8. ANTE ATLAS – VALLE DEL DRAA – ZAGORA (ciudad)

Jueves 21 de septiembre

Bajamos a desayunar a las 9.30 horas. Un desayuno tipo buffet, aceptable. Cerramos las maletas y vamos hasta recepción, donde nos entregan la ropa y nos cobran 371 dirham… ¿¿¿¿En serio???? A Nacho le parece normal… ¿¿¿37€ por una lavadora??? Si lo sé no la pongo… O yo vivo en los mundos de Yupi, o me parece carísimo carísimo. Tenía pensado poner una segunda lavadora antes de marchar que, por supuesto, no pienso poner. A ver, que igual soy yo que soy una ignorante, porque sólo había puesto lavadoras en Tailandia, donde nos cobraban x€ por kg de peso. Por supuesto no esperaba que me lo cobrasen al precio de Tailandia, pero tampoco que nos cobrasen x€ por pieza de ropa… Tras tomarme unos minutos para superar este trauma, iniciamos ruta hacia la ciudad de Zagora. Hoy vamos a atravesar el Ante Atlas, que es el Atlas pequeño (son 3 en total y con este ya veremos el segundo), y Zaid nos dice que vamos a ver un montón de oasis y nos explica que en parte se han creado cuando los nómadas paraban a descansar en una zona y tiraban las pepitas de los dátiles. Aunque dice que las palmeras tardan entre 15 y 20 años en verse grandes.

Al poco de iniciar la ruta, paramos en un mirador para contemplar la garganta de Tizi’n – Tinififft.

¡Impresionante! Me gustan mucho estas imágenes. Justo al lado de la garganta vemos un pequeño atasco pues un coche se ha despeñado y están intentando sacarlo y, a los pocos km un señor con el coche parado y el capó levantado porque se le ha recalentado el motor. No sé el por qué de estos problemas porque aunque estamos en un puerto de montaña la carretera es buena y no excesivamente inclinada, y la visibilidad y el tiempo son buenos…

Paramos a ver el palmeral del Valle del Draa desde el “Panorama de Agdz”, antiguo cuartel militar. El palmeral está compuesto por más de 240 km de palmeras, atravesadas por un río de casi 1200 km de longitud. ¡Es una pasada! 

Atravesamos un poquito del palmeral dando un paseo mientras Zaid nos espera delante con el coche, y luego atravesamos un buen tramo en el 4×4 por una carretera secundaria atravesando un montón de pequeños pueblos bereberes.

Hemos traído caramelos para los niños, y vamos repartiendo unos cuantos desde el coche en las zonas donde no hay mucha aglomeración de niños, para evitar peleas pero, como al final vamos a conocer el pueblo de Zaid, quiero guardar la mitad de los caramelos que traemos para repartirlos allí.

Cerca del riad, Zaid nos da 3 alternativas para después de comer: ir a visitar una antigua biblioteca coránica, ir a visitar una kasbah subterránea o ir a tirarnos a la piscina. La verdad es que he estado bastante agobiada en el coche por el sol y el calor, así que decidimos sin dudar ir a la piscina

Llegamos al Riad Lamana a las 14.20 horas. Se encuentra en medio del palmeral. La entrada es a través de unos rosales con el suelo lleno de pétalos que se han caído… ¡¡Me encanta!! 

Al entrar, van apareciendo distintos mini edificios, que conforman una especie de resort. ¡Estoy flipando! Me encanta este riad, tiene súper buena pinta. Cuando nos llevan a la habitación, nos quedamos flipando porque es una especie de cabaña enorme entera para nosotros, ¡¡¡con su terraza incluida!!! 

Dejamos las cosas súper emocionados y nos dirigimos a comer en el propio riad. Aunque el riad me está encantando, me siento bastante mal, como ayer en la kasbah de Ait Ben Haddou, como si me estuviese dando una pájara, y no recupero hasta que me bebo una Coca-cola del tirón. Este calor va a acabar conmigo… Paso el día bebiendo sin parar, incluso de noche me despierto para beber agua. Como le hemos dicho a Zaid el tema de las verduras, ha conseguido que nos preparen una tortilla francesa y un pollo a la brasa con patatas fritas que nos comemos en su precioso comedor al aire libre. ¡¡¡Ñaaammm!!! ¡¡Está todo delicioso además!! Pagamos 320 dirhams entre los 2. ¡¡¡Por fin una comida súper rica y sin verduras!!! 

El wifi va fatal en todo el riad excepto en la recepción, pero bueno, para eso están las vacaciones, para desconectar, así que no hay problema. Rellenamos el papel de siempre con los datos del pasaporte y vamos a la habitación para prepararnos para ir a la piscina y, cuando estamos lavando los dientes, vemos que nos hemos quedado sin agua… ¡Mecachissss! Nacho sale a avisar y le dicen que tardarán unas 2 horas en arreglarlo. Bueno, gajes del oficio, todo tiene solución. Nos ponemos los bañadores y nos dirigimos a la piscina.

El problema es que están en obras en varias cabañas del riad que rodean la piscina, por lo que estamos en Marruecos, con bikini y un montón de obreros alrededor (aunque no se ven en la foto)… No es muy cómodo, por lo que tras darnos un chapuzón, decidimos subir a la terraza de nuestra cabaña.

Vistas desde la terraza

A los pocos minutos Nacho se va dentro de la cabaña a dormir una buena siesta y yo me quedo a mi aire en la terraza hasta que llega la hora de prepararse, porque Zaid nos va a venir a buscar para enseñarnos la ciudad de Zagora.

Cuando sacamos las prendas que llevamos ayer a lavar, reconozco que están perfectamente dobladas y envueltas en 4 bolsitas pero vamos, que con lo que nos han cobrado, no me esperaba menos.

Quedamos con Zaid a las 18.30 horas en la recepción del riad. Llega puntual como siempre. Nos lleva hasta el centro de Zagora y nos deja allí para que demos una vuelta a nuestro aire. Quedamos con él a las 20.30 horas en un punto en concreto. Damos una vuelta por la zona, pero tampoco hay mucho que ver y, tras ver el atardecer justo delante de algo que parece la zona donde ponen el mercado, lleno de basura (no encontramos un sitio mejor que nos permita ver el atardecer), vamos a tomar algo a una terraza.

Tomamos nuestros ya habituales refrescos por 20 dirham los 2. Cuando llega Zaid, nos acercamos hasta una pequeña tienda para comprar un pack de 6 botellas de agua grande y 3 botellas de Fanta de naranja. Vista la deshidratación (creo) que he sufrido los 2 últimos días y puesto que mañana nos vamos a adentrar en el desierto, quiero ir bien abastecida. Nos cobran por todo 58,5 dirham. De aquí ya volvemos al riad y nos disponemos para la cena.

Por suerte, hoy hay para elegir 4 platos de primero y cuatro de segundo. Tanto Nacho como yo volvemos a elegir la tortilla francesa de primero, aunque a este ritmo se nos va a poner el colesterol por las nubes… De segundo yo elijo el couscous con pollo, pero sin verduras y Nacho el tajine de pollo al limón. La comida en general está aceptable sin más, aunque el couscous está un poco aguado y no tiene mucho que ver con el que comimos ayer.

La verdad es que aunque hoy ha sido un día bastante tranquilo, estoy muerta de sueño y mañana toca madrugar, ya que quedamos con Zaid a las 9 horas, así que hoy un poco antes de lo habitual para la cama.

¡¡¡Dios, qué susto!!! Mientras estaba terminando de escribir, algo bajó del techo como volando y me cayó encima… Casi me da un infarto… Lancé la tablet y casi me muero… Resultó que era un saltamontes de tamaño considerable… Al estar en una zona verde hemos visto ya una ranita, tenemos un hormiguero de hormigas rojas grandes en la puerta de la cabaña y ahora el saltamontes.

Gastos totales del día entre los 2: 784,5 dirhams, unos 79 € (vamos in crescendo).

Lavandería: 371
Comida: 320
Refrescos: 20
6 aguas grandes + 3 fantas: 58,5
Cena: 15

··· Para acceder a la etapa 9 – DESIERTO DE ZAGORA + RAMLIA + DESIERTO DE MERZOUGA (parte 1), pinchar en este enlace ···

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