2. COMIENZA LA AVENTURA

Sábado 29 de octubre:

Y comienza la aventura. Salimos de Asturias a Madrid en tren con Renfe, viaje cómodo y sin incidencias.

Ya en Madrid nos dirigimos a la T4 para embarcar con Qatar Airways.

Pongo en práctica el CONSEJO que leí por internet de envolver la maleta con film transparente y cinta aislante (ya que el seguro del viaje me cubre todo el tema de las maletas y no necesito ningún seguro extra como el que dan cuando te envuelven las maletas en el aeropuerto). A partir de ahora no volveré a pagar porque me envuelvan la maleta en un aeropuerto.

Tal y como había leído en distintos foros y tras confirmarlo con ellos por teléfono, solicito la salida de emergencia en el propio mostrador ya que no se puede reservar con antelación y oh, menuda suerte, conseguimos salida de emergencia tanto en el vuelo de Madrid a Qatar como desde Qatar a Bangkok, de forma totalmente gratuita (decir que lo único que me agobia y muchísimo de viajar es la estrechez de los asientos, pues tengo mal la circulación y siempre estoy moviendo las piernas y con ellas en alto).

Debo decir que la compañía de Qatar me decepcionó puesto que esperaba muchísima más distancia entre los distintos asientos. Por mi parte no me quejo al haber conseguido la salida de emergencia, pero el resto de asientos me pareció como el de cualquier otra compañía normal.

Domingo 30 de octubre:

Llegamos a Qatar donde tenemos 1 hora y 10 para hacer la escala. Nos da tiempo justo a bajar del avión y embarcar en el siguiente avión sin prisa pero sin pausa.

Tras la escala nos entregan el papel de inmigración (“Arrival card”) para rellenarlo mejor en el avión para, según sales, ir directo y no tener que estar esperando.

Llegamos a Bangkok hacia las 18.50 horas.

Un súper CONSEJO: a la hora de bajar del avión echar a correr, literalmente, porque a unos 200 metros se encuentra el control de pasaportes. Nosotros tuvimos que esperar solo unos 10 minutos (no tanto por la gente sino porque van bastante lentos), pero he leído que hay gente que tiene que esperar hasta 90 minutos.

Te sellan tanto el pasaporte como la Arrival card (comprobar que te pongan los 2 sellos) y te hacen una foto. Guardar como oro en paño la Arrival card para evitar problemas a la hora de salir del país.

Tras recoger los equipajes lo primero que hicimos (y fue un error) por no querer perder tiempo mirando cambios, cambiar 80€ en el primer lugar que encontramos a unos 35,7 THB.

A continuación, según salimos de la zona donde se recogen los equipajes a mano derecha, en TrueMove compramos 2 tarjetas SIM por 850 THB cada una, 9 Gb para 30 días (aunque fuésemos a estar 15. Pese a haber usado el móvil al máximo mandando vídeos por WhatsApp, viendo vídeos en YouTube y usando el Google maps todo el rato, según mi móvil solo he consumido 1,6 Gb en todo el viaje…)

CONSEJO súper importante para cambiar el dinero: en el SuperRich del aeropuerto encontramos el mejor cambio de todo Bangkok. Recomiendo cambiar ahí todo el dinero que tengáis previsto gastar (dan mejor cambio cuanto mayor es el billete). Dirigirse a la planta – 2, siguiendo el cartel del Airport Rail Link.

Airport Rail Link
ChaTraMue

Justo enfrente de este puesto (ChaTraMue) hay una rampa mecánica. Al final de la misma se encuentra el SuperRich.

SuperRich

Nos dirigimos hacia el tren del aeropuerto donde cogimos la línea azul. Hay un vídeo en YouTube explicativo donde queda clarísimo (LINK vídeo). (La línea roja es más cara y tarda unos minutos menos). Cogimos el cityline hasta Phaya Thai (45 THB por persona) y enlazamos con el Skytrain hasta Siam (LINK vídeo) e hicimos trasbordo hasta Krung Thomburi. Ahí ya cogemos un taxi hasta el apartamento por 50 THB.

CONSEJOS a la hora de coger taxis:

  • Coger siempre los rosas.
  • Coger mejor los taxis que están en marcha en vez de en los que están parados pues leí que éstos tienen más tendencia a esperar a los turistas para intentar estafarles.
  • Antes de montar, que baje la ventanilla y preguntar si van a poner taxímetro (¿taximeter please?). Nosotros no tuvimos problemas pero si se hubiese negado, dejar ese taxi e ir a por otro.
  • Los taxis que tienen la luz roja encendida son los que están libres.
  • Llevar siempre la dirección a la que queramos ir escrita en tailandés porque la mayoría no hablan ni una pizca de inglés ni entienden el Google maps.

Al salir a la calle nos encontramos con un calor agobiante y súper húmedo que nos hizo estar sudando a chorros toda nuestra estancia en Bangkok.

Llegamos al apartamento de Airbnb (LINK apartamento) donde nos esperaba nuestro querido anfitrión Dirk. Súper recomendable tanto por la amabilidad del dueño como porque habla español y me ayudó bastante con mis distintas dudas a lo largo de los meses en los que organicé el viaje, y porque el apartamento está genial. Es un loft en un piso 22 con unas vistas espectaculares, aire acondicionado, piscina, gimnasio, y a 15 minutos caminando de la estación de BTS y de la de barco. Pagamos 100€, 3 noches.

Bajamos al Seven Eleven a comprar el anti mosquitos de Sofell, el transparente rosa que había leído por internet (75 THB),

y nos dirigimos a cenar a un sitio que nos recomendó Dirk que aunque estaba bastante bien, nos resultó un poco caro ya que gastamos unos 23€ por unos rollitos de primavera, unas costillas de cerdo, arroz con cerdo y una cosa muy extraña con unos fideos raros y muchas verduras.

Después de cenar vamos ya a la cama, que mañana toca madrugar.

Puesto que nos coincidió el viaje con la muerte del rey tuvimos que cambiar a última hora nuestro itinerario ya que mañana queríamos ver el Gran palacio pero no abre hasta el 1 de noviembre, con lo cual tocó cambio de planes. 

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