4. DE ORIENTE A OCCIDENTE, UN PASEO POR LA GEOGRAFÍA ASTURIANA – RUTA DE LA SEIMEIRA

Jueves 15 de abril de 2021

Salimos de Gijón en coche a las 10 horas. Paso por el Mercadona para aprovisionarme de la rica empanada de setas y pollo porque hoy… ¡¡Nos vamos de ruta con cascada!!! 

El cielo está azul casi sin nubes y el coche marca 13,5°. Un clima estupendo para iniciar nuestra aventura de hoy.

Tras 1 hora 40 minutos de viaje, paramos en el Mirador Puerto de la Garganta en Villanueva de Oscos. La carretera por el Alto de la Garganta hasta aquí me ha parecido muy bonita porque están todos los montes de un verde muy intenso y el contraste con el cielo azul es muy llamativo. El día está completamente despejado y desde el mirador se alcanza a ver el mar.

A 3,5 km del mirador tenemos programada nuestra siguiente parada para visitar la Cascada de Morlongo. La cascada está ubicada en plena Reserva de la Biosfera del Río Eo, Oscos y Tierras de Burón. Dicha Reserva fue declarada como tal por la UNESCO en 2007 y tiene la particularidad de ser la primera que es compartida por dos comunidades autónomas: Asturias y Galicia.

Hay un parking de pequeño tamaño (para unos 6 vehículos) al principio de la senda. No hay nadie más en el estacionamiento además de nosotros así que la cosa ya apunta maneras. Adoro hacer las rutas sin ninguna otra persona, solos nosotros 2.

Cambiamos los playeros por las botas de monte impermeables por si pudiese haber barro, ya que esto es Asturias y lo más común es que en los caminos haya tramos con bastante barro.

Recorremos el sendero desde el parking hasta la cascada en solo 2 minutos. Es una bajada con escalones en piedra bastante empinada, pero muy corta.

Por el camino nos encontramos con una especie de cabaña destartalada con una mesa de picnic en su interior. ¡Qué curiosa!

El entorno es idílico y la cascada es mucho más alta de lo que me esperaba. ¡¡¡¡¡Me encanta el lugar!!!!! ¡¡¡¡Y estamos completamente solos!!!! Qué privilegio poder visitar sitios tan especiales a solas.

Comemos algo tranquilamente escuchando el sonido del agua caer y de los pájaros trinar. ¡¡Máxima felicidad!!

Aquí abajo no hay cobertura pero, ¿quién necesita cobertura estando en un lugar así?

Tratamos de llegar hasta el puente que hay sobre la cascada pero no podemos acceder a él desde la zona de la cascada. Tenemos que volver sobre nuestros pasos a la carretera general y caminar unos metros hasta llegar al principio del puente. Hay un cartel de «prohibido el paso» ya que la madera está de lo más destartalada, así que sacamos una foto y listo.

Volvemos al coche a las 12.45 horas, 50 minutos después de haber aparcado. Nos encantan las cascadas y nos gusta mucho disfrutarlas con calma. Creo que es la ruta más corta que he hecho en mi vida, jajajaja. ¡Y qué bonita!

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Arrancamos el coche y 15 minutos después tenemos que parar de nuevo porque vemos un cartel que nos llama la atención: «capilla y tejo de Quintá«. Últimamente parecemos cazadores de tejos, jajaja.

«El tejo o texu en asturiano (Taxus Baccata), es el árbol sagrado de la mitología astur, tiene gran sentido religioso y es muy habitual verlo en ermitas y cementerios de la región. Es un árbol venerado desde la antigüedad por toda la Europa Atlántica, emblema de la fortuna y signo de protección ante la adversidad. Forma parte de nuestra historia: poesías, leyendas, costumbres y rituales se gestaron y practicaron alrededor del tejo sagrado, centro de la vida social y espiritual de nuestros pueblos. A su sombra y amparo nuestros abuelos celebraban consejos, fiestas y reuniones«.

Volviendo al tejo de Quintá… Hay un lugar para aparcar el coche justo al lado de la capilla.

¡¡Menos mal que hemos parado!! Porque el lugar es precioso, idílico, y de nuevo estamos solos. Vaya sitio tan magnífico. ¡¡¡Me ha gustado muchísimo!!! Hemos sacado montones de fotos, jajaja. 

Seguimos camino y hacemos una breve parada en la panadería Panoscos (en Santa Eulalia de Osos) para comprar algo de pan para el picnic.

RUTA DE LA SEIMEIRA o A RUTA DA SEIMEIRA

El nombre de la ruta no deja lugar a dudas sobre el motivo de la caminata, al menos para quien posea unos conocimientos básicos de gallego – asturiano ya que «seimeira» en la zona occidental significa cascada.

DATOS PRÁCTICOS DE LA RUTA:

Parking:

  • Hay un parking grande y gratuito al lado del área recreativa de Pumares.
  • Coordenadas: 43.261446, -7.030582.

Tipo de ruta:

Yo siempre había pensado que las rutas lineales son aquellas en las que se hace la ida y la vuelta por un mismo camino mientras que las circulares eran en las que la ida se hace por un camino y la vuelta por otro diferente, volviendo tanto en las lineales como en las circulares al mismo punto de partida. Pero un día un experto montañero me sacó de mi error y me explicó que las rutas LINEALES son aquellas que se inician en un punto y se terminan en otro, mientras que las rutas CIRCULARES son aquellas que se inician y finalizan en un mismo punto, independientemente de que la vuelta se haga por el mismo camino o no. (LINK informativo sobre cómo diferenciar un buen sendero)

Dicho todo esto, nuestra ruta es circular (ida y vuelta por el MISMO camino):

  • Distancia total (ida y vuelta): ≈ 10 km.
  • Dificultad: baja en cuanto a la señalización porque solo hay un par de desvíos, ambos señalizados; baja – media en cuanto a la forma física necesaria si solo se quiere llegar hasta la cascada, pero alta si se quiere subir hasta Busqueimado.
  • Mis tiempos:
    • Tiempo caminando: 3 horas.
    • Duración total: 5 horas.
  • Punto de inicio de la ruta: 43.261418, -7.030846.

NUESTRA RUTA:

Llegamos al parking gratuito de la cascada a las 13.35 horas. Solo hay otro coche además del nuestro. Esto apunta maneras… 

Detrás del parking se encuentra el área recreativa de Pumares, estupenda para un picnic con mesas y parrillas, los rosales en su máximo esplendor y el río rodeando el área.

El inicio de la senda está perfectamente señalizado.

Empezamos a caminar a las 13.50 horas. En los primeros 200 metros de la ruta atravesamos Pumares. Este pintoresco y pequeño pueblo está constituido por un conjunto típico de arquitectura tradicional de los Oscos, en el que antiguamente había mucha actividad ferreira y que en la actualidad se dedica principalmente al turismo rural.

Desde Pumares, continuamos por un sendero arbolado por medio del bosque, con el río Agüeira a nuestra izquierda. El camino es precioso. Cuanto más avanzamos más alucino por lo bonito que es el sendero, ¡¡¡¡¡me encanta!!!!!

La mayor parte del camino está protegido por paredes de piedra cubiertas de un musgo verde muy intenso.

El poder estar recorriendo este paraíso nosotros solos me hace sentirme tan privilegiada… ¡¡Es un lujo total!! A la ruta le pongo un 10 y eso que casi la acabamos de iniciar pero es que estos senderos tan maravillosos con verde por todas partes, el musgo, el río sonando constante, los árboles dándonos sombra… Me siento en una nube. ¡¡¡Además hay mariposas por todas partes!!! Qué preciosidad…

Encontramos un primer desvío en el que una flecha blanca en un árbol nos indica que debemos tomar la opción de la izquierda.

Por el camino nos encontramos con lo que yo creía que era una serpiente o una culebra pero que por redes sociales me indicaron que se trataba de un esculibierto. «Los esculibiertos (Anguis fragilis) o luciones como se les conoce en castellano son unos reptiles muy particulares. Aunque mucha gente los confunde con serpientes, en realidad se trata de lagartos que han perdido sus patas, de las que solo quedan unos pequeños vestigios óseos internos que no sobresalen al exterior. Los esculibiertos suelen esconderse durante el día bajo troncos o piedras. Cuando abandonan sus refugios se desplazan moviéndose sinuosamente entre las hierbas de los prados, enterrándose frecuentemente en el sustrato si está lo suficientemente blando«.

La ruta continúa por esos maravillosos senderos arbolados rodeados de verde por todas partes. El río suena constante a nuestra izquierda dando más paz si cabe al ambiente.

Un segundo desvío bien señalizado nos indica que en este caso hay que tomar el camino de la derecha.

Por aquí llegamos a la aldea de Ancadeira. Aunque hoy se encuentra totalmente deshabitada y prácticamente derruida, a través de los restos de varias de sus casas nos habla de la existencia de un pequeño núcleo de población. En una de ellas, según cuentan los paisanos de Santa Eulalia de Oscos, vivió un sastre que, para realizar su trabajo, se desplazaba a las casas que necesitaban de sus servicios y permanecía en ellas mientras confeccionaba lo que le encargaban (ropas, sábanas…).

El lugar me parece mágico, como con un «algo» especial que me atrae. Es sencillamente espectacular, de cuento, de ensueño…

En la ruta de hoy me resulta difícil describir con palabras lo maravillosa que para mí está siendo: pueblos abandonados cubiertos de musgo, el río sonando de forma constante, esos alucinantes senderos que me tienen completamente enamorada, verde por todas partes, muchas mariposas de colores, florecillas silvestres, los valles y colinas cada uno de un verde diferente, el cielo completamente azul sin una sola nube, nadie a nuestro alrededor… Está siendo una ruta espectacular, una de las mejores de mi vida…

Seguimos avanzando atravesando el mágico y solitario Valle del Desterrado. Según el cartel informativo: «cuentan los mayores que hace muchos años habitaba en Santa Eulalia de Oscos un señor para el que trabajaba un obediente criado. Una tarde regresaban de una jornada de caza y se dirigían a escuchar misa, pero se les hizo un poco tarde. El señor, que no quería perderse la celebración, ordenó al muchacho que se adelantase galopando y diera orden al cura de retrasar la ceremonia. Así hizo. Dando fusta a su caballo llegó a la iglesia antes de empezar la misa. Le dijo al cura que aguardase, que su amo estaba en camino, que no tardaría mucho en llegar. El párroco, viendo que ya estaba congregado todo el concejo, pese a las súplicas del joven se negó a retrasar la hora de inicio y comenzó la liturgia. Cuando llegó el señor ya estaban abandonando todos la iglesia, pidió explicaciones a su criado y, después de oír su argumento, se enfureció de tal modo que le ordenó que matase al cura o que ahí mismo mandaría matarle a él. El criado, viéndose tan acosado, no vio otra solución que obedecer a su amo. Mató al cura con la esperanza de que no le prendieran, pero su mismo amo le delató. La pena que le correspondía al joven era morir en la horca. Por aquellos tiempos se daba la circunstancia de que todos los vecinos de Santa Eulalia, excepto nueve, pertenecían a la nobleza. Llegado el día del ajusticiamiento se congregó casi todo el concejo. A la hora de levantar la horca, como los nobles no podían ejercer de verdugos, no había brazos suficientes capaces de elevarla. Hubo que cambiar la sentencia del criado y, librado de la ejecución, se le desterró de por vida a un sitio donde no oyera “carro rinchar, galo cantar ni campá soar”. Por aquel entonces poca gente se aventuraba a ir más allá de la aldea de Ancadeira y aquí lo confinaron. Desde entonces este valle se conoce con el nombre de El Valle del Desterrado«.

A las 15 horas, 3 km y 1 hora 10 minutos después de iniciar la ruta, llegamos a una especie de área recreativa con mesas y bancos. Hay 2 personas comiendo en una de ellas. Mecachisssss, ya no podré decir que hicimos la ruta completamente solos. (Fueron las 2 únicas personas con las que nos cruzamos en 5 horas)

Paramos a comer en este lugar con el sol bañándonos con su calor y el río como música de fondo. Me siento feliz y en paz.

No me había fijado en que la mayoría de los árboles que nos rodean son castaños. Por eso aquí hay varias «corripas». Según informa el cartel: «es muy común encontrar en los soutos o montes de castañas pequeñas construcciones circulares de piedra denominadas corripas. A finales de octubre – principios de noviembre se inicia el ciclo de recolección de las castañas que comienza con el vareo de los erizos mientras otras personas los recogen con unas pequeñas pinzas de madera y los introducen en cestas de madera para transportarlos hasta las corripas, donde se taparán con hojas y rastrojos. Al mismo tiempo se recogen las castañas que están fuera de los erizos, que son las que primero se consumen. Pasados 2 meses se procederá a vaciar la corripa en cuyo interior habrá erizos curtidos y las castañas que tenían dentro, consiguiendo de esta forma una mejor conservación de las mismas, ya que pueden durar hasta el mes de abril o mayo«.

Tras 40 minutos de relax nos ponemos de nuevo en marcha. A pocos metros del área recreativa nos encontramos con un tercer desvío en el que si cruzamos el puente a mano izquierda llegaremos a Busqueimado, pero si obviamos el puente y seguimos recto, pondremos rumbo a la seimeira.

Nos rodean enormes y antiguos castaños por todas partes. ¡Qué bonito!

El sendero que conduce hasta la cascada es un tanto dificultoso por las piedras a sortear. En el vídeo que os muestro a continuación, en el segundo 10 se ve a mano derecha el camino que conduce a la parte intermedia de la cascada.

Cuando llegamos a la cascada pocos minutos después es como… ¡¡¡Oooohhhhhh Dios mío!!! ¡¡¡¡¡¡Es enorme y preciosa y estamos solos!!!!!! Tiene unos 30 metros de altura y es sencillamente espectacular.

Hay un sendero (el que se veía antes en el vídeo) un tanto dificultoso de recorrer, empinado, resbaladizo y peligroso que lleva hasta la parte intermedia de la cascada. ¡¡Las vistas desde aquí son alucinantes!! Eso sí, mucho ojito con meterse por aquí sin tener precaución.

Es imposible que las fotos y vídeos representen la magnificencia de lo que estamos contemplando… Solo puedo decir: guaooooo… ¡¡Estamos solos en el paraíso!!

Este colofón final a esta ruta de cuento es un regalo. Le doy un 10 y ¡¡¡¡pasa a convertirse en una de mis favoritas!!!!

A las 16.45 horas nos ponemos en marcha de nuevo. Damos media vuelta para llegar hasta el cruce y tomar en este caso el desvío hacia Busqueimado. Tardamos solo 5 minutos en llegar desde la cascada al puente.

Hasta Busqueimado hay solo 1,5 km pero a través de una pronunciada y estrecha subida en zig zag no apta para cualquiera. Pensé que se me iba a salir el corazón por la boca… Jajajaja.

Llegamos a Busqueimado a las 17.20 horas, después de 30 minutos de ascenso / tortura.

Yo no sabía lo que veníamos a ver, pero el premio final de esa horrible subida es la capilla de San Pedro con sus 2 tejos guardianes. El lugar tiene mucho encanto pero no lo disfruto como debiera porque el ascenso me ha dejado agotada. Yo diría que por supuesto merece la pena venir hasta aquí si se puede acceder en coche, pero el intenso esfuerzo que hemos tenido que hacer caminando desmerece totalmente lo que estamos viendo.

Por mí me echaba una larga siesta tirada sobre el césped pero aún nos queda desandar todo lo que hemos hecho para venir para aquí así que a las 17.40 horas (solo 20 minutos después de haber llegado) ya nos toca ponernos en marcha de nuevo. Qué pereza por favor…

Llegamos al puente – desvío a las 18 horas. Hemos tardado 30 minutos en hacer la subida y 20 en hacer la bajada.  

La vuelta hasta el coche es por el mismo camino que hemos hecho a la ida.

Finalizamos la ruta a las 18.45 horas después de 5 horas de aventura. Llego agotada al coche pero feliz porque ha sido espectacular. Madre mía, menuda preciosidad de ruta. 200% recomendable pero no apta para gente sin un poco de forma física puesto que hay unas cuantas subidas y bajadas.

A modo de COMENTARIOS Y CONSEJOS VARIOS, decir que:

  • Para el día de hoy me resultaron imprescindibles los bastones de trekking para ayudarnos tanto a impulsarnos en los ascensos como para frenar nuestros descensos. Los que yo tengo son los más básicos del Decathlon (LINK Decathlon). Los tengo desde el 2018, me costaron solo 4,99€ cada uno y me van de lujo.
  • Las botas de monte impermeables no eran imprescindibles porque no había apenas barro aunque siempre es mejor llevar los tobillos lo más sujetos posibles.
  • No hay ninguna fuente de agua potable a lo largo del recorrido.
  • La ruta está señalizada en todos los cruces, aunque yo siempre recomiendo llevar descargado el mapa de Google Maps pasado a la app Maps.me, que se puede ver offline (aún sin cobertura). Todos los puntos mencionados en el post están ya metidos en mi mapa personalizado de Google Maps (ver mapa). Os dejo las instrucciones de cómo pasar un mapa a otro: instrucciones.
  • Hemos estado sin cobertura gran parte de la aventura.
  • Nos hemos encontrado con solo 2 personas, lo que ha hecho de esta aventura una experiencia mágica.
  • Tardamos un total de 5 horas en hacer toda la ruta, caminando un total de 3 horas y habiendo recorrido un total de 10,3 km.
  • Os dejo el link de la ruta en Wikiloc.

Llevábamos 1,5 litros de agua y llegó justa. Casi sin barro. Solo 2 personas.

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Tras solo 10 minutos de descanso, arrancamos el coche y nos ponemos en marcha de nuevo, que el tiempo es oro. 

Antes de poner rumbo al hotel aún tenemos un par de paradas previstas. La primera es en Martul donde traíamos fichado otro de los famosos tejos asturianos. Llegamos a las 19 horas. Aparcamos detrás del refugio. El Refugio de Oscos está ubicado en la casona asturiana de “Los Guzmán de Vegadeo” construida en 1777. Es un lugar que llama muchísimo mi atención por su enigmática belleza. No me esperaba para nada encontrar un lugar como ese en un pueblo tan remoto y pequeño como Martul. No parece haber nadie en el pueblo, es como una aldea fantasma… Buscando por Internet encontré lo siguiente: «El Refugio de Oscos está compuesto por cuatro alojamientos para el viajero: Rincón del Poeta, Oscos Milenarios, Nido de los Sueños y Cobijo del Alma, poniendo de manifiesto el concepto de arquitectura desnuda más allá del movimiento de “turismo rural”, con espacios no modificados donde no hay una reproducción de lo antiguo sino una simbiosis entre lo pasado y lo presente. Dotado con los enseres y mobiliarios precisos para el quehacer cotidiano, acomodados al espacio según la reflexión del arquitecto Félix Gordillo, en un edificio premiado como arquitectura por su valor histórico transmitido por la aportación de la luz mediante sus pináculos, su fuerte fuente de inspiración para otros equipamientos y el mantenimiento de su idiosincrasia«.

Aún impactada por la belleza del lugar, caminamos unos metros hasta la iglesia San Juan Degollado y su característico tejo. 

Aunque la zona del tejo es muy bonita, me cuesta centrarme del todo porque me entretengo un montón con las vacas «domésticas» que vienen a recibirme. ¡¡¡Qué graciosas!!! 

Tras 30 minutos en Martul abandonamos este pequeño pueblo de solo 7 viviendas y una población aproximada de 16 personas. Un pueblo pequeñito pero muy llamativo… ¡¡Qué curioso!!

De nuevo en el coche, la carretera nos lleva por una zona muy alta con hermosas vistas de los valles y con vistas a los morados prados (sí, morados). Están llenos de florecillas silvestres que ¡¡¡me encantan!!! 

A las 20.10 horas llegamos al Mirador del Embalse de Salime. Hay parking justo delante para unos 3 – 4 vehículos. Hace mucho frío y el sol se está poniendo por lo que la luz no ilumina el embalse como debería hacerlo en un sitio tan espectacular como este, así que sacamos un par de fotos y decidimos venir de nuevo mañana, ya que nuestro hotel está a menos de 1 km de aquí.

Llegamos al hotel Las Grandas a las 20.20 horas. El alojamiento se encuentra justo a los pies del embalse. Tiene parking gratuito a la entrada. 

Nos recibe Luis, el jefe de cocina y único empleado del hotel el día de hoy, ya que debido a la pandemia tanto hoy como mañana mi chico y yo somos los únicos inquilinos del alojamiento. ¡¡Qué fuerte!! De las 13 habitaciones que tiene solo la nuestra está ocupada.

Luis es majísimo y super atento. La habitación es perfecta y las vistas del embalse son un lujo.

Tomamos unas consumiciones mientras nos enseña el hotel, incluido el comedor – mirador con unas vistas maravillosas.

Luis se ofrece a hacernos para cenar lo que queramos dentro de las reservas que tienen, no por nada es el jefe de cocina. Encargamos unos huevos con patatas para cenar pues obviamente sin tener apenas clientes no tienen mucho surtido en la cocina y para nosotros unos huevos con patatas son perfectos.

La comida, que era casera, estaba riquísima, uuuffff, no os podéis imaginar lo que disfruté con esa cena… Los huevos, caseros, en su punto; los tomates espectaculares; y las patatas justo como a mí me gustan. ¡¡¡Ñaaaaaammm!!!

Después de cenar subimos ya a asearnos y a descansar, que estamos muertos y aún nos quedan 2 días de vacaciones. Sigo alucinando con lo amabilísimo que es el jefe de cocina. 

No hay cobertura y el wifi va fatal, pero es un mal menor.

Hemos quedado en bajar a desayunar mañana a las 10 horas, para que Luis no tenga que andar pendiente de cuándo nos despertamos. El desayuno no está incluido en el precio de la habitación pero hemos decidido comerlo aquí igualmente. Viendo lo riquísima que estaba la cena, ¡a ver qué tal el desayuno! ¿Se nota que nuestro hospedador es el jefe de cocina? Jajaja.

GASTOS DEL DÍA:

  • Aprovisionamiento Mercadona: 5,75€. 
  • Gasolina: 44€.
  • Panadería Panoscos: 4,2€.

TOTAL: 53,95€

Posdata: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S10+ sin ningún tipo de filtro o retoque, todas en modo normal o en modo gran angular.

Todos los puntos visitados a lo largo de esta pequeña escapada están recogidos en este mapa de «Asturias – De oriente a occidente»: ver mapa.

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