5. MIDTOWN

Jueves 12 de septiembre:

Hoy tenemos el tour con Susan, la guía de Nueva York de Big Apple Greeters. Una vez superado el trauma inicial de que me cambiasen los planes siendo tan cuadriculada como soy, decidimos que qué mejor oportunidad de visitar Nueva York que con una persona de la ciudad y con un tour solo para nosotras.

Como hasta las 10 horas no viene a buscarnos al hotel, decido acercarme hasta Circle Line que se encuentra en el muelle 83 y a solo 10 minutos caminando de nuestro hotel, para sacar las entradas para el crucero nocturno de Harbor Lights para el domingo. La tarjeta New York C3 solo incluye el Crucero Liberty de 1 hora (Estatua de la Libertad) o el paseo en la lancha rápida BEAST (disponible de mayo a septiembre), pero por 5$ se puede solicitar una mejora a cualquier crucero de mayor valor. Cuando llego a la taquilla ya hay algo de cola. Abren a las 9 en punto. Hay 2 ventanillas juntas, una que pone VIP y es para la gente que tiene pases especiales como el mío, pero al final todo el mundo tiene pases especiales, por lo que nos dividimos entre las 2 taquillas. Enseño las New York C3 impresas (con lo que las activo y tienen una duración de 9 días) y abono los 10$ para el “upgrade”. Me entrega los 2 tickets y me indica que el domingo tenemos que estar en el muelle a las 18.15 horas. El crucero sale a las 19 horas (hora única) y tiene una duración de 2 horas.

No tenía ni idea y resulta que justo al lado de las taquillas de Circle Line está el porta – aviones Intrepid.

Vuelvo al hotel a la espera de que den las 10h. Susan llega a las 9.45 horas. Como el hotel no tiene salita, la invitamos a subir a la habitación para acabar de prepararnos, porque ha llegado pronto. Susan es una profesora jubilada de 76 años que se presentó así por email: “nací y me crié en NY aunque pasé muchos años en Washington, la capital. Antes de jubilarme, era profesora universitaria y maestra en varias escuelas secundarias dando clases de español, francés y humanidades. Hablamos español en casa porque mi familia pasa muchísimo tiempo en Puerto Rico. He visitado España muchas veces. Conozco a fondo la historia, la geografía, la música, la cultura, la literatura, el arte… de España”. A Susan le encanta enseñar, pero como entre el tour de contrastes y el free tour ya tenemos casi toda la información de Nueva York, la animamos a salir a recorrer la ciudad cuanto antes. Cuando iniciamos el tour, tengo que reconocer que me desespero un poco, pues no me esperaba a alguien de esa edad y avanzamos muy lentamente. Tengo la impresión de que no nos va a dar tiempo a ver nada. Es verdad que a medida que la vamos conociendo, descubrimos que Susan es un amor y es completamente encantadora, pero como en Nueva York hay que aprovechar el tiempo al máximo, al poco de empezar ya le comento que preferiría hacer un tour de medio día en vez de día entero. Ella muy amablemente dice que se adapta a todo.

Una vez que salimos del hotel, nos lleva por la calle 46 que es la calle de los restaurantes (Restaurant Road) según nos explica, con restaurantes de todos los países.

De aquí pasamos por Times Square que tiene ambiente aunque no se parece en nada a lo que vimos el otro día por la noche, aparte de que hoy hay muchísimas obras con sus correspondientes obreros.

Nuestra siguiente parada es la Biblioteca Pública de Nueva York, la que sale en la película «El día de mañana». El piso superior es una pasada, con un aire a la Capilla Sixtina… Hay una foto muy chula para sacar el Empire State a través de las ventanas. Nos lo cuenta Susan porque no teníamos ni idea, y nos llama la atención porque nadie parece haberse dado cuenta y todo el mundo pasa de largo. Hay baños gratis.

Empire State Building

Hacemos una foto al Chrysler Building y entramos en la Grand Central Terminal. Es impresionante, llena de gente que viene y va.

En el interior encontramos 2 mini coches en servicio, uno de policía y otro de bomberos, quienes amablemente se ofrecen para que me saque una foto con ellos. Es algo que me llama la atención de aquí, el que la propia policía se ofrece a sacarte fotos con ellos.

Entramos en la galería de los susurros (Whispering Gallery), que es el vestíbulo ubicado justo delante del Oyster Restaurant. Se trata de un rellano abovedado en el que el sonido viaja de esquina a esquina permitiéndote mantener una conversación con tu acompañante como si estuvierais cara a cara… pero desde extremos opuestos y susurrando. Basta con colocarse en esquinas opuestas de la galería y susurrar de cara a la pared. Es una pasada la sensación… Siempre hay gente probándolo, así que no da vergüenza ninguna.

Como hemos decidido acortar el tour, el último trayecto será recorrer el tramo más famoso de la Quinta Avenida hasta Central Park.

La verdad es que es algo que a mí no me llama la atención. Todas esas tiendas de lujo me dan exactamente igual, pero es algo tan típico de Nueva York que no podemos dejar de hacerlo. Mi opinión, una vez recorrido, es la misma y para mí no merece la pena, pero eso ya son gustos personales.

Hemos entrado en la Trump Tower, la torre en la que se aloja el presidente Trump durante sus estancias en Nueva York. A la entrada hay 2 policías cargados de armas que nos permiten sacarnos una foto con ellos.

A las 13.30 horas, en la esquina de la Quinta Avenida con Central Park nos despedimos de Susan. Le hemos cogido un montón de cariño en muy poco tiempo.

Volvemos caminando por la otra acera de la Quinta Avenida hasta llegar al Rockefeller Center.

Aquí se encuentran los Channel Gardens, jardines que conectan la plaza central del Rockefeller Center con la Quinta Avenida. Son muy pequeñitos pero muy chulos.

La idea inicial de hoy antes de cambiar el itinerario por Susan era subir al Empire State a primera y a última hora (gratis este último por subir con la New York C3), pero ya que lo tenemos que dejar para otro día, decidimos pasar por el Top of the Rock (TOR) y sacar las entradas para subir al mirador por la tarde. La taquilla se encuentra en el piso -1 del Comcast Building del Rockefeller Center. Cuando llegamos no tenemos ni una persona delante. De nuevo enseño las New York C3 impresas y me entregan 2 tickets para las 19 horas. Hemos elegido esa hora por si pudiésemos ver parte del atardecer, aunque hoy está completamente nublado y llueve por momentos, por lo que no creemos que vayamos a tener ningún atardecer… Pero como la esperanza es lo último que se pierde… Y así aprovechamos para ver luego la ciudad iluminada de noche.

Nos llama la atención el hecho de que no se ven muchos turistas ni hemos tenido que esperar casi colas, por ahora.

Una vez sacadas las entradas, decidimos ir a comer a una de las franquicias que traigo apuntadas de «bueno, bonito y barato»: Au Bon Pain. Es una de las típicas cadenas donde la gente come al mediodía, con una barra donde puedes pedir sándwiches, sopas o ensaladas, o combos que incluyan más de una opción. Puedes sentarte o pedir para llevar. Elegimos 2 «smoky BBQ chicken melt» por 16,96$ + «tap water» (agua del grifo) gratis. ¡¡Están buenísimos!! Ñaaaamm, y perfectos de tamaño.

A las 15.30 horas nos ponemos en marcha otra vez. El tiempo ha refrescado de repente y como por la noche vamos a subir al TOR, que es al aire libre, no como el One World Observatory, decidimos acercarnos hasta el hotel, ya que está genial ubicado y en 20 minutos ya estamos allí. Cogemos algo más de ropa y volvemos a atravesar Times Square, que ya está lleno de gente.

Llegamos hasta Bryant Park, que nos quedó pendiente de ver esta mañana. Es un parque rodeado de rascacielos y dado que se encuentra en una zona de oficinas, muchísimos trabajadores aprovechan su descanso para comer en Bryant Park. Tenía apuntada la librería Kinokuniya para echar un ojo (“librería japonesa que además de literatura, vende recuerdos originales de Nueva York, papelería, y tiene una cafetería japonesa en la planta superior”), pero no tiene nada que nos llame la atención, y menos cuando en noviembre vamos a ir a Japón y allí vamos a descubrir toda la cultura japonesa. El parque es adorable, un remanso de paz en medio de tantos rascacielos y tanto tráfico. Es increíble que apenas se escucha el barullo del tráfico, cuando de la que veníamos había muchísimo ruido, pitidos, sirenas…

Por cierto, que me llama la atención que ningún vehículo respeta el no parar en medio de los cruces como en España, aquí todo el mundo bloquea los cruces cuando los semáforos se ponen en rojo y a veces cruzar de una calle a otra se convierte en una gincana.

Justo delante del Bryant Park hay un supermercado Whole Foods, igual que en el que compramos ayer la comida y que me enamoró. Aunque aún es pronto para cenar, yo creo que ha sido ver el supermercado y ya me ha entrado el hambre. Además hoy tenemos más tiempo que ayer para recorrerlo, y lo hacemos poco a poco, flipando con toda la comida preparada que tienen… ¡¡Es que apetece todo!! Me cojo una cajita y combino varias cosas que me parecen apetecibles. Pago 8,49$ y como está chispeando un poco, voy a comerlo a las mesas del supermercado mientras mi madre me mira, porque ella aún no tiene hambre. ¡¡Está todo delicioso!! Este sitio es un descubrimiento que tengo claro que voy a repetir antes de volver a España. ¡¡Súper súper recomendable!!

De aquí ya nos dirigimos andando de nuevo al Rockefeller Center para subir al Top of the Rock, que está a 10 minutos del Bryant Park. Cuando miraba el mapa en mi casa no me daba la sensación de que estuviese todo tan cerca, así da gusto. Al tener ya las entradas, nos dirigimos directamente al control de seguridad sin tener que esperar ninguna cola. Paso el palo de selfie sin problema. Pasado el control de seguridad, hay baños gratuitos y una serie de murales con fotos donde explican los orígenes y desarrollo del Top of the Rock. A continuación te hacen una foto que luego tendrás que pagar si te interesa, pareciendo que estás suspendida sobre las vigas. Cuando nos acercamos al señor que tiene que recoger los tickets, nos explica que está lloviendo muchísimo y no merece la pena subir y que nos pueden cambiar los tickets para cualquier otro día, y que en caso de que ese día también haga mal tiempo, se pueden cambiar las veces que haga falta. Hay 3 parejas a nuestro alrededor que deciden subir igualmente pero mi madre y yo tenemos días de sobra y ya no nos hacía mucha gracia el hecho de no haber podido subir para verlo de día y al atardecer, por lo que decidimos cambiar las entradas para el martes a las 18 horas.

Hecho ésto, nos entran un montón de dudas sobre cómo aprovechar el tiempo puesto que son las 19.15 horas. Nos planteamos por una parte coger el teleférico Roosevelt a ir a conocer Roosevelt Island o por otra parte bajar hasta Little Italy ya que hoy empiezan las fiestas de San Genaro hasta el día 22 (“el motivo es religioso, pero el resultado son 11 días con las calles llenas de fiesta, desfiles, puestos de feria y, sobre todo, ¡cannolis y comida italiana hasta los topes!”). Pero teniendo en cuenta que ya es noche cerrada y está diluviando, creemos que lo mejor es no arriesgarnos a llegar y que se hayan cancelado las fiestas o que no sea muy seguro ir por Roosevelt Island de noche cerrada, por lo que decidimos ir dando un paseo de vuelta hasta el hotel. Así que a las 20.15 horas ya nos encontramos en el hotel con los pies empapados. Suerte que en mis viajes siempre llevo un chubasquero integral de estos típicos de los chinos y que salva muchas vidas. ¡Muy muy recomendado! De hecho en la tienda de M&M’s de Times Square vino una chica a preguntarme dónde lo había comprado, y cuando le dije que en España, se le quedó una cara de desolación total.

Hoy ya me han empezado ha llegar los cargos hechos con la tarjeta Ferratumbank del primer día.

GASTOS DEL DÍA:

• Upgrade Circle Line: 10$.
• Au bon Pain: 16,96$.
• Whole foods: 8,49$.

TOTAL: 35,45$.

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