto que, nada más entrar, hay una persona que te indica dónde comienza la cola, que zigzaguea por toda la tienda hasta llegar a las cajas… ¡Y tienes que ir cogiendo los productos a medida que avanzas!.

Una vez dentro yo no veo la comida preparada por ninguna parte y además hay una cola enorme para pagar, así que cruzo la calle y me dirijo hacia Gray’s Papaya. Tengo apuntado que:

  • Se trata de los reyes de los hot dogs baratos y ricos en Nueva York.
  • Aunque antes tenía varios establecimientos, ya solo queda uno.
  • Decoración colorida y diferente.
  • Sale en muchas películas.

Tienen 3 menús (y solo esos 3 menús) consistentes en:

  • 1 hot dog + 1 bebida: 4,50$
  • 2 hot dog + 1 bebida: 6,45$.
  • 3 hot dog + 1 bebida: 9,95$.

Elijo el menú de 2 hot dogs y de bebida me pido la de papaya, que es la que da nombre al local y se supone que es la mejor (la más recomendada por lo menos). Tarda unos 20 segundos en prepararme los perritos y ya lo tengo todo listo para llevar. Solo se puede pagar con tarjeta a partir de 10$, por lo que me toca pagar en efectivo. Me dirijo hacia la entrada de Central Park West a comerlo mientras espero por mi madre, que ya está de camino. Tengo que decir que yo no soy muy de zumos de frutas, pero este de papaya me sabe fatal, aunque mi madre dice que sabe normal una vez que lo prueba… El perrito lo encuentro normal, sin nada más que añadir. No repetiría ni lo recomiendo.

La idea es ver Central Park durante la tarde. Iniciamos el recorrido a las 16.30 horas. Estamos unas 3 horas recorriendo la zona sur y disfrutamos muchísimo.

La primera visión que tenemos es de la zona de Hernshead y ya quedamos enamoradas de las vistas del lago, el parque y los rascacielos de fondo… ¡¡¡Uaooooo!!!

La siguiente parada es el Oak Bridge, un puente de madera con unas vistas ¡¡espectaculares!! Un lugar muy entrañable y recomendable.

Seguimos hasta el Belvedere Castle al que no podemos subir porque resulta que solo abre de 10 a 17 horas y aunque hemos llegado a las 16.58 horas (sin saber que cerraba a las 17 horas), ya no nos han dejado subir. Las vistas desde arriba del todo tienen que ser una pasada porque lo que vemos desde la zona de la entrada al castillo ya nos encanta. Hay baños y fuentes a lo largo del parque.

Vistas desde la zona de la entrada al castillo

Rodeamos por The Great Lawn, del que tengo anotado:

  • Un inmenso prado situado en el centro del parque y rodeado por campos de béisbol y plátanos de sombra.
  • Se trata de la zona de césped más famosa, la típica en la que se reúne la gente para hacer picnics, lanzarse el frisbee o tomar el sol.

Llegamos sin contar con ello a Turtle Pond cerca del King Jagiello Monument, un remanso de paz con bonitas vistas al castillo y un lago lleno de tortugas y un montón de patitos. Pasamos un buen rato interactuando con los animales, que están muy pendientes a ver si consiguen algo de comida.

De aquí vamos a la estatua de Alicia en el País de las Maravillas

y justo enfrente se encuentra el Conservatory Water, que sale en la peli de Stuart Little en la escena en la que alquilan un barquito teledirigido. Vemos unos cuantos circular por el estanque. Es una zona muy chuli y tranquila.

Pasamos por The Loeb Boathouse, donde alquilan barquitos con remos: 1 hora por 15$ + depósito de 20$ para que se cumpla el horario (pago solo en efectivo). Incluso vemos una góndola con su gondolero.

Seguimos por la fuente Bethesda, donde hay un montón de ambiente y desde donde se ven un montón de esos barquitos con remos.

De aquí acabamos reposando un buen rato en 40.768453, -73.973879, que no veo que tenga un nombre como tal, pero son unas rocas donde poder sentarse o tumbarse y observar los rascacielos y el mini parque de atracciones Victorian Gardens Amusement Park.

Seguimos hasta el Gapstow Bridge, que también tiene unas vistas que nos encantan

y acabamos nuestro tour de Central Park en Columbus Circle, 3 horas después de haberlo iniciado.

Repetiremos seguro, pues ¡¡¡nos ha enamorado!!! Por cierto, que es más pequeño de lo que me esperaba, o por lo menos las distancias que hemos recorrido eran mucho más cortas de lo que me daba la sensación en el mapa, pudiendo permitirnos hacer perfectamente la parte sur durante la tarde, cosa que no tenía yo tan clara antes de iniciar el viaje.

¡Menudo ambiente que tiene Columbus Circle! Estamos bastante cansadas, con un dolor de espalda horrible (yo) y congeladas de frío, así que entramos en el centro comercial The Shop at Columbus Circle en busca de nuestro amado Whole Foods, que tenía yo bien fichado. De verdad que este sitio es increíble, puede parecer que me repito o puede que parezca una exagerada, pero es que cada vez que vuelvo a entrar me parece más flipante todavía. Y hablo solo de la comida que ya tienen preparada, ya que el resto de supermercado no lo pisamos, pero la sección de comida preparada es alucinante, la variedad que tienen y lo bueno que está todo… ¡¡Me vuelvo loca eligiendo!! Compramos la cena y el desayuno por 33,34$.

Después de cenar ya no podemos con el alma. Bajamos por la Séptima Avenida, disfrutando de la enorme luna llena.

Luna llena en Columbus Circle

y, por primera vez, de las alcantarillas echando humo, tan típico de las películas.

Justo antes de llegar a Times Square cogemos la 48 St y en 12 minutos ya estamos en nuestro hotel, con el que estamos encantadas tanto por su ubicación, como por lo silencioso de las habitaciones, como por lo cómodas que son las camas… ¡Por todo! No hay queja ninguna, excepto el precio.

Llegamos al hotel a las 21.20 horas, después de más de 12 horas pateando la ciudad.

Ubicarse en esta ciudad es facilísimo al estar todo dividido por las avenidas y las calles. Entre esa facilidad y que tengo todos los puntos importantes para mí metidos en mi mapa personalizado en Google Maps, ya nos movemos como auténticas neoyorquinas.

GASTOS DEL DÍA:

• 7/11: 4,67$.
• Museo de americano de historia natural: 5$.
• Gray’s Papaya: 6,45$. Efectivo.
• Whole foods: 33,34$.

TOTAL: 49,46$.


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