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    (DÍA ANTERIOR)

    Domingo 6 de febrero de 2022

    INTRODUCCIÓN

    Tras tomar nuestro habitual desayuno dominguero consistente en tostas con salmón ahumado, eneldo y quesitos (os recomiendo que lo probéis porque está delicioso), ya estamos listos para iniciar las aventuras del día.

    CUEVAS DE ANDINA O COVAS DA ANDÍA

    Salimos de Ribadeo en coche a las 11.20 horas. Nos dirigimos hacia las Cuevas de Andina, que solo se pueden explorar a través de una visita guiada. Hace meses que estoy deseando conocerlas pero pese a que en el cartel informativo especifican que en temporada baja hacen dos visitas los sábados y dos los domingos, lo cierto es que las tres veces anteriores que llamé para reservar en distintas fechas, casualmente ese fin de semana no abrían…

    Tardamos 20 minutos en llegar desde Ribadeo al pequeño parking gratuito de las cuevas. Hay un área recreativa enorme al lado del aparcamiento, ideal para hacer un picnic después de la visita.

    Cambiamos los playeros por las botas de monte, tal y como nos recomendaron por teléfono, y nos dirigimos a la caseta (rodeada en rojo en la foto) donde abonamos los 3€ por cabeza de la entrada. Solo admiten pago en efectivo puesto que la cobertura es nula en la zona.

    A las 12 horas comenzamos la visita. Esperanza, nuestra guía, nos explica que el aforo máximo es de veinticinco personas por turno en época Covid. Nuestro grupo está formado por unos veinte miembros. Demasiados para mi gusto ya que fue gracias a la pandemia que empecé a recorrer Asturias en profundidad, y también fue gracias a ella que hicimos la mayoría de las visitas prácticamente solos, como la visita a la Cueva – Exposición del Queso Cabrales, con lista de espera en tiempos normales y que nosotros recorrimos solos con nuestra guía. Por ello ya estoy malacostumbrada y el hecho de tener que recorrer las cuevas con tanta gente, para mí ya le resta bastante encanto.

    Esperanza es una guía excelente y se nota que maneja muchísimo sobre la visita. Os adjunto un breve resumen de las explicaciones: «las cuevas de Andina, como las lagunas de Salave y las Médulas en León, son los restos de una explotación aurífera de época romana (siglos I y II después de Cristo). Declaradas Monumento Natural de Asturias desde el 2002, no abrieron sus «puertas» hasta el 2008 al tratarse de propiedades privadas de múltiples dueños. El monumento natural se sitúa en un valle resguardado, de roca caliza y por tanto permeable, donde los trabajos mineros dejaron a la luz galerías kársticas que, a lo largo de más de quinientos millones de años, el agua había abierto en el interior de la formación calcárea. La singularidad microclimática de este espacio ha hecho que la vegetación lo colonice por completo, favoreciendo la formación de un bosque denso y umbrío, donde se mezcla la vegetación atlántica y mediterránea. Todo ello da lugar a resaltes rocosos con elevadas paredes verticales, profundos canales donde escalan las formaciones arbóreas, mantos de arcillas impermeables, formas caprichosas de cavidades con trazados curvos, perfiles suaves y mineralizaciones que aportan una gran gama de colores«.

    Nada más iniciar la visita ya se aprecia con claridad cómo la vegetación se ha adueñado de la zona, a excepción del coqueto sendero por el que nos desplazamos. Un verde intenso nos rodea por doquier. ¡Me encanta!

    A cova das grallas o la cueva de los grajos es la primera visión que tenemos de una de las galerías kársticas. Es un poco rollo no poder sacar todas las fotos que querría, ya que obviamente somos un grupo amplio y tenemos que respetar unos turnos no establecidos.

    Tenemos que pasar de largo el «pozo de agua verde» ya que al no iluminarlo el sol, no se aprecia nada. Cuenta Esperanza que es similar a las lagunas de Salave cuando la luz le da lleno.

    Continuamos avanzando viendo las distintas formaciones, que son una pasada con todos esos colores y oquedades.

    Repito que mi única queja es el no poder sacar todas las fotos que me gustaría, además de tener que sacar las que pude como pude, esquivando cabezas.

    Nos adentramos en una estrecha galería, tierra adentro, que fue de lo que más me gustó de la visita. ¡Qué chulada!

    A las 13 horas, de repente toca dar la vuelta. ¿¿¿Ya??? Se me ha pasado rapidísimo el tiempo… Qué lástima… Hacemos unos metros de la vuelta paralelos a la carretera general y luego nos adentramos de nuevo en zona boscosa. Tratamos de quedarnos unos metros rezagados para captar alguna imagen sin gente.

    Realidad
    Conseguido con paciencia

    Por suerte recorremos un pequeño tramo que no conocíamos, antes de enlazar con el mismo camino por el que fuimos a la ida.

    Finalizamos la visita guiada a las 13.15 horas, después de una hora y cuarto. Reconozco que me ha sabido a poco y que tenía grandes expectativas que no se han visto cumplidas. Me parece que es una visita de lo más curiosa y recomendable, aunque a mí me gustaría realizarla de forma diferente. Pero como no está en mi mano, me quedo con las preciosas estampas que sí que pude conseguir. Os dejó el track de Wikiloc para que os hagáis una idea del recorrido.

    Powered by Wikiloc

    PLAYA DE TORBAS

    Aunque como os comentaba antes, hay un área recreativa enorme donde varios de nuestros acompañantes se disponen a hacer un picnic, nosotros preferimos poner rumbo a nuestro próximo destino.

    Como CONSEJO os diré que una buena escapada podría consistir en visitar las cuevas de Andina y las cascadas de Penadecabras el mismo día, ya que solo seis kilómetros las separan. Teniendo en cuenta que están bastante a desmano de todo, cuadran perfectos para un plan de día completo. En mi caso ya visité las cascadas en noviembre del año pasado, por lo que nosotros vamos a conocer otro lugar.

    Una de las cascadas de Penadecabras

    Estas Navidades una compañera del hospital me regaló un libro que no podría haber elegido mejor aunque hubiese querido. Al haber dedicado los dos últimos años a descubrir Asturias, pese a que aún me queda muchísimo por conocer, a veces se me agotan las ideas. De este libro sacamos nuestra próxima visita de hoy.

    Vamos a conocer la playa de Torbas porque en el libro dice que en ella ¡¡¡hay tres cascadas!!! Adoro las cascadas, así que esta se convirtió en una visita imprescindible desde que me leí la guía. Ojo que existen dos playas de Torbas, separadas diez kilómetros la una de la otra. Nuestro objetivo es explorar la ubicada más hacia el oriente, cerca de Navia.

    Una estrecha pero asfaltada carretera nos conduce hasta el aparcamiento, ubicado a pie de playa.

    Tenemos el parking entero para nosotros, lo que ya es una señal excelente.

    Cuando nos asomamos a la playa quedamos alucinando, ¡¡es preciosa!! Con esa agua tan turquesa en contraste con las blancas olas y la arena tan negra… Además hoy nos acompaña un cielo azul impoluto que hace de la estampa algo totalmente paradisiaco.

    Es un enorme privilegio tener un lugar así entero para nosotros. A esto es a lo que estoy acostumbrada en mis visitas por Asturias y, ¿qué queréis que os diga? ¡Engancha!

    Toda la playa enterita para mí

    Si las vistas desde arriba son una pasada, descender por las escaleras de madera y encontrarnos con la primera de las cascadas, alta y cargada de agua es como… ¡¡¡Qué ilusiónnnn!!! ¡¡¡Adoro las cascadas!!! Lleva semanas sin llover y pensé que estarían secas…

    Se puede acceder a su parte superior sin problema ninguno desde las escaleras que nos conducen a la playa.

    La foto inferior muestra el mismo punto pero desde el nacimiento de la cascada.

    Seguimos avanzando, con dificultad, pues lo que parecía arena oscura son en realidad cantos rodados que entorpecen y ralentizan nuestro avance.

    A pocos metros hacia el oeste nos encontramos con la segunda de las cascadas, en este caso más bajita y ancha, que procede de la desembocadura del arroyo de Esteler.

    En su parte superior vemos una construcción que imaginamos que será un molino (rodeado en rojo en la foto inferior), aunque no tenemos acceso hasta él desde la playa.

    Continuamos caminando hacia el oeste y nos encontramos con la tercera de las cascadas, en este caso menos cargada de agua pero de lo más pintoresca. Me recuerda mucho a la cascada de la Mexona, que tanto me enamoró cuando la descubrí.

    Pese al desprendimiento que se produjo en su lado izquierdo, que empaña un poco la imagen, y pese a que baja con poca agua, los rayos de sol colándose entre los árboles dejan una estampa preciosa.

    Es imprescindible realizar esta visita en marea baja si queréis conocer las cascadas. Nosotros ya lo teníamos planificado desde casa para cuadrarlo a la perfección.

    Primera y segunda cascada al fondo rodeadas en blanco

    Después de recorrer un poco el resto de la playa nos dirigimos a la zona del parking donde, aunque en este caso no hay área recreativa, hay un par de bancos con vistas al paraíso, donde realizamos nuestro picnic del día.

    FARO DE SAN AGUSTÍN

    Una vez saciado nuestro apetito, ponemos rumbo hacia nuestra próxima visita. Vamos a visitar el faro de San Agustín, en Ortigueira. «Inaugurado en 1975, fue construido para sustituir la antigua baliza troncocónica de 1945, que aún se conserva en la actualidad, y para unir las luces de los faros de Tapia y de Luarca. Al contrario que los faros cercanos, no dispone de vivienda de farero por lo que es mantenido por los fareros de Tapia de Casariego«.

    Hay aparcamiento gratuito a pocos metros. Varios carteles prohíben parar y estacionar a cualquier tipo de caravana e incluso furgoneta.

    Antes de poner rumbo al faro, nos asomamos y echamos un vistazo hacia la zona oriental. Tenemos unas panorámicas estupendas de la pequeña playa de Arnielles así como de la playa de Navia y de los escarpados acantilados asturianos. ¡Qué suerte hemos tenido con el día tan bonito que nos ha tocado!

    La zona del faro de San Agustín me parece preciosa. Es un lugar muy tranquilo que emana paz. Apetece simplemente sentarse y disfrutar de la belleza que nos otorga la región.

    ERMITA DE LA REGALINA

    Tras un buen rato de relax, nos dirigimos hacia nuestra última visita del día, la ermita de la Regalina. La conocí en noviembre del 2021 y me quedé un poco desencantada ya que a mi madre y a mí nos tocó un día nublado por lo que no pudimos disfrutar del lugar en su máximo esplendor. Con el día tan bonito que tenemos hoy y estando a tan pocos kilómetros de la ermita, no podíamos dejar de hacer una visita exprés de camino a casa.

    «El paraje de la Regalina está ubicado sobre los acantilados de Punta de Cuerno. Con una altura de ochenta metros sobre el nivel del mar, tiene unas vistas privilegiadas de casi veinticinco kilómetros de gran parte del paisaje protegido de la costa occidental asturiana. En la zona encontramos dos hórreos, uno de los cuales tuvo que desmontarse y desplazarse varios metros hacia dentro tras un deslizamiento de tierra que hacía temer por la precipitación de la construcción por el acantilado. La coqueta ermita pintada en blanco y azul (el azul es mi color favorito) pone la guinda al pastel, con unas preciosas vistas a los acantilados y a la playa de Cadavedo«.

    Hay un pequeño parking gratuito al lado de la ermita, que encontramos prácticamente lleno. Imagino que no ha sido la mejor idea venir un domingo.

    En caso de que este estacionamiento estuviese totalmente ocupado, cosa que me imagino que en verano será algo habitual, a cuatrocientos metros del parking oficial se encuentra el Hotel Restaurante Astur Regal, con parking propio, donde quizás si se consume algo luego se pueda dejar el coche allí puntualmente para visitar la ermita. Habría que preguntarles a ellos a ver cómo lo ven, claro está. 

    Como todo tiene sus pros y sus contras, aunque la zona de la ermita parece una romería de gente, la zona del hórreo principal está vacía y, con el día tan bonito que tenemos hoy, el lugar se ve idílico… El prado tan verde, el cielo tan azul, el mar con el blanco oleaje de fondo y esa preciosa ermita con los dos hórreos como puntos decorativos, me parece un lugar de ensueño.

    Hórreo que se desmontó y se desplazó

    Como nos ocurrió ayer en las lagunas de Salave, solo pudimos disfrutar del espectáculo iluminado por la luz del sol unos minutos, ya que de repente la atmósfera cambió y una nube enorme se fue apoderando poco a poco del azul del cielo, lo que nos dejó la zona bastante más apagada pero con unas preciosas imágenes para poner un excelente punto y final a la aventura de este fin de semana.

    GASTOS DEL DÍA

    • Cuevas de Andina: 6€.
    • Gasolina: 38,45€.

    TOTAL DEL DÍA: 44,45€

    TOTAL DE LA ESCAPADA (entre los dos): 55,45€

    POSDATAS

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de esta pequeña escapada están recogidos en este mapa de «Asturias – De oriente a occidente»ver mapa

    Para PASARLO A LA APP MAPS.ME (que es la que me guía en todos mis viajes y rutas por mostrar mucho mejor los senderos que Google Maps) solo tenéis que seguir estas instrucciones.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S10+ sin ningún tipo de filtro o retoque, todas en modo normal o en modo gran angular.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un COMENTARIO con tu opinión sobre lo que has leído. ¡Venga, anímate! Siempre se agradece un buen feedback…

    ¿Os gustaría conocer más rutas por Asturias? Os dejo un listado por si queréis echar un vistazo:

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