RUTA FOCES DEL RÍO PENDÓN + LES PRAERES (Nava)

Martes 2 de marzo de 2021

¡¡¡Hoy por fin nos vamos de aventura fuera de Gijón!!! Hay que aprovechar que por lo menos esta semana nuestra ciudad no está confinada…

Nos vamos mi mami, nuestra querida perrita Chispi y yo.

He elegido una senda que supuestamente ya había hecho hace unos años pero por unas fotos que he visto de casualidad en Instagram, me he dado cuenta de que no la debí hacer de forma correcta ya que esos paisajes no podría haberlos borrado de mi retina. Se trata de la Ruta Foces del Río Pendón, en Nava.

La Ruta Foces del Río Pendón es uno de los 13 itinerarios que constituyen «Los Senderos de la Comarca de la Sidra», formada por 13 rutas repartidas por los concejos de Bimenes, Cabranes, Colunga, Nava, Sariego y Villaviciosa. Estas rutas son:

  • Ruta de los Molinos (P.R.AS-141). Bimenes.
  • Sendero Peñamayor – Trigueiro (P.R.AS-140). Bimenes.
  • Ruta de los Molinos del río Profundu (P.R.AS-137). Villaviciosa.
  • Ruta del Azabache (P.R.AS-199). Villaviciosa.
  • Ruta de Carlos V (P.R.AS-302). Villaviciosa.
  • Ruta de la Ribera del río de la Peña. (P.R.AS-198) Nava.
  • Ruta de Les Foces del río Pendón. (P.R.AS-45) Nava.
  • Ruta de los Misterios del Mar. (P.R.AS-196) Colunga.
  • Sendero del Pienzu (P.R.AS-71). Colunga.
  • Ruta de las Cercanías del Cielo. (P.R.AS-197) Sariego.
  • Ruta del Corberu (P.R.AS-251). Cabranes.
  • Ruta de Peña Cabrera (P.R.AS-52). Santaolaya – Cabranes
  • Camino de Santiago en la Comarca de la Sidra. Colunga, Villaviciosa y Sariego.

Todos los puntos visitados a lo largo de esta ruta están recogidos en este mapa de «Asturias variado»ver mapa. Para pasarlo a Maps.me solo tenéis que seguir estas instrucciones. Como alternativa os dejo el link de Wikiloc.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA:

Parking:

  • Hay un parking pequeño (entran unos 5 coches) y gratuito al principio de la ruta. Hay un segundo parking mucho mayor un poco más adelante en el que especifica: «¡atención! Propiedad privada. Estacionamiento exclusivo para personal de aguas de Fuensanta«.
  • Coordenadas del primer parking: 43.345773, -5.483599.

Tipo de ruta:

Yo siempre había pensado que las rutas lineales son aquellas en las que se hace la ida y la vuelta por un mismo camino mientras que las circulares eran en las que la ida se hace por un camino y la vuelta por otro diferente, volviendo tanto en las lineales como en las circulares al mismo punto de partida. Pero un día un experto montañero me sacó de mi error y me explicó que las rutas LINEALES son aquellas que se inician en un punto y se terminan en otro, mientras que las rutas CIRCULARES son aquellas que se inician y finalizan en un mismo punto, independientemente de que la vuelta se haga por el mismo camino o no. (LINK informativo sobre cómo diferenciar un buen sendero)

Dicho todo esto, la ruta desde Fuensanta es circular (ida y vuelta por distinto camino). Existen varias alternativas:

  • Empezar la ruta tomando el desvío a mano derecha, hacia el Mayau Pastor, para volver por Los Fornos.
  • Hacerlo a la inversa, yendo por Los Fornos (a mano izquierda) y volver por el Mayau Pastor.
  • Ambas rutas tienen las siguientes características:
    • Distancia: ≈ 9,4 km.
    • Dificultad: baja en cuanto a la señalización pues están perfectamente indicados los desvíos; media en cuanto al esfuerzo físico ya que hay bastantes cuestas pronunciadas.
    • Punto de inicio de la ruta: 43.34518, -5.484.
  • Juntar la ruta Foces del Río Pendón con la visita a Les Praeres. Esta es LA OPCIÓN QUE YO ELEGÍ:
    • Distancia: ≈ 14 km.
    • Dificultad: media en cuanto al esfuerzo físico pues hay bastantes cuestas pronunciadas, y media en cuanto a la señalización porque en cuanto te sales de la ruta oficial de las Foces del Río Pendón, necesitas un mapa sí o sí para poder encontrar el (invisible) sendero.
    • Punto de inicio de la ruta: 43.34518, -5.484

NUESTRA RUTA:

Salimos de Gijón en coche a las 10.40 horas. En solo media hora ya estábamos aparcando al lado de la embotelladora de agua mineral Fuensanta (antiguo balneario), desde donde sale la ruta. Hay un primer parking en el que entran unos 5 coches (nuestro estacionamiento), y un segundo parking mucho más grande en el que especifica: «¡atención! Propiedad privada. Estacionamiento exclusivo para personal de aguas de Fuensanta«.

Cambiamos los playeros por las botas de monte impermeables pues había leído que podía haber bastante barro, e iniciamos la ruta a las 11.25 horas.

Al lado del segundo parking (el privado de Fuensanta) salen varios caminos entre los que se encuentra el inicio y el final de nuestra ruta.

El camino, perfectamente señalizado, empieza con una subida y con un paso canadiense o paso para ganado.

Poco después encontramos un desvío en el que si vamos a mano derecha iremos hacia el Mayau Pastor, y si vamos hacia la izquierda (nuestro destino), seguiremos dirección Los Fornos.

Es tomar ese desvío a mano izquierda y empezar a ver un montón de florecillas silvestres así como musgo verde intenso sobre las rocas… ¡¡¡Qué ilusiónnnnn!!! No puedo creer que por fin estemos haciendo una de mis queridas rutas por el monte después de tantos meses de «confina y desconfina» la ciudad… Los colores se ven muy intensos y el clima que nos acompaña es perfecto.

Todo es cuesta arriba sin cesar pero disfruto tanto del paisaje que nos rodea que no siento que me canse para nada, al contrario, voy pletórica y cargada de energía.

Cuanto más caminamos, más bonito se va haciendo el paisaje. Por culpa del confinamiento me perdí todo el otoño por el monte. Fue una pena porque estaba deseando ver los mágicos colores en que se transforma la naturaleza, por lo que ver ahora florecillas silvestres me hace sentir una ilusión que me desborda. Por culpa o más bien «gracias» a los continuos confinamientos he aprendido a valorar muchísimo aquellas cosas que antes daba por sentadas.

En todo momento vamos siguiendo las indicaciones de la app Maps.me, aunque realmente no sería necesario porque la ruta está perfectamente señalizada. Llegados al punto que os muestro más abajo, nos entran dudas de cuál es el camino correcto a seguir, pero después de aventurarnos para sacar alguna foto vemos el cartel que nos indica nuestros próximos pasos. Es necesario seguir el camino ubicado a la izquierda de la cabaña, pues el cartel se encuentra unos 50 metros más adelante (más o menos donde he colocado el círculo rojo).

Al coger el desvío encontramos un paisaje que… ¡¡¡uaaooooo!!! ¡¡¡Me encanta!!! Uno de los más bonitos para mí de todo el día.

Estamos atravesando la garganta del río Pendón (similar a la del Cares pero en pequeñito). ¡¡¡Todo lo que nos rodea es absolutamente espectacular!!! Entre el sendero bordeando el monte rodeado de florecillas de un amarillo intenso, las vistas que quedan a nuestras espaldas de los pueblos rodeados por la niebla y el sonido del río al fondo… ¡¡Me siento tremendamente emocionada!! Además estamos solas completamente… ¡¡¡Menuda maravillaaaa!!!

Atravesamos una valla cuya función imagino que será evitar el paso de ganado y de motos,

y vamos bordeando el sendero, que encuentro totalmente seguro pese a ser estrecho en ciertos tramos. Si la idea es ir con niños, ahí ya no digo nada pues la cosa cambia, pero nosotras vamos con nuestra Chispi sin problema ninguno.

¡¡¡Me encantan los caminos de cabras por el monte!!! Nada de rutas por pistas asfaltadas, ¡¡¡para mí estas son las sendas más bonitas con mucha diferencia!!!

La cobertura aparece y desaparece por momentos, por lo que siempre recomiendo utilizar la app Maps.me que permite utilizar los mapas sin conexión.

El sol empieza a aparecer por el fondo dejándonos una bonita estampa de luces y sombras.

Seguimos atravesando zonas llenas de un musgo verde intenso, para encontrarnos de forma inesperada con una pequeña cascada que cae contra el mismo camino….. ¡¡Qué ilusiónnn!! Cualquier «pijadina» a nosotras nos da para sacar montones de fotos, jijiji. Nos encontramos en la zona conocida como «Les Mecedores«.

De repente empezamos a descender acercándonos, sin contar con ello, a la vera del río. Aquí aumentan mucho más las zonas de musgo verde intenso que, por si no lo había dicho aún… ¡¡me encantan!! Me está pareciendo una ruta preciosa. Además el hecho de que no haya gente le da muchísimos puntos extra.

Todas las fotos de las dos que veréis a lo largo del post las hemos sacado con mi palo de selfie + trípode (con mando a distancia) de Amazon, que descubrí en mi viaje al Gran Cañón del Colorado y que me enamoró desde el primer momento.

Como no me gusta nada tener que andar cargando con el palo de selfie en la mano compré en AliExpress (LINK AliExpress) por 4,04€ una funda para guardar en principio linternas que yo uso para meter mi palo de selfie. Se puede colgar del cinturón o de la riñonera y el palo encaja a la perfección. ¡¡¡Me resulta muy muy útil!!! Os dejo el link de mis Productos imprescindibles a la hora de viajar por si les queréis echar un vistazo.

Llegamos a una caseta en la que de nuevo el desvío está claramente especificado. Toca subir unas breves escaleras esculpidas en la roca que nos alejan de la orilla del río.

Llegamos hasta un puente tras el cual de nuevo toca subir escaleras esculpidas en la roca. Hasta ahora la ruta no tiene pérdida ninguna y es muy sencilla de hacer, aunque sí que hay que tener una mínima forma física.

Tras subir la escalera decidimos parar a hacer un descanso y tomar un piscolabis en una explanada que encontramos, con vistas al puente y a un montón de árboles retorcidos y llenos de musgo que, cómo no, ¡¡me fascinan!! Están todos los colores tan vivos como viva me siento yo por dentro…

Una vez repuestas las energías, continuamos por el estrecho sendero de tierra que atraviesa el bosque, pudiendo atisbar de tanto en cuanto algún salto de agua y alguna pequeña cascada.

Poco después de dejar atrás el «árbol del ojo» nos entraron dudas de si teníamos que cruzar el río o seguir por la orilla derecha. NO hay que cruzar el río, solo toca cruzarlo cuando hay algún puente construido para ello.

Por tercera vez nos encontramos con unos escalones esculpidos en la roca que enlazan con unas «escaleras de raíces». Siempre me han gustado mucho las escaleras naturales que crean los árboles…

Continuamos por ese precioso camino hasta atravesar el segundo puente hasta ahora, el Puente Pendón. Hay zonas muy embarradas por lo que las botas de monte impermeables y los bastones básicos del Decathlon (LINK Decathlon) que siempre me acompañan, me están viniendo de lujo.

Una vez que atravesamos el Puente Pendón nos encontramos con una zona denominada en el mapa como «Les Vueltes» y que básicamente consiste en 1,1 km de subidas y más subidas, además de tener que sortear un montón de rocas enormes en el tramo inicial. Os recomiendo cargar las pilas para esa parte de la ruta, jajaja. No sé si os servirá de mucho pero he marcado en el mapa el final de la subida por si os da un poco de alivio conocer de antemano el final del «sufrimiento».

Hay un montón de florecillas silvestres y setas sobre los troncos de los árboles.

Me llaman mucho la atención los distintos recodos que vamos dejando atrás, me resultan muy llamativas esas curvas tan pronunciadas en medio de la nada.

De repente empieza a salir el sol, cosa que nos va genial para dar otra luz a las fotos pero que con las pedazo subidas que estamos teniendo nos hace sudar a mares, así que decidimos parar a hacer otro mini descanso. Mientras mi madre y yo estamos algo fatigadas por las cuestas, Chispi sigue cargada de energía y aún nos pide que le tiremos un juguete mientras nosotras descansamos un rato.

Aunque ya lo he puesto en varias rutas, quiero repetir que estoy encantadísima con mi mochila para rutas. Por si alguno tenéis en mente buscar mochila, por solo 24,99€, con una capacidad de 20 litros y un montón de bolsillos para organizar bien las diferentes cosas, me gusta un montón (LINK Decathlonmochila pequeña de montaña y trekking Quechua NH500 20L gris tormenta). (Que conste que para nada me llevo ningún tipo de comisión. Es solo que quedé encantada con mi compra y siempre me gusta compartir mis descubrimientos por si ayudan a otras personas)

Reanudamos el camino y, 1 hora después de haber atravesado el Puente Pendón, llegamos a la parte de «Les Vueltes» que conlleva el fin de las cuestas, ¡¡¡bieeeenn!!! Jajaja. De repente nos encontramos con unas preciosas estampas que nos dejan las vistas de varios valles, con los diversos juegos de luces y sombras que provoca el sol, aún tímido, y eso que la previsión meteorológica para hoy era sol sin ninguna nube…

El camino conduce hasta lo alto del Mayau Pastor. Allí encontramos un desvío perfectamente señalizado en el que la ruta oficial rumbo a Fuensanta continúa por la derecha (según veníamos caminando, no según el cartel),

pero yo he elegido combinar la ruta oficial con la visita a Les Praeres para darle una sorpresa a mi madre y enseñarle los bonitos paisajes que desde allí se pueden contemplar. Llevamos recorridos 5,5 km.

INCISO: una vez concluida la ruta os diré que durante el camino unos montañeros que nos encontramos nos explicaron que la flecha seguida por los 3 puntos rojos indicaba que los puntos rojos nos iban a marcar el camino. Yo desconocía esto por lo que aquellos puntos rojos que encontré de casualidad, los ignoraba…

Como comentaba, hasta este punto todo había estado perfectamente señalizado pero, una vez pasada la indicación de «Les Praeres», nos adentramos en un bosque de árboles desnudos y me desubiqué. No tenía claro el camino a seguir. Una vez realizada la ruta debo recomendar ELEGIR ESTA DIRECCIÓN SOLO SI LLEVÁIS UN BUEN MAPA (conseguí salir del embrollo solo gracias al mapa de Wikiloc, la app Maps.me en este caso no me sirvió).

Os seguiré contando nuestra aventura tramo a tramo. Una vez que conseguí ubicarme con el mapa de Wikiloc (con la app Maps.me no lo hubiese conseguido para nada), descubrimos que el sendero continuaba a la derecha de esa casita.

Pese a ello, poco después el sendero desaparecía como tal y, si no hubiese sido por Wikiloc que me marcaba perfectamente por dónde ir, no hubiese podido seguir porque no había ningún camino. Es más, en un par de ocasiones en las que mi madre se había separado un poco más de la cuenta, aunque ella me veía en la distancia, no encontraba ningún sendero para llegar hasta mi ubicación. Además, los «caminos» eran zonas de subida, muy estrechos y llenos de rocas que había que sortear. No pude grabar un vídeo para mostrarlo porque me resultaba imposible ascender por esas zonas llevando el móvil en una mano. A mí todas estas cosas me resultan de lo más divertidas porque es verdad que con el mapa de Wikiloc veía que no había pérdida ninguna, pero es cierto que mi madre se agobió en alguna ocasión al ver que no había un camino como tal.

Por momentos sí que aparecían senderos más marcados, pero yo ya no podía dejar de mirar el mapa de Wikiloc de continuo por si nos saltábamos algún desvío, tal y como me pasó en una ocasión.

Vimos varios puntos rojos marcados en las rocas pero, como digo, no sabía que ellos nos marcaban la ruta a seguir…

La cosa se puso todavía más interesante cuando empezó a llover… Menos mal que daban un día de sol… Y menos mal que siempre vamos preparadas con nuestros chubasqueros para estas ocasiones.

Lo que se nos había olvidado era un chubasquero para Chispi, así que decidimos meterla en su nueva mochilita para rutas. Pese a que cuando vi el producto en Amazon me dio la sensación de que iba a ser muy incómoda para la perra, tenía tan buenos comentarios que me animé a comprársela y la verdad es que fue todo un acierto porque va muy a gusto y no protesta nunca. Nosotras le compramos la talla M para sus 4 kg de peso y estamos encantadas con la inversión.

Era muy gracioso vernos con nuestras pintas de M&M’s azul, enganchándonos con el chubasquero en todas las zarzas y con Chispina colgando en su mochilita protegida de la lluvia, jajajaja.

¿No quieres taza? Pues taza y media… De repente se empezó a meter la niebla…

Eso sí que me daba miedo… Porque la niebla en la montaña es muy peligrosa. Estábamos subiendo un monte sin un sendero marcado y cada vez bajaba más la niebla. Con el mapa de Wikiloc me sentía totalmente segura en cuanto a no perderme pese a que no hubiese un camino como tal, pero tenía miedo de que la niebla espesase más y no poder ver si había algún precipicio cerca o que mi madre no me pudiese ver a mí. Avanzábamos a paso tranquilo aunque un poco agobiadas cuando, como caídos del cielo y teniendo en cuenta que no habíamos visto a NADIE desde que cogimos el desvío a Les Praeres, cosa que mosqueaba bastante, aparecieron 3 avezados montañeros a ritmo ágil caminando por aquel monte a toda velocidad como si el sendero estuviese perfectamente marcado. Fueron ellos los que nos explicaron que los puntos rojos indicaban el camino, cosa que nos facilitó mucho las cosas a partir de ahí, además de que todos teníamos como destino Les Praeres por lo que los amables caballeros senderistas fueron esperando por nosotras para indicarnos el rumbo, ya que cada vez bajaba más la niebla. Ahora sí que ya podía volver a disfrutar de la aventura con total tranquilidad.

Parecía que la ruta que habíamos hecho durante la primera parte de la mañana y la que estábamos haciendo ahora pertenecían a días totalmente diferentes… Menudo giro que dio la historia, jajaja.

Suerte que me traía mi batería externa (cuyo link ya no está disponible en Amazon) porque me estaba bajando la batería de forma exagerada… Como siempre uso el móvil sin parar tanto como cámara de fotos y como mapa, y que llevo activada la app de Wikiloc y de Samsung Health para registrar el itinerario y luego poder compartirlo… La batería baja como la espuma y siempre necesito tener una batería externa que no pese mucho y que sepa que va a durarme todo el día sin fallarme. Prefiero que me sobren mAh por si alguien más se queda sin batería y necesita tirar de la mía. Estos son los requisitos básicos que tiene que tener una batería externa para mí:

  • Amplia capacidad: 15.000 – 20.000 mAh.
  • Lo más ligera posible: ≈ 230 gr.
  • Mínimo 2 puertos de carga: mínimo 1 de ellos de carga rápida 2.0 (mínimo 5V).

Por fin llegamos a la carretera que lleva hasta Les Praeres. Había pasado solo 1 hora y cuarto desde que encontramos el desvío a la derecha de la casa pero parecía que había pasado toda una vida…

Subimos hasta Les Praeres aunque en realidad fue una tontería ya que con la niebla que había era evidente que no íbamos a ver nada… Pero estábamos un poco cansadas y yo tenía las neuronas ya un poco «a la virulé» por lo que no caí en ello hasta que llegamos arriba del todo… Esto es lo que nosotras veíamos…

Y esto lo que yo había pretendido mostrar a mi madre…

Así que tocaba desandar camino y tomar la carretera por la que tendríamos que caminar durante más de 1 hora y cuarto. Parte positiva: era todo cuesta abajo. Parte negativa: ir cuesta abajo por carretera asfaltada era bastante duro para nuestras rodillas.

La primera parte del descenso fue bastante fantasmagórica estando nosotras solas y la niebla que nos rodeaba, además de algún coche puntual que iba como a cámara lenta porque apenas tenía visibilidad.

A medida que descendíamos, la niebla empezó a despejar poco a poco permitiéndonos ver un poquito del paisaje. Las vistas desde el asfalto eran cada vez más bonitas.

Agotadas, paramos a hacer un pequeño descanso por el camino en una zona de árboles con troncos muy llamativos a los que les hubiese dedicado un buen rato sino hubiese estado taaan cansada…

Continuamos por la carretera hasta llegar a un desvío en el que había una bicicleta indicando «Les Praeres». Ojito con ir despistados y no fijarse en la bici porque en ese punto toca abandonar por fin la carretera y adentrarnos de nuevo en una pista de tierra.

Tocaba atravesar un bosque lleno de verde musgo, charcos enormes por todas partes y barro, mucho barro…

Hay que tomar un par de desvíos más pero siguiendo la app de Maps.me o el mapa de Wikiloc, no tiene pérdida ninguna. De hecho, el único tramo de difícil orientación de toda la ruta es el que está entre el desvío a Les Praeres y la carretera que lleva a las mismas Praeres.

Pensábamos que el resto del sendero hasta el coche sería por pista de tierra pero nos equivocábamos. De repente el sendero empezó a estrecharse y a hacerse cuesta abajo, teniendo además que sortear un montón de rocas. A mí estas zonas siempre me parecen muy entretenidas, pero a mi madre que ya iba cansada no le hicieron ninguna gracia, jajaja. Qué camino tan peculiar salido de la nada… Tuvimos que atravesar hasta un riachuelo, sin puente esta vez.

Llegamos a una especie de puente romano que a mano izquierda nos dejaba lo que parecían unas caballerizas con varios caballos pastando y un antiguo hórreo, y nos conducía por sorpresa hasta el Palacio de la Ferrería. Esta casona es una construcción rural de estilo renacentista – barroco fundada en el siglo XIV por la familia de los Álvarez de las Asturias. En 1982 fue declarado Monumento Histórico Artístico y en 1993 Bien de Interés Cultural. Cuenta la tradición que aquí nació doña Jimena, esposa del Cid Campeador.

Me llama la atención que la ruta que estamos siguiendo atraviesa la parte delantera del palacio… Pero la puerta de la finca está abierta y no hay ningún cartel que prohíba el paso, por lo que entiendo que vamos por una zona permitida.

Las cabras vigilan nuestros pasos desde lo alto.

Llegamos a una verja cerrada con candados oxidados. Nos quedamos un poco descolocadas pues no hay más camino que ese y vemos en el mapa que el coche está a pocos metros de ahí. Estamos agotadas y no tenemos energía para desandar camino y buscar una alternativa, por lo que rodeamos la verja por el lado izquierdo.

Pronto llegamos a la embotelladora de Fuensanta y a una zona de ganado donde el papi nos vigila mientras el peque merienda.

Finalizamos la ruta a las 18.15 horas, tras 7 horas de aventuras. Me ha parecido una senda ES – PEC – TA – CU – LAR con unos colores super intensos y un montón de variopintos paisajes que me llevan a tener la sensación de haber hecho varias rutas distintas. He disfrutado muchísimo, incluso de nuestras peripecias con la niebla. Me siento exhausta pero muy feliz. ¿Cómo es posible tener todo esto a solo 30 minutos de mi casa? ¡¡Qué maravilla!!

A modo de COMENTARIOS Y CONSEJOS VARIOS, decir que:

  • Para el día de hoy me parecen imprescindibles los bastones de trekking para ayudarnos tanto a impulsarnos en los ascensos como para frenar nuestros descensos. Los que yo uso son los más básicos del Decathlon (LINK Decathlon). Los tengo desde el 2018, me costaron solo 4,99€ cada uno y me van de lujo.
  • Las botas de monte impermeables también son imprescindibles porque había mucho barro y siempre es mejor llevar los tobillos lo más sujetos posibles.
  • No hemos visto ninguna fuente de agua potable en todo el camino por lo que hay que venir aprovisionados. Yo llevaba 1 litro y medio de agua y me fue suficiente.
  • La ruta está perfectamente señalizada excepto el tramo de Les Praeres, que ya comenté que yo solo la haría con un buen mapa que nos vaya indicando la ruta, como mi mapa de Wikiloc. Además siempre recomiendo llevar descargado el mapa de Google Maps pasado a la app Maps.me, que se puede ver offline (aún sin cobertura). Todos los puntos mencionados en el post están ya metidos en mi mapa personalizado de Google Maps (ver mapa). Os dejo las instrucciones de cómo pasar un mapa a otro: instrucciones.
  • La cobertura ha desaparecido durante largos tramos del camino.
  • Nos hemos cruzado tan solo con 15 personas, lo cual siempre da puntos extra a cualquier excursión.
  • Tardamos un total de 7 horas en hacer toda la ruta, caminando un total de 4 horas 30 minutos según la app Samsung Health y habiendo recorrido un total de 14,44 km.
  • Os dejo el link de la ruta en Wikiloc.
Powered by Wikiloc

Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo del día están recogidos en este mapa de «Asturias variado»ver mapa. Para PASARLO A LA APP MAPS.ME (que es la que me guía en todos mis viajes) solo tenéis que seguir estas instrucciones.

Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S10+ sin ningún tipo de filtro o retoque, todas en modo normal o en modo gran angular.

Posdata 3: me encantaría que dejases un comentario con tu opinión sobre lo que has leído.

Puedes seguirme en mi INSTAGRAM para estar al día de todas mis aventuras.

¿Os gustaría conocer más rutas por Asturias? Os dejo un listado por si queréis echar un vistazo:

2 comentarios en “RUTA FOCES DEL RÍO PENDÓN + LES PRAERES (Nava)

  1. Me encantan tus rutas, tus viajes. Me encanta lo organizada que eres, el detalle con que lo explicas todo.. haces un pedazo trabajo publicando tus viajes.
    Es una suerte haberte encontrado por casualidad y seguirte.
    Un abrazo desde Llanera.

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