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7 – Qué ver en El Hierro: Valverde, El Tamaduste y el Parador de El Hierro
Jueves 1 de octubre de 2026
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ÍNDICE
Mapa
Todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior, MIS iconos se pasarán directamente a TU Google Maps.
Introducción
Nuevamente hemos dormido bastante mal a causa del calor. La verdad es que, después de varios días así, creemos que no repetiríamos el alojamiento Roque Blanco por este motivo.
Los lugareños nos cuentan que llevan ya un mes con calima y temperaturas muy altas y, aunque seguramente no sea algo habitual, lo cierto es que se nos hace bastante difícil llevarlo. El bochorno es tan intenso que incluso estar en la calle resulta incómodo.
Al abrir las ventanas comprobamos que vuelve a llover. Y, aun así, la sensación de calor y humedad sigue siendo tremenda.
Hacemos el check-out a las 11:15 horas. Tomamos el túnel de Los Roquillos y, nada más atravesarlo, la bruma nos invade por completo. Ya empezamos…
Nuestras primeras visitas programadas para hoy son el Mirador Pozo de Las Caldosas y el Charco Manso. La carretera de acceso nos sorprende por lo estrecha y empinada que es y, en un momento puntual, notamos incluso cómo el coche pierde un poco de adherencia. Con la niebla que tenemos alrededor y sabiendo que probablemente no vamos a poder apreciar demasiado del paisaje, decidimos cambiar de planes sobre la marcha y dejar estas dos visitas para otra ocasión, así que ponemos rumbo a la capital.
Y aquí llega una de esas partes del viaje que no resulta tan fácil contar. Hasta este momento hemos tenido una sensación bastante extraña, como si nada terminase de salir como esperábamos. El clima, algunos de los lugares que hemos visitado, varias experiencias gastronómicas y también este primer alojamiento han ido sumando pequeñas decepciones que, juntas, empiezan a pesar un poquito.
Nunca me había ocurrido algo así. De hecho, mientras escribo este diario y vuelvo a leer algunos de estos párrafos, hasta a mí misma me da la sensación de estar mucho más negativa de lo que soy habitualmente, y nada más lejos de la realidad. Simplemente, este viaje está resultando diferente de lo que imaginábamos.
Quizá el problema esté precisamente ahí: llegamos a El Hierro con unas expectativas altísimas después de lo muchísimo que nos habían enamorado las otras islas Canarias. Esperábamos sentir algo parecido y, al no estar ocurriendo así, el contraste se hace todavía más evidente.
Aun así, hoy es uno de los días que más ilusión nos hace de todo el viaje, porque durante las próximas dos noches vamos a dormir en el Parador de El Hierro. Tenemos muchísimas ganas de vivir esta experiencia después de lo maravillosa que fue nuestra estancia en el Parador de Corias, en Asturias. Seguro que este cambio de aires es justo lo que necesitamos para volver a levantar el ánimo hasta las nubes.
Valverde, la capital de El Hierro
Damos un paseo hasta la Plaza del 3 de Abril, donde se encuentra el Ayuntamiento, y nos acercamos también hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. Aunque la niebla lo envuelve absolutamente todo, la estampa tiene un halo de misterio que le da muchísimo encanto.
Como el tiempo está siendo bastante malo, no para de llover y tampoco vemos que vayamos a poder hacer demasiados planes, aunque todavía es temprano, decidimos parar a comer, ya que tenemos cerca varios de los restaurantes que traemos recomendados.
Dónde comer en El Hierro: La Tafeña
Nos decantamos por La Tafeña. Al parecer, es recomendable reservar para asegurarse una mesa, pero en nuestro caso son las 13 horas, así que tenemos suerte y conseguimos sitio sin problema.
Pedimos para compartir una ración de:
Es la segunda vez que pedimos croquetas en la isla y llegamos a la conclusión de que las herreñas son bastante diferentes de las asturianas. Aunque están muy rellenas, no llevan bechamel, que es lo que esperaba encontrar, y por ese motivo no terminan de convencerme demasiado.
El queso está riquísimo y la cazuela de pulpo y langostinos, aunque nos parece un poco pequeña, está muy sabrosa. Además, el trato por parte del personal es excelente y la carta es bastante amplia, así que nos quedamos con ganas de probar otras cosas.
Si estáis por la zona, os recomiendo que os acerquéis a probarla. Eso sí, OJO: tened en cuenta que es recomendable reservar.
Qué ver en El Tamaduste, El Hierro
Cuando arrancamos el coche, la bruma es tan densa que apenas podemos ver a 10 metros de distancia. Es muy heavy…
A pocos kilómetros de Tamaduste, por fin la niebla empieza a levantar. Menos mal, porque parece que el día se nos está torciendo un poco…
Y, sorprendentemente, al llegar al pueblo nos encontramos con un auténtico microclima: aquí no llueve, la temperatura vuelve a ser agradable y hay gente bañándose tranquilamente en el mar. Menudo contraste con lo que acabamos de dejar atrás…
Recorremos el bonito paseo que rodea la playa de El Tamaduste y agradecemos muchísimo este momento de calma junto a la costa después de la mañana que llevamos.
Ruta de El Tamaduste: La Fortaleza y sendero del Malpaís
La ruta de El Tamaduste, también conocida como La Fortaleza o sendero del Malpaís de El Tamaduste, nos lleva por una de las zonas volcánicas más características del noreste de El Hierro. El recorrido discurre junto a la costa, entre antiguas coladas de lava y diferentes formaciones creadas por la actividad volcánica.
El acceso parte del mismo parking y el trazado está claramente delimitado por pequeños muros de roca que marcan el itinerario en todo momento. De todas formas, os dejo mi track de Wikiloc.
CONSEJO: os recomiendo llevar calzado cerrado y cómodo, ya que el terreno es bastante irregular y encontramos numerosos escalones de variopintos tamaños.
El paisaje es diferente al que hemos encontrado en otros puntos de El Hierro, con un terreno áspero y oscuro que contrasta con el azul del Atlántico. Avanzamos entre antiguas coladas de lava, mientras al fondo se elevan unas imponentes paredes de tonalidades granate y las olas rompen con fuerza contra los acantilados. La combinación de las formaciones volcánicas y el océano le da mucho carácter a este rincón.
Después de recorrer aproximadamente 1 km, decidimos dar la vuelta. No sabemos muy bien explicar por qué, pero tanto mi chico como yo tenemos la misma sensación: no terminamos de conectar con el lugar. Nos sorprende pensar que un sitio que probablemente en cualquier otra circunstancia nos habría encantado, hoy nos deja bastante indiferentes. De hecho, durante nuestro reciente viaje a Islandia las columnas de basalto nos cautivaron muchísimo y, en cambio, aquí, que volvemos a encontrarnos con formaciones similares, no nos despiertan la misma emoción. Quizá las expectativas con las que llegamos y todo lo que hemos ido viviendo estos días también estén influyendo en cómo percibimos ahora el paisaje.
Finalizamos el recorrido a las 15:30 horas y ponemos rumbo directo a nuestro nuevo alojamiento, el Parador de El Hierro.
Dónde alojarse en El Hierro: Parador de El Hierro
¿Sabías que…?
Cada vez que te alojas en un establecimiento de la Red de Paradores estás contribuyendo a un modelo de turismo diferente.
Los Paradores se ubican en edificios históricos o en enclaves naturales de especial valor, con el objetivo de conservar el patrimonio cultural, proteger el entorno y dinamizar económicamente zonas que, en muchos casos, están menos desarrolladas turísticamente.
De esta forma, cada estancia contribuye a:
Historia del Parador de El Hierro
La historia de este Parador está muy relacionada con la propia evolución turística de la isla. A finales de los años 60 comienza a plantearse la creación de un establecimiento que ayude a atraer visitantes hasta un territorio que, por aquel entonces, contaba con muchas menos infraestructuras y unas comunicaciones bastante más complicadas que las actuales.
El lugar escogido fue la bahía de Las Playas, y resulta fácil entender el motivo cuando llegas hasta aquí. Pero cuenta la leyenda que, durante un vuelo en helicóptero, Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, quedó impresionado por esta zona y señaló este rincón como su favorito para ubicar el futuro Parador.
Quién sabe si la anécdota será real, pero lo cierto es que el entorno tuvo mucho que ver en la decisión. No hacía falta crear ningún atractivo turístico alrededor del hotel: el paisaje de Las Playas ya era, por sí mismo, un reclamo más que suficiente. El Parador simplemente lo convirtió en parte de la experiencia de alojarse en este rincón de la isla.
El proyecto fue tomando forma durante los años siguientes y, finalmente, el Parador de El Hierro abrió sus puertas en 1981.
El edificio se levantó expresamente para formar parte de la red de Paradores y su diseño buscó integrarse en el paisaje, incorporando elementos propios de la arquitectura tradicional canaria.
Mi experiencia en el Parador de El Hierro
Nada más entrar en nuestra habitación, ubicada en el tercer y último piso, la número 410, flipamos y nos miramos sonrientes. Es espectacular y tiene una terraza enorme con vistas directas al océano. Aunque el día sigue sin estar especialmente despejado, la bruma que cubre los escarpados acantilados que tenemos a nuestras espaldas le da al paisaje un aire fantasmagórico que me encanta.
Nos quedamos un rato descansando y disfrutando de algo que, después de varios días de no parar, nos parece un auténtico lujo: estar tumbados en la cama mientras escuchamos las olas rompiendo frente al hotel. ¡Menudo privilegio!
Después salimos a recorrer un poco los alrededores y a conocer mejor el propio Parador. El edificio es pequeñito, pero precisamente eso es lo que hace que resulte muy acogedor. Encontramos diferentes salas, coquetos salones y rincones con sofás donde apetece sentarse tranquilamente, mientras que en el exterior la abundante vegetación crea un entorno casi selvático que nos cautiva al instante.
La verdad es que está superando nuestras expectativas y empezamos a sentir que quizá este cambio de escenario ha llegado justo en el momento que necesitábamos.
Dónde comer en El Hierro: Parador de El Hierro
Reservamos mesa para cenar a las 20 horas. Pedimos:
Las raciones son abundantes y, además, está todo buenísimo. El trato por parte del personal también es excelente. Y es que, por nuestra experiencia hasta ahora, una cena en un Parador nunca decepciona.
Ya de noche, estamos tirados en la cama escuchando el mar cuando, de repente, nos asomamos a la terraza. Al levantar la vista nos encontramos con un cielo completamente cubierto de estrellas. La sensación es mágica y nos quedamos un buen rato contemplándolo hipnotizados. Después de cómo ha empezado el día, no se me ocurre una manera mejor de terminarlo.
Gastos del día
TOTAL: 104,50 €.
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Enfermera 💉 y viajera 🛩️
🫡 Presidenta de la asociación @asturiastb
¡¡2️⃣4️⃣ países visitados y sumando!!
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Posdatas
Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Si pulsas desde TU móvil en el link anterior se te pasarán mis iconos directamente a tu Google Maps.
Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Iphone 17 Pro MAX.
Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…