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  • 6. BÉLGICA – BRUSELAS (2), VUELTA A CASA

    (Día anterior)

    Viernes 24 de marzo de 2023

    Como hemos hecho cada día, desayunamos en el apartamento y, a las nueve de la mañana, hacemos el check out. No podemos dejar las maletas aquí guardadas mientras recorremos la ciudad por la mañana, por lo que nos toca ir a dejarlas a las taquillas de la estación central de Bruselas. Suerte que la tenemos a solo cinco minutos del alojamiento.

    He quedado muy contenta con el Centerstay Brussels, principalmente con su ubicación y con las vistas desde nuestro sexto piso. Hay algunas minucias que tendrían que mejorar como el hecho de darnos alguna toalla más y dejarnos guardar aquí las maletas tras el check out, pero por lo demás repetiría sin dudar. Si no es este, cualquier alojamiento que quede cerca de la Grand Place o de la estación central de Bruselas siempre estará genial ubicado.

    Ya en la estación de tren seguimos las indicaciones de «consigne» o «bagagekluis» para ir a dejar las maletas.

    Hay taquillas de cuatro tamaños. Los precios son para 24 horas:

    • (No hay talla S…)
    • Talla M: 6,50€.
    • Talla L: 9€.
    • Talla XL: 11€. La nuestra.
    • Talla XXL: 13,50€.

    En una de las taquillas XL nos entran las tres maletas de mano y alguna bolsa suelta. El funcionamiento de los casilleros es muy sencillo puesto que se puede poner la pantalla en español y solo hay que seguir las instrucciones.

    A las 9.15 horas nos ponemos en marcha para aprovechar al máximo nuestras últimas horas en Bélgica. Os dejo como cada día mi track de Wikiloc para que podáis seguir nuestro itinerario con facilidad.

    Powered by Wikiloc

    Nuestra primera visita es la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, que se encuentra a menos de quinientos metros de la estación. Ya la habíamos visto hace dos días de noche, pero me había quedado con ganas de ver los floridos jardines de día. Con la luz del sol, el cielo azul como lo tenemos (cosa rara en este país) y todas las florecillas, la imagen gana bastante.

    Estamos sorprendidas porque en Bruselas todo queda mucho más cerca de lo que esperábamos. A menos de trescientos metros encontramos el Parque Real, del que había leído: «parque del siglo XVIII de estilo francés que tiene varios estanques, fuentes, esculturas, jardines y pequeños bosques, que se llenan de locales durante los fines de semanas«. Mi realidad es que el parque no merece la pena una visita para nada, a excepción de una de las avenidas principales, que está llena de figuritas de cómic de lo más simpáticas.

    Si el Parque Real no ha despertado nuestra atención, con el Palacio Real, que se encuentra justo enfrente con gran parte de su fachada cubierta por andamios, nos ocurre otro tanto de lo mismo. La parte que sí se puede ver nos resulta bastante sobria comparada con la mayor parte de magníficos edificios que hemos podido contemplar en Bélgica, como los de la segunda imagen que os adjunto, que los encontramos de camino y me parecieron muy bonitos.

    Palacio Real
    Hotel Ravenstein y Old England

    Continuamos por la rue de la Régence hasta llegar a la iglesia Notre-Dame du Sablon. «Construida en el siglo XV con un estilo gótico de Brabante muy similar al de la catedral de Bruselas (la catedral de San Miguel y Santa Gúdula), es una de las iglesias góticas más bellas de Bélgica. Uno de los detalles que llama especialmente la atención del interior es el púlpito de madera labrada del año 1697, además de las dos capillas barrocas. La nave central se llena de luz natural por medio de once enormes vidrieras que alcanzan los quince metros de altura«.

    Os recomiendo muchísimo que visitéis su interior (entrada gratuita) porque la iglesia es impresionante tanto por sus vidrieras como por su órgano. Ojo que no os pase como a nosotras, que las primeras puertas por las que intentamos entrar estaban cerradas porque no pertenecían a la fachada principal, sino a un lateral. La fachada principal es la que está ubicada en la rue des Sablons (marcada con una flecha en la foto inferior). Me ha gustado mucho esta visita y os la recomiendo.

    Enfrente de la iglesia encontramos la place o el jardin du Petit Sablon. «La plaza está vallada y rodeada de cuarenta y ocho estatuas de bronce que representan a cada uno de los antiguos gremios medievales (albañiles, cerveceros, escultores, pizarreros…). Una fuente preside el jardín, con las estatuas de los condes de Egmont y Homes, héroes nacionales y símbolos de la rebeldía flamenca, que los enfrentó durante años a las tropas españolas en el siglo XVI. Fueron decapitados en 1568 en la Grand Place por traicionar al Rey Felipe II de España. Se trata de una obra dedicada a la glorificación del sentimiento nacionalista belga y por ello, entre los frondosos arbustos de este jardín se encuentran algunos de los personajes históricos más célebres del país como el geógrafo Ortelius, el cartógrafo Mercator o el botánico Dodonnée«.

    El lugar me parece bonito para dar un pequeño paseo y, además, desde aquí se obtienen buenas perspectivas de la iglesia.

    El jardín es un remanso de paz en medio del caos de la ciudad, porque por esta avenida hemos visto pasar grandes hileras de motos de policía presidiendo un montón de coches tintados que, imaginamos, serían de políticos yendo a diversas reuniones.

    Me llama la atención que el parque tiene un vigilante recorriendo sus pequeños caminos.

    Siempre sin salirnos de la misma avenida, continuamos hasta llegar al Palacio de Justicia. «Construido entre 1866 y 1883 bajo el reinado de Leopoldo II, es la sede del Poder Judicial y de los tribunales de justicia de Bélgica. Es uno de los edificios de piedra más grandes del planeta con una superficie total de 26.000 metros cuadrados. Mide 104 metros de altura y su cúpula pesa 24.000 toneladas. Tiene un estilo en el que se fusionan el neoclasicismo con el neobarroco decimonónico«.

    Es un poco rollo porque, cómo no, tiene la fachada repleta de andamios.

    Lo bueno es que se puede acceder a su asombroso interior de forma gratuita. Es cruzar las puertas y parece que nos traslademos a la antigua Grecia. ¡¡Menudo espectáculo lo que nos rodea!! Me ha parecido una visita impresionante y para mí es algo imprescindible que ver en Bruselas.

    No solo me ha encantado poder entrar al Palacio de Justicia, sino que en la plaza ubicada justo delante encontramos la gran noria que veíamos desde nuestro apartamento, además de un balcón con amplias vistas de Bruselas.

    Incluso vemos el Atomium a lo lejos. «El Atomium es una estructura de 102 metros de altura realizada en acero y aluminio que representa un cristal de hierro ampliado 165 mil millones de veces.​ Levantado con ocasión de la Feria Mundial de 1958, celebrada en Bruselas, el Atomium se ha convertido en un auténtico símbolo de la capital de Bélgica. La estructura fue planeada para permanecer seis meses, sin embargo, rápidamente se convirtió en una atracción turística. Está formada por nueve esferas de acero​ de 18 metros de diámetro cada una. Tres de las cuatro esferas superiores carecen de soporte vertical, por lo que no están abiertas al público por razones de seguridad«.

    Junto a la noria descubrimos el ascensor des Marolles que, de forma gratuita, nos baja hasta la plaza ubicada entre la calle Notre Dame de Gráces y la rue de l’ Epée.

    Con esto damos por liquidadas todas las visitas programadas y volvemos al centro de Bruselas atravesando la rue des Éperonniers, que está preciosa decorada con montones de florecillas de colores.

    Me encanta el centro de la ciudad por la cantidad de ambiente que tiene y por la amplia oferta gastronómica que ofrece, lo que me recuerda mucho a Ámsterdam.

    Después de la desastrosa cena de ayer, nos habíamos quedado con ganas de nuestra comida tailandesa en Fanny Thai así que hoy probamos nuevamente, pero esta vez en el restaurante correcto, jajaja. Pedimos para compartir dos menús del día para las tres (11,90€ cada uno, bebidas no incluidas). 

    De primeros platos elegimos:

    • «Vietnamese spring rolls».
    • «Ravioli fried pork».

    De segundos platos elegimos:

    • «Fried noodle with chicken and vegetable».
    • «Fried rice stick with vegetable».

    Todos los platos nos han gustado mucho y, pese a pedir solo dos menús para tres, ha sido cantidad más que suficiente, sobre todo teniendo en cuenta que queríamos dejar hueco para comer nuestro último gofre belga. 

    Finalizamos nuestro maravilloso viaje en la Grand Place de Bruselas, uno de los iconos para mí de Bélgica. Nos vamos con la sensación de haber dedicado el tiempo necesario a cada lugar.

    Boda en la Grand Place

    Al final con la tontería hoy hemos caminado 8,6 kilómetros.

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    Pasamos por el Carrefour Exprés ubicado junto a la entrada de la estación central para comprar unos sándwiches para la merienda, ya que no llegaremos a casa hasta dentro de unas siete horas.

    Aún nos han quedado cosas pendientes por ver y por hacer, pero tendrán que quedar para otra escapada. Os dejo por aquí el listado de «pendientes»:

    • Explorar la Mini-Europe y el Atomium.
    • Indagar en busca de los beguinarios de la ciudad. Descubrí al escribir este post que hay dos a las afueras, en Anderlecht.
    • Desvelar cada secreto de los edificios que componen la Grand Place.
    • Hacer un free tour por la ciudad.

    A las 14 horas entramos en la estación para recoger nuestro equipaje de las taquillas y, sobre la marcha, sacamos los billetes del tren que nos llevará desde la estación central a la estación sur (Bruxelles Midi o Bruselas Zuid). El precio de cada billete es de 2,50€.

    Tomamos el tren de las 14.06 horas y en solo cuatro minutos llegamos a nuestro primer destino.

    Salimos de la estación y caminamos un par de minutos hasta llegar a la parada de bus de la compañía Flibco. Se identifica con facilidad pues hay varios carteles indicativos además de, en nuestro caso, dos enormes autobuses verdes aparcados justo delante.

    Como os dije al iniciar el viaje, es más barato sacar los billetes a través de la web o de la aplicación que comprárselos al propio conductor, por lo que así lo hacemos. Tres billetes directos al aeropuerto nos cuestan 16,60€ por cabeza. En el último post del blog tenéis un resumen con los precios totales que hemos pagado por los distintos transportes a lo largo de esta escapada de cinco días.

    Los buses salen con una frecuencia de unos veinte minutos. El nuestro arranca puntual a las 14.40 horas. Llegamos al aeropuerto cincuenta minutos después, a las 15.30 horas. A las 16 horas ya estamos delante de la puerta de embarque. Hemos tardado dos horas desde que cogimos el tren en la estación central de Bruselas hasta que estuvimos ubicadas delante de la puerta de embarque.

    Descubrimos con sorpresa y alegría que los baños de la zona de embarque son gratuitos, no como los sanitarios que encontramos a la salida de la zona de llegadas. Es todo un detalle…

    Al contrario de lo que nos ocurrió a la ida, hoy a la hora de embarcar nadie en Ryanair mira para los tamaños, pesos ni número de los bultos que llevamos.

    Estoy acostumbrada a viajar siempre muy cargada de equipaje y este año me he propuesto que eso debe mejorar. Estoy harta tanto de pagar los pastizales que obligan por facturar maletas como de ir siempre cargada con kilos y kilos de más. Esta es la segunda vez que viajo solo con equipaje de mano. La primera vez fue en mi escapada de cuatro días a Budapest y fue un tanto desastre. Tengo que decir que estoy muy contenta por haber conseguido deshacerme de unos cuantos de «mis imprescindibles», porque es tan cómodo llevar solo una mochila y una maleta de mano, que pasa a ser una obligación para mí mantenerme en esta línea de trabajo.

    El avión despega con media hora de retraso… Tras aterrizar en Asturias, recogemos el coche del parking Arias Aeropuerto, abonando 22,50€ por los cuatros días de estancia.

    ACTUALIZACIÓN ABRIL 2023: DESDE EL 26 DE ABRIL DEL 2023 EL PRECIO DEL PARKING HA SUBIDO A 5,50€ / DÍA.

    Con esto finaliza esta espectacular escapada a Bélgica, que me ha dejado feliz por las bellezas que hemos conocido. Ha superado ampliamente mis expectativas y no hace otra cosa que aumentar mi deseo de seguir explorando Europa a tope, aprovechando los distintos vuelos directos que han habilitado desde el aeropuerto de Asturias. ¿Próximo destino? ¡¡Dublín en cuatro semanas!!

    En la última entrada del blog os dejo un resumen con mis opiniones, puntos imprescindibles, presupuesto final, etc… para ayudaros a organizar vuestra propia escapada a Bélgica.

    GASTOS DEL DÍA

    • Taquilla estación central Bruselas: 11€.
    • Comida Fanny Thai: 36,30€.
    • Gofres: 10,50€.
    • Carrefour Exprés: 8,10€.
    • Ticket tren Bruselas central – Bruselas zuid x 3: 7,50€.
    • Ticket bus Bruselas zuid – aeropuerto x 3: 49,80€.
    • Parking aeropuerto Asturias: 22,50€.
    • Gasolina: 14€.

    TOTAL: 159,70€

    POSDATAS

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Para poder utilizarlos basta con pinchar en el enlace azul de «mapa», NO en el propio mapa.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S22 ultra sin ningún tipo de filtro o retoque, todas en modo normal o en modo gran angular.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un comentario con tu opinión sobre lo que has leído.

    Puedes seguirme en mi INSTAGRAM para estar al día de todas mis aventuras.

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