7. ALTO ATLAS + VALLE DE OUNILA + OURZAZATE

Miércoles 20 de septiembre

Esta ha sido la primera noche que hemos necesitado el aire acondicionado. Nos despertamos a las 7.45 horas y, tras desayunar, viene a recogernos el mismo señor de ayer con su carro para las maletas. Le damos de nuevo 20 dirham de propina, pues es muy amable y simpático. Nos lleva hasta Zaid, nos despedimos de Marrakech e iniciamos nuestro viaje hacia el Gran Atlas. Paramos de camino a tomar algo en un restaurante de carretera (Restaurant Tizi Ait Barka), que tiene 2 terrazas con vistas al principio del valle.

Hay varias furgonetas aparcadas con turistas. Compramos 2 botellas de refresco y una chocolatina por 35 dirham y le cambiamos dinero a Zaid de nuevo, ya que el dinero baja como la espuma. Le damos 200€ y nos entrega 2.180 dirham (de nuevo el cambio de 1€ a 10,90 dirham).

Continuamos ruta y paramos a los pocos minutos a sacar una foto en un mirador muy bonito, donde se ve un valle súper chulo atravesado por un río seco, del que vemos el curso serpenteando por el valle, además de la carretera de motaña.

Durante todo el viaje en coche vamos hablando sin parar con Zaid y riéndonos los 3 un montón.

Me parece un viaje muy enriquecedor en el sentido de que le podemos ir preguntando mil cosas que se nos pasan por la cabeza, y él además nos va explicando las cosas que le resultan llamativas. Nos ha dicho que cree que cuando lleguemos al desierto podremos asistir a una boda de un amigo suyo bereber… ¿¿¿¿En serio????? ¡¡¡¡¡Qué ilusiónnnn!!!!! 

La siguiente parada es en el pueblo bereber de Ait Ben Ammar, donde sacamos unas fotos desde la distancia.

De aquí seguimos hasta el pueblo de Telouan. Para llegar hasta él hay que atravesar un camino de tierra a medio construir, durante más de media hora, por el que veo difícil pasar si no es en 4×4 o en un coche normal pero muuuy despacio. Son las 13.30 horas cuando llegamos. Comemos justo al lado de la kasbah, en Le lion d’ or Atlas (LINK TripAdvisor). Probamos nuestro primer couscous y nuestra primera pastela de cordero. Quitando las verduras que vienen con el couscous, ¡lo demás está muy rico! Pagamos 235 dirham. De aquí vamos a la kasbah de Telouet, que se encuentra a 5 minutos andando del restaurante. Pagamos 20 dirham por cabeza. Zaid nos acompaña. Es muy parecida al Palacio que vimos ayer en Marrakech, el Palais Bahia, pero entero para nosotros solos, y ¡eso mola! 

Nos sacamos un montón de fotos, y la primera con Zaid, aunque seguro que no será la última.

Hemos pasado un viaje muy divertido en coche, riéndonos un montón. No me considero una chica de risa fácil, por lo que valoro un montón lo mucho que me estoy riendo durante todo el viaje, gracias a la compañía de Nacho y de Zaid.

A modo anécdota, Zaid nos cuenta que en algunas zonas de Marruecos es frecuente que haya alguna chica guapa en la carretera haciendo autostop y cuando el “ingenuo” conductor para para «socorrerla”, aparecen un montón de tíos y le roban.

De aquí nos dirigimos por la misma carretera aunque ya asfaltada, hacia la kasbah de Ait Ben Haddou. Son las 15.10 horas. Toda esta zona conforma el valle de Ounila, cuyas laderas son totalmente áridas, mientras que por donde trascurre el río Ounila, a lo largo de todo su cauce está lleno de vegetación. Es una pasada observar esos contrastes y ver cómo el agua es sinónimo de vida. Nos mantenemos 20 minutos en la carretera asfaltada, para luego meternos otra vez por una pista de tierra unos metros, hasta llegar a un mirador súper bonito, señalizado por un cartel que pone “Vue panoramique paradis sur la terre a 100 m”) (31.175201,-7.130324) donde, por supuesto, encontramos un pequeño puesto con vendedores de cuarzo, que están en cada lugar donde hay una buena vista para bajar a hacer una foto y, de paso, intentar hacer pequeños negocios.

De aquí volvemos a la carretera asfaltada, atravesando el valle de Ounila, hasta llegar a la kasbah de Ait Ben Haddou, la más famosa y visitada de Marruecos. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que aparece en multitud de películas como Gladiator, El reino de los cielos, La joya del Nilo o Juego de tronos. Viendo esto, no me imaginaba que no hay que pagar entrada, a no ser que se quiera visitar alguna de las casas habitadas, lo que costaría 10 dirham por casa. La historia es que el gobierno quería poner una entrada general de pago, pero como en su interior aún viven unas 8 familias, estas se negaron para poder cobrar ellas directamente a los turistas si quieren visitar sus casas. Las vistas mientras nos acercamos son impresionantes, ¡me parece una pasada! 

Subimos hasta arriba del todo, desde donde las vistas son espectaculares,

pero tengo que reconocer que no las puedo disfrutar al 100% porque me dejé el agua en el coche y me siento todo el trayecto medio deshidratada, pero muy exagerado… Tengo la boca como una alpargata, por lo que sólo puedo pensar en beber agua… ¡Qué rabia! Al bajar, aún dentro de la kasbah, por fin puedo comprar bebida y empezar a recuperar (25 dirham una Coca-Cola y una botella de agua de litro y medio). Nacho compra una rosa del desierto por 25 dirham (le pedían 50 y ayer, en Marrakech, 120). Es impresionante ver el curso del río completamente seco, con la anchura que tiene, e imaginarse que todos los años se llena de agua.

Curso seco del río

La visita en general me parece una pasada, pese a que casi no lo cuento… Son las 17.30 horas y nos dirigimos hacia el riad de Ourzazate, ya que Zaid nos ha planteado ir a los estudios de cine de la ciudad, a la que se la conoce como el Hollywood de Marruecos, pero la verdad es que no nos apetece nada. Ourzazate significa, en bereber, “sin ruido “ o “el silencio”, ya que hasta que se convirtió en zona cinematográfica, era un lugar muy tranquilo. También se le conoce como “la puerta del desierto”, puesto que desde aquí se puede acceder tanto a Merzouga como a Zagora (2 de los 4 desiertos que podemos encontrar en Marruecos).

Llegamos al riad a las 18 horas. Se trata del Dar Chamaa. Nada más entrar en la recepción, nos sonreímos ilusionados… ¡¡Nos gusta este hotel!!

Salimos a la zona de la piscina para rellenar el mismo papel que en todos los hoteles y para tomar el té con menta de bienvenida. Nada más acabar las formalidades, subimos corriendo a ponernos el bañador y nos tiramos a la piscina sin pensarlo. El sol ya no da en la piscina, pero el baño ¡¡lo disfrutamos por la vida!! Las toallas nos las dan del propio hotel. Al salir mojados, está un tanto fresco, por lo que subimos a darnos una buena ducha, haciendo una parada primero para darle la ropa sucia a Zaid, que nos va a hacer el súper favor de mandarla a lavar a algún sitio con secadora, para tenerla hoy lista, ya que sólo pasamos una noche en este riad. Le pregunto por cuánto nos puede salir, pero dice que eso ya nos lo dirán luego. Tras la ducha relajante, nos quedamos un rato descansando en la habitación, poniendo al día nuestros asuntos de WhatsApp, diario, etc.

Nos ha encantado el día de hoy, ya que hemos visto paisajes muy hermosos, que por momentos nos hacían sentirnos en otro planeta… Además, nos hemos divertido y reído un montón los 3, por lo que le doy un 10 al día de hoy. 

A las 21 horas bajamos a cenar. El primer plato nos lo traen directamente, por lo que no podemos decir nada. Es la típica ensalada marroquí. Nos dicen que hay un segundo y un tercer plato. El segundo es una especie de empanada “vegetable” y nos quedamos con cara de… ¿¿En serio?? El tercero por suerte es pavo en salsa blanca, según nos dice. Conseguimos que nos cambien la especie de empanada por una tortilla francesa que disfruté como una enana comiéndomela en modo bocadillo.

El pavo que nos traen está muy bueno, pero son cuatro trozos acompañado de un montón de verduras… Estamos hartos de la verdura… De verdad, tengo unas ganas de comerme una buena tortilla de patata con chorizo y unas croquetas… Jajajaja. El caso es que de postre nos ofrecen o fruta o crepe con naranja. Conseguimos que nos traiga el crepe, pero con unas tirillas de chocolate. Después de cenar, nos quedamos un rato en la piscina simplemente relajados y escuchando el sonido del agua y de los insectos.

Zaid nos dice que mañana quedaremos a las 10, por lo que tendremos que madrugar menos. ¡¡¡Bieeeeen!!! El tema de la lavadora aún está pendiente y nos dice que irá él mañana por la mañana a buscar la ropa, así que subimos a la habitación y nos acostamos hacia las 12. Mañana será un nuevo día, lleno de emociones.

Por cierto, que llevo un par de días joribiadilla de la barriga y claro, dicen que no puedes beber ni una gota de agua cuando vienes a estos países pero, ¿¿¿qué pasa cuando te bañas en la piscina y te hacen una aguadilla y tragas medio litro de agua de piscina marroquí??? Pues que no ayuda mucho si ya estabas un poco mala de la barriga… 

Gastos totales del día entre los 2: 396 dirhams, unos 40 €.

Propina maletero: 20
Refrescos + chocolatina: 35
Baño: 1
Comida: 235
Kasbah: 40
Bebida: 25
Rosa del desierto: 25
Cena: 15

··· Para acceder a la etapa 8 – ANTE ATLAS – VALLE DEL DRAA – ZAGORA (ciudad), pinchar en este enlace ···

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