8. CIÉNAGA DE ZAPATA (parte 2)

Lunes 30 de abril

Suena el despertador a las 7.45 horas. He dormido como un tronco, lo necesitaba. Mi madre se levanta con las piernas llenas de nuevas picaduras por lo que me parece que unos cuantos mosquitos quedaron por la habitación, aunque claro, era imposible sacarlos a todos.

Desayunamos el mejor desayuno hasta el momento, pues es como el de ayer pero más completo: fruta, salchichas, huevos fritos, torrijas, unos mini dulces parecidos a las torrijas… Ñaaam.

Alberto llega puntual a las 9 horas. Viene acompañado de Yirovy, quien hoy será nuestro chófer. Les doy los 150 CUC correspondientes al tour de hoy.

Nuestra primera parada es para comprar agua, ya que estamos a punto de agotar la segunda garrafa de 5 litros que compramos en La Habana. En una tienda cerca de nuestra casa compramos 2 botellas de un litro y medio a 0,7 CUC cada una (precio oficial estatal, ya que en los comercios privados ronda los 2 CUC, pudiendo llegar a los 3 CUC).

De aquí nos dirigimos al Parque Nacional de la Ciénaga de Zapata, al sector de las Salinas de Brito. La entrada vale 15 CUC por persona e incluye el guía. Por lo visto hay que sacar la entrada en una agencia en Playa Larga pero como no lo sabíamos, para no tener que ir hasta allí al final nos dejan pagar en la cabañita que hay a la entrada de las Salinas. Nuestro guía se llama Ángel y se sube con nosotros 4 en el coche para empezar el tour. Atravesando las Salinas, en línea recta, hay una carretera artificial de 21 km que se tarda exactamente 1 hora en recorrer sin hacer ninguna parada, pues está llena de baches y piedrecitas.

Vistas a la carretera artificial

A la ida vemos un montón de cangrejos atravesando el camino. Una vez superada una zona como de bosque, aparecen por fin las Salinas. El paisaje es precioso, con un montón de contrastes de colores en el agua y el cielo.

Ángel nos cuenta que la mejor época para hacer esta visita es entre noviembre y marzo, que es cuando están las colonias de aves a rebosar. Lamentablemente hoy hay muy pocas y solo podemos avistar 2 grupos de flamencos, bastante dispersos y a bastante distancia, de unos 24 individuos cada grupo. Por lo menos con los prismáticos (unos que traemos nosotras [LINK Amazon] y otros que nos deja el guía) podemos aprovechar para ver los detalles, aunque no podemos sacarles ninguna foto interesante. Nuestro guía nos comenta que el color rosado es debido a los camarones que ingieren en su dieta. También vemos un grupo de cormoranes que se encuentran más cerca de la carretera.

Pasamos un buen rato disfrutando del paisaje y tratando de ver las aves. Hace un calor horrible y una humedad muy fuerte por lo que me bebo 1 litro y medio de agua antes de acabar la visita. Nos dicen que este calor no es nada y que tiene su máximo apogeo en julio y agosto.

A la ida vamos haciendo un montón de paradas y la vuelta ya la hacemos directa, llegando a la salida a las 13 horas. Me parece una visita muy recomendable y que tiene que ser espectacular cuando hay un montón de flamencos por las Salinas.

Nos despedimos de Ángel y nos dirigimos de nuevo a la casa de Bernabé, pues hemos quedado con ganas de más colibríes. Cuando llegamos Bernabé nos dice que aún es temprano y que es mejor que vayamos más tarde, ya que ahora se encuentran en sus nidos.

Nos dirigimos entonces al lugar que hemos elegido hoy para comer. Recomendado en TripAdvisor como número 2: Chuchi el pescador (LINK TripAdvisor).

He leído que por lo visto tienen 3 tipos de cartas con 3 tipos de precios, según a quién se atienda o según el tipo de comisión que se quiera llevar el guía pero teniendo en cuenta que la supuesta carta de precio más alta tenía un precio asequible, nos arriesgamos. Pedimos cada una una “Súper mixta” compuesta por filete de pescado, langosta, cangrejo y camarón.

Como se pueden intercambiar platos al gusto, yo sustituyo el filete de pescado por la zigua, que es una especie de vígaro gigante. Por cada plato combinado nos cobran 15 CUC. Vienen acompañados por un plato extra para cada una con guarnición de verduras, y nos ponen también plátano frito que parecen patatitas. Quedamos a reventar. Recomiendo totalmente ir a comer a este sitio, pues la comida está deliciosa y aunque todo el marisco va en el mismo plato, cada uno tiene su propio sabor.

La cuenta

Finalmente pagamos un total de 35 CUC, que incluyen 4 bebidas. Como en otras partes de Cuba, me llama la atención el uniforme de las camareras, con una falda extremadamente corta y ajustada.

Una vez lleno el estómago, vamos de nuevo a la Casa de los Colibríes.

El otro día estuvimos solas y esta vez hay más turistas dentro, aunque se van justo cuando llegamos. Hoy hay menos colibríes pero disfrutamos igualmente de la experiencia así como de la charla con Bernabé, que es muy guasón, y con su mujer. Dejamos una propina de 3 CUC.

De aquí vamos por fin a conocer Playa Larga, que ya teníamos ganas. Tras la visita nos damos cuenta de que tenemos que cambiar la idea preconcebida que tenemos de las playas paradisíacas de Cuba, ya que las que hemos visto hasta ahora: Punta Perdiz, Caletón y Playa Larga, son bastante feas y sucias. Alberto nos comenta que las mejores playas dentro de la isla pero fuera de los cayos son las de Varadero y Playa Ancón, en Trinidad, que veremos en los próximos días.

En vista de lo que disfrutamos el día de Cayo Levisa y que mi madre en un primer momento rechazó completamente la idea de playas pero ahora ha cambiado de opinión, estamos reestructurando el itinerario para ver si conseguimos visitar algún otro cayo. Alberto se muestra muy paciente y colaborador, dando buenas ideas y sugerencias, y ayudándonos con todas las gestiones.

Una vez vista la cutrada de Playa Larga, nos despedimos de nuestro chófer y de nuestro guía y nos vamos de nuevo al punto wifi del pueblo, a ponernos un poco al día.

De aquí nos dirigimos tranquilamente dando un paseo por el pueblo (que no da mucho de sí) hasta llegar a la casa particular, donde nos duchamos y rehacemos las maletas, pues mañana partimos de nuevo.

Llega el momento de la cena y mi madre lleva todo el día con ganas de probar el cocodrilo, ya que la Ciénaga de Zapata es el sitio idóneo para probarlo. Nos explican que legalmente solo lo pueden servir los restaurantes estatales, aunque no todos ofrecen ese servicio. La realidad es que algunos otros restaurantes los sirven igualmente de forma ilegal. Por la zona de nuestra casa particular casualmente el único restaurante estatal que lo oferta es en el que hemos cenado los 2 días anteriores. También lo venden en el restaurante de la Cueva de los peces y en el del embarcadero de la laguna del tesoro, que es el que está al lado del criadero de cocodrilos, y en algún otro restaurante puntual.

Acudimos por lo tanto a nuestro restaurante de las cenas donde nos explican que el plato único de cocodrilo vale 10 CUC y el plato mixto de cocodrilo y langosta 13,95 CUC. Nos decantamos por este último, uno para las 2. Es cantidad suficiente para 2 personas para una cena ligera.

El cocodrilo sabe como a pechuga de pollo. Está sabroso y jugoso. La langosta también está buena. Además esta noche nos ameniza la velada una pareja cantando y tocando la guitarra.

Eso unido a la maravillosa luna llena que vemos en el cielo, es un perfecto final para la última noche en Playa Larga. Pagamos un total por la cena y las 2 consumiciones de 15,95 CUC.

GASTOS DEL DÍA:

– Chófer + guía: 110 + 40
– Agua 1,5l x 2: 1,4
– Las Salinas: 30
– Comida Chuchi el pescador: 35
– Propina colibríes: 3
– Cena La dulce mulata del Caletón: 15,95
– Propina cantantes + camarero: 2
– Casa particular Yuyo: 35

TOTAL – 272,35 CUC (≈ 246€)

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