7. TAKAYAMA – SHIRAKAWAGO

Sábado 9 de noviembre

Me voy de Tokio con un sabor agridulce, pues los 2 primeros días fueron un desastre y el medio día con el guía también. Suerte que ya daba por hecho antes de iniciar el viaje que Tokio iba a ser el sitio que menos me iba a llamar la atención, así que no traía grandes expectativas.

Los taxis llegan puntales. Finalmente nos cobran 1.320 yenes por taxi, y eso que la estación está a solo 5 minutos, pero la comodidad hay que pagarla.

Llegamos con media hora de adelanto al andén, por lo que antes de que pase nuestro tren aún hay otro delante. Por tanto, dejamos todas las maletas dentro de las líneas verdes pintadas en el suelo y nos sentamos a esperar. Cuando pasa el primer tren, ya podemos pasar nuestras cosas a las líneas rojas. Llenamos todas las líneas solo con nuestro equipaje, jajaja. Como “mochileros” seríamos lo peor…

El tren por supuesto llega puntual y tenemos suerte ya que en la pequeña zona para equipaje entran todas nuestras cosas. Esta vez nos tocan asientos reservados separados pero pronto conseguimos intercambiar asientos y juntarnos de 2 en 2.

La japonesa que va a mi lado me ofrece un paquete de patatitas y uno de frutos secos y aunque trato de rechazarlos, insiste hasta que los cojo. Además, cuando ve que ofrezco a Nacho rápidamente mete la mano en su bolsa y le regala a él otro tanto… Alucinamos con su amabilidad. 

Lo único incómodo que veo de los trenes bala es que no llevan reposa pies, pero para situaciones como estas traigo yo mi reposa pies de Amazon, que me alivia un montón al permitirme llevar las piernas en alto ya que como dije en la introducción, no soporto ir con los pies colgando.

En la estación de Toyama tenemos que esperar 1 hora y media hasta nuestro próximo tren. Esta era la alternativa a tener que madrugar hoy un montón. En la estación hay tiendas del tipo 7/11 donde compramos algo para picar.

El tren a Takayama directamente no tiene espacio para maletas por lo que colocamos las pequeñas en las repisas sobre nuestras cabezas y las grandes detrás de los últimos asientos como podemos. Es el único tren hasta ahora en el que ha pasado un revisor pidiendo los billetes.

Las vistas desde el tren son maravillosas con las montañas en tonos ocres y el río turquesa a lo largo de los 90 minutos. Es como un tren escénico. Hemos sacado decenas de fotos.

Lo primero que me sorprende de Takayama es que me esperaba un pueblo de casitas y me encuentro con una ciudad con edificios. 

Vamos caminando hasta el apartamento, el Good Morning House, que está a 5 minutos andando de la estación. El apartamento es sencillamente ¡¡espectacular!! Sobre todo la habitación de mis padres, ¡menuda pasada! Es enorme, con chimenea, saloncito y cocina incluida.

Tenemos un solo baño para los 4 pero es enorme y está dividido en 3 departamentos. Hay que descalzarse en la entrada del apartamento antes de pisar la madera (dan zapatillas) y ponerse otro tipo de zapatillas al entrar al WC, que también incluyen. El único “pero” es que es un tercero sin ascensor, pero 200% recomendable.

Miramos para comer en el Hidagyu Maruaki del que traía anotado:

  • El mejor restaurante de Takayama: el más rico.
  • Especializado en ternera de Hida.
  • Muy recomendado en blogs y foros.
  • Coges la carne en una especie de carnicería ubicada al lado del restaurante y te cocinas la ternera de hida tú mismo en los fogones de las mesas.

Sabía que era caro, unos 20€ por cabeza según había leído, pero los precios que vemos en el restaurante son carísimos: lo más barato que vemos son 100 gr de carne desde 980 yenes (pero son solo 100 gr) y lo más caro 200 gr por 7.980 yenes… 

Así que decidimos buscar un sitio más asequible y guiándonos por TripAdvisor llegamos hasta el Ebis cafe and Pachinco. Pedimos 11 raciones variadas ya que son bastante pequeñas y pagamos un total de 4.950 yenes. De lo que más nos gustó en general fue la hamburguesa de hida (muy pequeñita), las gambas fritas y el okonomiyaki.

Hamburguesa de hida

No dejar pasar la oportunidad de visitar el baño, es muy curioso. Tienen su propia sala de pachinko, mucho menos ruidosa que todas las que vimos en Tokio.

El personal es muy amable y habla inglés. Además tienen horarios muy amplios, cosa muy importante en Takayama porque la mayoría de sitios que hemos visto estaban ya cerrados. ¡Recomiendo este lugar! 

Nos acercamos hasta la oficina de correos para preguntar cómo podemos mandar mañana a las maletas al hotel de Kioto, pero aparte de que el señor no habla nada de inglés y tenemos que apañarnos con Google Traductor como podemos, el problema es que mañana sábado cierran a las 14h y nosotros vamos a llegar de la excursión a Shirakawago a las 14.20 horas.

Horario oficina de correos

Tenía anotado que las maletas también se podían mandar desde los 7/11, por lo que nos acercamos hasta uno que está muy cerca de la oficina de correos. El dependiente saca un traductor portátil de los ultramodernos y nos entendemos a la perfección hablando al aparato. ¡¡Vaya pasada!! El señor es majísimo y aunque me tiene que dedicar un montón de tiempo pese a la cola que se está formando detrás de nosotros lo hace muy amablemente y siempre con una sonrisa. Es increíble la amabilidad de la gente en este país… En el 7/11 no tienen restricción de horario porque abren 24h, por lo que puedo traer mañana las maletas después de la excursión para enviarlas con el servicio Takkyubin. Aprovechamos para comprar provisiones.

Llegamos al hotel a 17.50 horas, ya de noche cerrada y con una buena bajada de las temperaturas. Decidimos quedarnos en el hotel a organizar las maletas para mañana poder aprovechar todo el día por la mañana y por la tarde.

Ponemos la lavadora con el detergente obsequio del apartamento. En 40 minutos está la ropa limpia y en 30 minutos seca y sin una arruga.

A la hora de rellenar los formularios para enviar las maletas viene todo en japonés. Aunque el chico del 7/11 fue muy amable y trató de explicármelo todo lo mejor posible, cuando me meto en internet para comprobarlo me doy cuenta de que he rellenado mal varios apartados. Para ayudarnos, en esta página viene indicado lo que hay que rellenar en cada apartado. Mañana cogeré unos nuevos formularios y listo.

Hoy nos acostamos temprano.

GASTOS DEL DÍA:
• Taxis: 2.640
• 7/11: 1.459
• Ebis cafe and Pachinco (de 4): 4.950
• 7/11: 1.509

TOTAL: 10.558 yenes (≈ 88€)

Domingo 10 de noviembre

He dormido de lujo. De hecho hemos tenido mucha más suerte que mis padres porque como su habitación es enorme cuesta mucho calentarla, en cambio la nuestra en 5 minutos ya estaba a una temperatura perfecta. 

Desayunamos como siempre en el hotel.

Hoy vamos a pasar el día en Shirakawa-go, ubicado en el puesto nº 5 de las 5 mejores cosas de Japón según los lectores de Japonismo. Ya había comprado los billetes online, por lo que siguiendo las instrucciones llegamos 15 minutos antes a la estación de bus. Se tardan 5 minutos en llegar andando desde el apartamento.

El bus sale exageradamente puntual, en cuanto el reloj cambia a las 7.50 horas, arrancamos. 

La mayor parte del trayecto transcurre a lo largo de enormes túneles. Nunca había visto tantísimos túneles ni tan largos. Las pocas veces que salimos al exterior podemos contemplar todas las montañas plagadas de maravillosos colores otoñales y el serpenteante río turquesa, ¡es precioso! ¡¡Paisaje de postal!! Además tenemos suerte porque el cielo está totalmente despejado.

Lo primero que hacemos nada más llegar a Shirakawa-go es dirigirnos al mirador, pues está al lado de la estación de bus a través de unas cuantas escaleras en la montaña. Tardamos solo 6 minutos en llegar arriba del todo, pero 6 minutos subiendo escaleras sin parar. Hay un pequeño mirador al salir de las escaleras pero si sigues caminando encuentras el verdadero mirador mucho más amplio. Las vistas del pueblo entero son muy bonitas aunque las vistas que hemos tenido desde el tren tanto ayer como hoy han sido mucho más espectaculares. Dedicamos unos 10 minutos a sacar fotos y bajamos al pueblo por la parte opuesta por la que subimos, por la carretera.

Visitamos la casa de la familia Wada (Wada-ke), una de las familias más ricas de Ogimachi con una de las casas más grandes. Cuesta 300 yenes por cabeza. Hay que descalzarse antes de entrar y entregan unas zapatillas para recorrer la casa. Desde mi punto de vista la visita no merece la pena, aunque hay varias fotos de Shirakawa-go nevado que son impresionantes. Tiene que ser una pasada venir aquí en pleno invierno. 

El pueblito es precioso con todos sus campos de arroz y los riachuelos. Me encanta zigzaguear entre las casitas. 

Entramos también en la casa de la familia Nagase (Nagase-ke), médicos de los señores Maeda por lo que su casa supuestamente es un museo con muchos elementos médicos. Al ser enfermera me encanta ver estas cosas. Cuesta igualmente 300 yenes por persona. Aunque no veo material médico por ninguna parte, esta casa tiene muchas más cosas para ver que la anterior, aunque nada súper interesante ni imprescindible.

Probamos nuestras primeras bolas rellenas de carne de hida. Tienen un sabor diferente aunque están ricas. Valen 450 yenes cada una.

A medida que transcurre la mañana se va duplicando y triplicando el número de turistas que llena las calles. 

Merece la pena madrugar para el ver el pueblo mucho más despejado.

Pese a que daban temperaturas máximas de 13° y hemos venido abrigados hasta las cejas por si acaso, la temperatura ha sido muy agradable sin precisar tanto abrigo como traíamos.

En 2 horas y media hemos visto el pueblo completo, recorriéndolo tranquilamente y visitando los distintos rincones. Nos acercamos hasta la estación de bus a ver si hay manera de coger un bus anterior al nuestro, ya que el que tengo pagado no sale hasta las 13.30 horas y son las 11.10 horas. No nos ponen ningún inconveniente y nos dejan subir en el primer bus que sale, y que solo lleva 5 pasajeros. Así podemos aprovechar a visitar Takayama tranquilamente. 

¡Me ha encantado la visita! ¡El pueblo es precioso precioso! Pero eso sí, madrugando, porque ahora que nos vamos (11.15 horas) está a rebosar de turistas.

Estoy enamorada de los trayectos entre estas montañas… ¡¡Es maravilloso todo!! 

Llegamos a Takayama a las 12h, momento perfecto para quitarnos un montón de prendas de ropa en el hotel e ir a comer y conocer la ciudad.

Cerca del hotel encontramos el Templo Hida Kokubun-ji, uno de los más antiguos de la ciudad (construido en el siglo VIII), con una preciosa pagoda de 3 pisos y un enorme árbol ginkgo de más de 1.200 años de antigüedad. Merece mucho la pena una visita rápida. ¡¡Es muy bonito!!

Decidimos comer en Teuchisoba Ebisu recomendados por TripAdvisor. La parte exterior solo tiene escritura en japonés pero con Google se encuentra fácil.

Teuchisoba Ebisu

Tienen para sentarse zona occidental y también de tatami. Entregan un cómic en español para explicar cómo comer el soba (fideos). Una vez que vemos la carta Nacho y mi padre deciden ir a comer al McDonald’s porque no les convence lo que leen. Mi madre y yo pedimos cada una un plato de «tempura soba: soba caliente en caldo de bonito y tempura de gambas» a 1.500 yenes cada uno.

Como siempre nos ponen agua gratis. El plato estaba delicioso pero diría que un tanto caro para la cantidad que ponen, aunque es cierto que los fideos son hechos a mano, así que eso siempre incrementa el precio. Admiten pago con tarjeta. Recomiendo probar este sitio y la tempura soba.

Después de comer damos una vuelta por el casco viejo que está compuesto por 3 calles: Calle Ichinomachi, Calle Ninomachi, Calle Sannomachi. La Calle Ichinomachi no tiene mucho interés comparada con las otras 2. Son entretenidas para dar un paseo, ojear las tiendas y ver el ambiente, que es muchísimo. Hay largas colas en distintos puestos de comida.

Encontramos una tienda muy chula de pijaditas económicas que merece la pena (36.141887, 137.259412). Hay otra al lado (según se sale de la primera está a mano derecha) con buenos precios para comprar regalitos. Aprovechamos para comprar unos detalles para regalar.

Entramos en un museo que tiene un armazón de un samurái en la entrada y nos ha llamado la atención.

Está lleno de antigüedades: puntas de flecha, vasijas… Cada entrada vale 500 yenes. Toda la información está en japonés excepto los años. Resulta que tenía anotado el museo en mi mapa y se trata del Museo Arqueológico Hida Minzoku Kokokan. Desde mi punto de vista no merece la pena para nada. No tienes las descripciones de lo que ves y es muy pequeño. 

Nuestra siguiente parada es el Museo de Historia y Arte cuya vista es gratuita y tiene cosas más interesantes de ver. El único “pero” es que no se pueden sacar fotos en la mayor parte del recorrido.

Parece que la cosa va de museos porque seguimos caminando y encontramos el museo Takayama Showa Kan.

Es como un museo de «Yo también fui a EGB» pero en versión japonesa. Cuesta 800 yenes por persona pero tiene un montón de cosas divertidas y es lo que más nos ha gustado de Takayama hasta ahora. 

De hecho es una pasada, tiene en su interior distintos habitáculos con todo tipo de detalles en plan antiguo: una tienda de juguetes, una enfermería, una barbería, un cine… Además puedes interactuar con todo por lo que la visita se hace muy amena.

A la chica que estaba en el cine no le debió parecer tan amena… jajajaja

Hasta nos disfrazamos con kimonos y nos hacemos un montón de fotos en un antiguo salón japonés.

¡Ha valido cada yen que hemos pagado! ¡¡Muy muy recomendable!! ¡Hemos estado 1 hora entera disfrutando cada minuto! Además la tienda de gominolas del museo tiene cosas realmente baratas incluso a 10 yenes (0,08€).

Cuando salimos del museo es ya noche cerrada y al pasar por el casco viejo es increíble el cambio que vemos, puesto que están todas las tiendas cerradas y no hay ni un alma y eso que solo son las 17.15 horas. 

Vamos de vuelta al apartamento para finalizar las maletas y poder enviar las grandes al hotel de Kioto.

A las 18.30 horas suena el timbre. Es el dueño del hotel que viene a cobrar. Había confirmado por email en su día el poder pagarle con tarjeta, pero el problema es que el señor no habla nada de inglés y no conseguimos aclararnos con Google Traductor. Acaba llamando a Booking (con quien hice la reserva) y la chica nos hace de traductora permitiendo entendernos. Finalmente el dueño coge los datos de mi tarjeta Bnex y no hay problema ninguno para realizar el pago con la tarjeta.

De aquí nos vamos hasta el 7/11 para aprovisionarnos como cada día y para mandar las 3 maletas grandes. Llevo ya rellenos (correctamente creo) los 3 formularios con los datos de los hoteles (el de Takayama y el de Kioto) pero al entregárselos a la chica no entiende las direcciones y nombres en inglés. Suerte que llevo todas las direcciones de los hoteles en japonés y ella lo puede registrar con su alfabeto. Había leído que existe la posibilidad de mandar las maletas en grupo pudiendo obtener un descuento, pero en el 7/11 me confirman que no manejan descuentos grupales y que hay que mandarlas de forma individual. Nos cobran 1.970 yenes por maleta. Me preguntan si hay problema porque las maletas lleguen el miércoles (hoy es domingo) y le indico que nos parece bien. Saco una foto de las maletas por si hubiese que hacer una reclamación, porque si no no sé cómo podría hacerles la descripción de cada maleta en vista de que apenas hablan inglés.

Pasamos lo que queda de día de relax en el apartamento, que mañana toca madrugar de nuevo.

GASTOS DEL DÍA:

• Casa de la familia Wada (de 2): 600
• Casa de la familia Nagase (de 2): 600
• Coca-Cola: 160
• Bolas de carne de hida (de 3): 1.350
• Imán: 440
• Teuchisoba Ebisu (de 2): 3.000
• McDonald’s (de 2): 1.607
• Imanes (x 9): 1.980
• Muñecas (x 2): 1.760
• Museo Arqueológico Hida Minzoku Kokokan (de 3): 1.500
• Museo Takayama Showa Kan (de 3): 2.400
• Tienda de gominolas: 150
• Hotel: 247,31€
• Enviar maletas grandes (x 3): 5.910
• 7/11: 1.965

TOTAL: 23.422 yenes (≈ 194€) + 247,31€

2 comentarios en “7. TAKAYAMA – SHIRAKAWAGO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *