Single Blog

  • Home
  • 3. BÉLGICA – BRUJAS (2), GANTE (1)
  • Volver
  • 3. BÉLGICA – BRUJAS (2), GANTE (1)

    (Día anterior)

    Martes 21 de marzo de 2023

    BRUJAS – BRUGGE (2)

    Para ahorrar tiempo, hoy desayunamos en la habitación del hotel. Tenemos contratado este free tour por Brujas a las 10.30 horas, que se inicia a los pies de la torre Belfort. Hay que llegar con diez minutos de antelación y, además, me gustaría recorrer parte de la villa de día antes de empezar la actividad. Estoy deseando explorar este maravilloso pueblecito a la luz del sol.

    Hacemos el check out sin incidencias. Nos permiten dejar el equipaje de forma gratuita en una habitación junto a la recepción, cerrada con llave. Hemos quedado muy contentas con nuestro alojamiento, el NH Brugge, donde hemos podido disponer de dos habitaciones comunicadas, cada una con su propio baño, por 152,70€ en total. Repetiría sin lugar a dudas.

    Iniciamos la aventura del día a las nueve de la mañana. Os dejo mi track de Wikiloc para que podáis seguir el itinerario con facilidad.

    Powered by Wikiloc

    Ayer quedé muy impactada por el precioso rinconcito que encontramos en el recinto del antiguo hospital de San Juan, y estaba deseando recorrerlo con un poquito más de luz. En las fotos inferiores os dejo las dos entradas que dan acceso patio del hospital.

    Hay una furgoneta amarilla enorme aparcada en un lugar estratégico, en medio de todo, pero aún así podemos sacar alguna foto hermosa porque toda la zona es absolutamente espectacular, bellísima.

    Es una lástima que esté cerrado temporalmente y no se pueda visitar su interior porque a Lidia y a mí, que somos enfermeras, nos hubiese encantado explorar los distintos edificios.

    Continuamos recorriendo las preciosas callejuelas y canales de Brujas en busca del puente de San Bonifacio, que ayer no sé por qué, o no lo vimos o no me llamó la atención.

    Pronto lo entiendo todo, y es que de noche cierran los portones de acceso al puente, por eso ayer lo pasamos de largo. Horario de apertura:

    • De octubre a marzo (ambos incluidos): de 7 a 20 horas.
    • De abril a septiembre (ambos incluidos): de 7 a 22 horas.

    He encontrado al menos seis zonas de acceso al recinto, todas ya señalizadas en mi mapa con el icono de una puerta verde.

    «El puente de San Bonifacio es el puente más joven de Brujas, construido en 1910, con ladrillos antiguos del cementerio del hospital de San Juan para mimetizarlo con los alrededores«.

    Cuando accedemos al recinto en el que está ubicado el puente es como… ¡¡¡Guaooooo!!! Toda la zona es absolutamente espectacular. Tenemos la suerte de tenerlo entero para nosotras durante unos minutos, pero pronto se llena de gente de forma incesante, incluso de grupos enteros de free tours. Os recomiendo que madruguéis para verlo a vuestro aire evitando las hordas de turistas, porque el lugar es mágico y de visita obligada.

    La casa de madera que se observa junto al puente es una de las pocas construcciones de madera que aún se conservan en Brujas, ya que la mayor parte acabó incendiándose.

    El puente está ubicado junto:

    • A la iglesia de Nuestra Señora (la que se aprecia desde el antiguo hospital), cuya torre de ladrillo es la segunda más alta del mundo, con más de 120 metros de altura. Alberga en su interior la Madonna de mármol de Miguel Ángel, la única estatua del gran maestro italiano que salió de Italia mientras estaba vivo.
    • Al Gruuthuse Museum, ubicado en un antiguo palacio gótico del siglo XV que perteneció a la familia Gruuthuse, una de las más ricas y poderosas de Brujas, dedicada a la industria de la transformación de la cebada. Su fachada se ve magnífica. En ella podemos observar la ventana en estilo gótico más pequeña del mundo (rodeada en rojo en la foto inferior), desde la que la familia vigilaba que los navíos que surcaban el canal, pagasen el tributo por atravesar «su puente».

    No me puede gustar más todo lo que nos rodea, parece sacado de un cuento de princesas Disney.

    Entre el recinto del antiguo hospital de San Juan y toda la zona que rodea el puente de San Bonifacio, la iglesia de Nuestra Señora y el Gruuthuse Museum, no puedo parar de alucinar con lo bellísimo que es todo. ¡¡Me encanta!!

    Quedamos con ganas de visitar el interior del museo (cuyo precio es de 12€), viendo la magnificencia de su fachada, pero vamos un poco justas de tiempo y no nos cuadra en nuestro itinerario.

    Aún boquiabiertas, continuamos camino y entramos en The Chocolate Line, «una de las tres únicas tiendas de chocolate que aparecen en la Guía Michelín. Creada por el maestro chocolatero belga Dominique Persoone, es la chocolatería más conocida de Bélgica. Dominique es considerado el mejor maestro chocolatero del mundo. Saltó a la fama cuando creó un producto exclusivo para la banda Rolling Stones que consistía, básicamente, en chocolate para esnifar. The Chocolate Line tiene únicamente tres tiendas en el mundo: dos en Bélgica (una en Brujas y otra en Amberes) y una tercera en Nueva York. Los chocolates que se hacen aquí tienen muchísima más cantidad de cacao y menos azúcar que los que estamos acostumbrados a consumir«.

    El olor que nos embriaga nada más atravesar su puerta nos hace salivar de inmediato. Lo malo es que no puedo disfrutar al máximo de esta visita porque he perdido a mi madre y nos lleva un rato volver a encontrarnos…

    Nos acercamos hasta la plaza Burg, donde está ubicado el ayuntamiento, que tiene menos magia que ayer por estar llena de gente además de por no tener los edificios iluminados. Por suerte en un momento dado sale un efímero rayo de sol que da un toque extra de belleza al lugar.

    Sin sol
    Con sol

    A las 10.20 horas llegamos a la torre Belfort para hacer el check-in con el chico del paraguas rosa, de Civitatis. Como aún faltan diez minutos para iniciar el free tour, aprovechamos para ir al baño de la torre. Hay que abonar 0,50€ si el pago se hace en efectivo o 1€ si se hace con tarjeta. Me sigue pareciendo bastante ofensivo tener que pagar por ir al baño. (Horario del WC: de 10 a 18 horas)

    Nuestro guía se llama Philippo y nos hace un recorrido muy similar al que hemos hecho nosotras tanto ayer como hoy. Al final Brujas es muy pequeñito y lo más interesante se encuentra bastante cerca. 

    La cantidad de gente con la que nos vamos cruzando es exagerada. Parecen estar llegando autobuses sin cesar. Poco queda de la magia que vivimos ayer recorriendo Brujas de noche a solas. Como ejemplo os dejo el Blinde-Ezelstraat o callejón del Burro Ciego, ayer y hoy.

    El tour incluye el entrar en una tienda de chocolate. Nuestro guía nos explica que cuando el comercio tiene en la puerta una placa con dos cisnes y una pepita de cacao, eso indica que todo se hace en la propia chocolatería, por lo que la calidad es elevada.

    La visita a la chocolatería dura menos de un minuto, con degustación de un mini trozo de chocolate incluida. 

    Tras la tienda de chocolates vamos a Bierpaleis, una tienda en la que se venden cervezas. Nos explica Philippo que en el interior venden más de cuatrocientos tipos de cerveza belga, que no son muchos comparados con los tres mil seiscientos que existen en total. Estas son algunas de las curiosidades que aprendemos:

    • Cada cerveza tiene que ser tomada con su vaso concreto. ¡Es todo un sacrilegio servir una cerveza en la copa de otra marca!
    • La mejor cerveza tostada es la Kwak.
    • La mejor cerveza negra es la Gouden Carolus. 
    • La cerveza más famosa para niños es la Krik.
    • La Delirium Tremens ganó el premio a la mejor cerveza del mundo. 

    Al principio me resulta interesante la explicación, pero luego se me hace un poco larga, incluido el tiempo que dedicamos a que la gente se tome una cerveza (pagando, lógicamente) si le apetece. Esta parte de la visita yo la hubiese eliminado. Por lo menos hay baños de uso gratuito en el interior. 

    Continuamos camino hasta el lago de los cisnes o Minnewater, que me resulta un tanto decepcionante para las expectativas que me había creado.

    Lo que supera con creces mis expectativas es el beguinario de Brujas. «Los beguinajes o beguinarios o beaterios (begijnhof en neerlandés) eran los lugares donde habitaban las beguinas, religiosas laicas que vivían en comunidad. Solían estar constituidos por una o dos filas de casitas unidas por corredores, enfermería e iglesia, por lo general, todo construido alrededor de un patio o jardín. Eran auténticos poblados dentro de una ciudad. Se encuentran sobre todo en Flandes y en los Países Bajos. Estaban rodeados por murallas y separados de la ciudad por varias puertas que se cerraban por la noche. Durante el día, las beguinas podían salir si lo deseaban. Las religiosas procedían de un amplio espectro social, aunque solo se admitía a mujeres pobres si contaban con un benefactor que pagara sus gastos. El beguinaje de Brujas (llamado Monasterio de la Viña o De Wijngaard) data de 1245. Está separado de la ciudad por una muralla rodeada por un foso. En 1927 una comunidad de religiosas benedictinas tomó el relevo de las beguinas que aún vivían allí, y desde entonces es un monasterio benedictino. Este beaterio fue declarado, junto con el resto de los beguinajes flamencos, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO«.

    El horario de visita es de 6.30 a 18.30 horas. Encontramos solo dos entradas, fácilmente identificables, no como en Ámsterdam, que me constó un triunfo encontrar la ubicación, y eso que la llevaba señalizada en Google Maps.

    Según atravesamos la puerta la sensación es de ¡¡¡guaooooo, espectacular!!! Los narcisos en flor nos reciben con los pétalos abiertos. ¡¡¡Qué maravilla de lugar!!! Y hay poquísima gente… ¡¡¡Me encanta!!! Según nos cuentan, las beguinas de este beguinario eran las enfermeras del antiguo hospital de San Juan, otro de mis lugares favoritos de Brujas.

    Aquí finaliza el free tour, a las 12.30 horas. Me ha parecido muy interesante, ameno y recomendable. Me sobró un poco la visita a la tienda de chocolates, y la de la cerveza me pareció excesivamente larga. Entregamos a nuestro guía 10€ por cabeza.

    Vemos varias calesas de caballos paseando a los turistas por el centro de Brujas. La ciudad es tan pequeñita que yo os recomiendo recorrerla a pie para poder disfrutar al máximo de sus encantos.

    Pasamos por un Carrefour Exprés a comprar provisiones para el desayuno de mañana. Encontraréis estos supermercados por todas partes en Bélgica, lo que siempre puede salvar de cualquier apuro.

    Por recomendación de nuestro guía, nos acercamos hasta la cervecería 2be. Ubicada en una espectacular casa del siglo XVI, es precisamente parte de lo que contemplamos desde el muelle del Rosario, uno de los puntos más «instagrameables» de Brujas.

    Una de las curiosidades de este lugar, aparte de la magnífica construcción en sí, es su famoso «beer wall», un muro donde tienen expuestas más de quinientas cervezas, con sus respectivos vasos. Están ordenadas alfabéticamente para que podemos encontrar nuestra favorita sin problema.

    Se puede entrar de forma gratuita al recinto y acceder a su terraza, para tener unas perspectivas diferentes del muelle del Rosario, que es maravilloso aunque esté lleno de gente.

    Es una lástima puesto que en esta visita me encontraba agotada y solo quería ir a comer y sentarme, porque escribiendo el blog, descubrí esto: «a la derecha está la entrada de la tienda, que merece la pena una visita, ya que está ubicada en las distintas estancias de la casa histórica. Puedes subir y bajar sus escaleras, encontrar vistas a la altura del canal y descubrir la enorme colección de cervezas que tienen a la venta, ordenadas minuciosamente. Puedes descubrir el libro con todas las cervezas belgas… ¡hay más de 1.600!«.

    A las 13.40 horas por fin paramos a comer algo. Elegimos la Casa Patata, ubicada justo enfrente de la cervecería, por varios motivos:

    • Porque la traía recomendada.
    • Porque está al lado de donde nos encontramos y ahora mismo me siento agotada de tanto caminar (llevamos sin parar desde las nueve de la mañana).
    • Porque los precios son muy asequibles.
    • Porque miramos los precios en la plaza de los curtidores tal y como nos recomendó nuestro guía del free tour y eran un poco elevados para nuestro gusto.

    Pedimos para compartir unos nuggets y un menú de hamburguesa de beicon. No hemos querido pedir mucha cantidad porque queríamos dejar hueco para el postre, jijiji. La comida está sabrosa y me ha gustado el sitio.

    Una vez que nos encontramos más descansadas, nos acercamos hasta Chez Albert, donde había leído que vendían los mejores gofres de la ciudad. Pedimos un gofre con chocolate (4€) y otro con chocolate y fresas (6,30€). OJO, porque solo admiten pago con tarjeta.

    Los gofres estaban deliciosos pero eran muy densos, ¡menudo empacho! Jajaja. 

    A punto de reventar, aprovechamos para visitar la basílica de la Santa Sangre. «Construida originalmente en el siglo XII como capilla de la residencia del conde de Flandes, la iglesia alberga una venerada reliquia de la sangre de Cristo, supuestamente traída de Tierra Santa por Teodorico de Alsacia, conde de Flandes«.

    La entrada es gratuita y el horario de acceso es de 10 a 17.15 horas, aunque para venerar la sangre de Cristo el acceso es más restringido: de 12 a 16 horas.

    La basílica tiene unas vidrieras dignas de admirar, por lo que os recomiendo que hagáis una visita rápida, aprovechando que la entrada es gratis.

    A las 15 horas, por si no habíamos caminado ya suficiente, decidimos subir a lo alto de la torre Belfort, lo que conlleva superar sus 366 escalones a través de una estrecha escalera de caracol. Aunque había leído que lo habitual era tener que esperar largas colas para poder acceder, nosotras sacamos el ticket, que cuesta 14€ por persona, sobre la marcha. En este momento quedan tres huecos libres (los nuestros) para acceder entre las 15 y las 15.20 horas.

    A título informativo:

    • Se permite el acceso los siete días de la semana desde las 9 hasta las 20 horas (en enero, febrero y noviembre hasta las 18 horas).
    • La última reserva posible es a las 19 horas. 
    • Hay taquillas para dejar las mochilas de forma gratuita, ya que la escalera es estrecha y no se puede acceder con bultos.

    Después de habernos comido el gofre, el ascenso nos cuesta un poquito, pero las vistas desde lo alto lo compensan con creces porque son sencillamente espectaculares. Para mí es imprescindible subir a esta torre porque, aunque hay que sacar las fotos a través de las rejillas, se pueden conseguir instantáneas preciosas sin mucha dificultad.

    Iglesia de Nuestra Señora a la izquierda y catedral de San Salvador a la derecha
    Plaza Burg y ayuntamiento
    Grote Mark o Plaza Mayor

    Una vez extasiadas por todo lo que hemos contemplado, nos ponemos en marcha de nuevo. Por el camino encontramos Vie de Vue, una tienda de taxidermia de lo más llamativa que nos ha dejado bastante alucinadas. 

    Finalizamos la visita a Brujas llegando a la calle Groenerei de la que, como os comentaba ayer, había leído que se trata de un «paseo arbolado conocido como el muelle verde por el color de sus aguas y la vegetación que brota a orillas del canal«. A mí el lugar no me parece especialmente llamativo o, por lo menos, no cumple con la descripción que había leído, por lo que la quito de los «imprescindibles» de mi mapa.

    A las 16.15 horas ponemos rumbo al hotel para recoger las maletas y luego ya vamos directas a la estación de tren, tras 12,2 kilómetros de recorrido.

    Powered by Wikiloc

    Como Brujas es muy pequeñita, al final hemos pasado varias veces por la mayoría de los puntos, pero he disfrutado cada una de esas visitas. Para mí merece 100% la pena quedarse a pasar una noche aquí. Ver el pueblito iluminado y sin un solo turista no tiene precio. Me ha gustado muchísimo y hay varios puntos que han marcado de lleno mi corazoncito. ¡¡Qué ganas tenía de conocerla y qué contenta estoy con el resultado!!

    Aún nos han quedado cosas pendientes por ver y por hacer, pero tendrán que quedar para otra escapada. Os dejo por aquí el listado de «pendientes»:

    • Explorar los distintos molinos ubicados en la periferia de Brujas.
    • Visitar la iglesia Heilige Magdalenakerk, la única iglesia del mundo que tiene un columpio en su interior.
    • Dar un paseo en barco por los canales.
    • Recorrer el interior del Gruuthuse Museum.

    Ya en la estación de tren, nuestra idea era comprar el Rail Pass por los siguientes motivos:

    • Vale para diez viajes en tren.
    • Puede usarse en cualquier tren con cualquier destino de Bélgica.
    • Puede ser usado por varias personas.

    Según había leído mientras preparaba el viaje, el bono costaba 83€ y nos compensaba porque lo podíamos usar las tres. La realidad es que el antiguo Rail Pass, que ahora se llama Standard Multi, tiene un precio actualmente de 96€ y, después de hacer un montón de cálculos, llegamos a la conclusión de que nos sale más rentable comprar todos los tickets por separado puesto que tendríamos que comprar un Standard Multi y además pagar los dos billetes más baratos por separado, que serían los de Brujas a Gante. Estos son los precios de los tickets sin el bono:

    • Brujas – Gante (ida): 7,5€ por persona = 22,5€ – tres personas.
    • Gante – Bruselas central (ida): 10,2€ por persona = 30,6€ – tres personas.
    • Bruselas central – Amberes (ida y vuelta): 16,8€ por persona = 50,4€ – tres personas.
    Máquinas para sacar los billetes y bonos del tren

    De todas formas os dejo el vídeo de cómo se saca el Standard Multi porque la cosa tiene su intríngulis, sobre todo cuando buscas algo que supuestamente se llama «Rail Pass».

    Nosotras siempre sacamos el billete de segunda clase, porque es más barato. Hay que fijarse al subir a los vagones porque en el exterior tienen rotulados un uno o un dos según el vagón sea de primera o de segunda clase. Si subes en el que no te corresponde, te pueden multar.

    Comprobamos con la aplicación SNCB (muy útil para todo el tema de horarios de los trenes) que el tren de las 17.26 horas va directo, sin transbordos.

    GANTE – GENT (1)

    En veinticuatro minutos llegamos a la parada de Gent Sint Pieters. 

    Siguiendo las instrucciones de Google Maps para ir en transporte público desde la estación de tren de Gante hasta nuestro alojamiento, nos dirigimos a la estación de tranvía Perron 20, donde tenemos que tomar la línea 2. 

    El billete se puede sacar en el propio tranvía, solo con metodología contactless. Tras pagar, la máquina no me entrega ticket ni ningún tipo de recibo. Además es el único cargo que no me llega a la aplicación online de la tarjeta hasta el día siguiente, por lo que no sé cómo podría haber demostrado al revisor que habíamos comprado los tickets en caso de necesidad.

    Llegamos a nuestro alojamiento, el 3C-Apartments a las 18.30 horas. A través de Booking el anfitrión me había mandado un código para abrir el portal. La vivienda está en el primer piso (no hay ascensor). Por 134,10€ tenemos para nosotras un apartamento de cien metros cuadrados con terraza, una habitación, un salón con dos sofás cama y dos baños:

    • Uno con ducha, lavabo y espejo (sin WC).
    • Otro con WC y lavabo (sin espejo).

    Es bastante llamativa y un poco sinsentido la distribución de los baños, teniendo que salir de la habitación y atravesar toda la casa si quieres usar el WC… Por lo demás me parece que el apartamento está genial, además de tener una ubicación excelente.

    Tras un descanso bien merecido, a las 19.45 horas nos ponemos en marcha de nuevo.

    Os dejo mi track de Wikiloc para que podáis seguir nuestro itinerario con facilidad.

    Powered by Wikiloc

    Nada más salir del portal lo primero con lo que nos topamos es con el castillo de Geeraard de Duivelsteen o de Gerald el Diablo a orillas del canal. «Se trata del edificio de piedra más antiguo de la ciudad, construido en el año 1245. Fue edificado como una casa señorial fortificada y por ello no fue diseñado para resistir un asedio, por eso las ventanas son visibles en la pared que da al exterior«. 

    A pocos pasos encontramos la enorme catedral de Gante, la catedral de San Bavón. «Construida durante los siglos XIV, XV y XVI, debe su nombre a San Bavón, el patrón de la ciudad«.

    Catedral de San Bavón

    La catedral está ubicada en la plaza Sint-Baafsplein donde también se encuentra la iglesia de San Miguel. La plaza se ve bellísima con todos los edificios iluminados. 

    Plaza Sint-Baafsplein

    La iglesia de San Miguel o Sint-Michielsgilde con su torre Belfort (o torre del campanario) es protagonista habitual de postales. «Es una de las tres torres medievales que dominan el casco antiguo de la ciudad, junto con la catedral de San Bavón y la iglesia de San Nicolás. Tiene una altura de noventa y un metros. Su construcción fue financiada por el gremio que se dedicaba a comercializar con el grano y el maíz. Las torres campanario como la de Gante, que se extendieron en la época medieval en países como Bélgica y Francia, actualmente han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO«.

    La visión me resulta espectacular, tanto de la torre como de la iglesia, ¡¡qué belleza!! La plaza en sí misma es una pasada.

    Avanzamos unos pocos metros hasta toparnos con el ayuntamiento o stadhuis. Es enorme, y sus dos fachadas claramente diferenciadas, una renacentista y la otra gótica, me parecen una absoluta maravilla. 

    Llevamos muy pocos metros recorridos y todo me está resultando espectacular. ¡¡Qué bonito tener tantos edificios monumentales juntos, y todos tan hermosamente iluminados por la noche!!

    Continuamos hasta la calle Werregarenstraat, más conocida como la calle de los grafitis. Es de lo más llamativa y además la tenemos entera para nosotras solas, lo que siempre es un privilegio.

    Emocionadas con todo lo que estamos descubriendo, llegamos a la plaza Korenmark. Los edificios ubicados en torno a esta plaza son absolutamente excepcionales, ¡¡qué belleza!!

    Centro comercial De Post

    Estando yo ubicada sobre el puente de San Miguel o St. Michielsbrug contemplando boquiabierta por primera vez las calles Graslei y Korenlei en torno al río Lys, al mirar a nuestras espaldas solo veíamos torreones y preciosos edificios iluminados. ¡¡Menudo lugar tan alucinante!! Me está gustando muchísimo la visita a Gante por la noche, parece un pueblo sacado de un cuento de princesas Disney.

    «Graslei (que significa «calle de las hierbas y las hortalizas») y Korenlei (que significa «calle del trigo») fueron los principales muelles del viejo puerto de la ciudad y, por tanto, en su momento fueron los centros de mayor actividad comercial. Junto a la orilla de los canales se hallan casas muy tradicionales. Cada una de ellas se dedicaba a un gremio en particular».

    Recorrer la calle Korenlei contemplando la calle Graslei con sus hermosas fachadas y todos los edificios monumentales iluminados por detrás es como recorrer un cuento de ensueño, de verdad que no puedo explicar la felicidad que siento viendo tantísima belleza.

    Calle Korenlei y calle Graslei vistas desde el puente de San Miguel o St. Michielsbrug
    Puente de San Miguel o St. Michielsbrug

    Una vez recorridos ambos muelles tengo que decir que las vistas son mucho más espectaculares desde la calle Korenlei hacia la calle Graslei, que a la inversa. 

    Para mí es totalmente imprescindible visitar Gante de noche para poder contemplar y experimentar todo lo que os estoy mostrando. Además hay muy poca gente por la calle, y eso siempre da puntos extra. 

    Continuamos avanzando en busca del castillo de los Condes de Flandes o Gravensteen. «Construido en el siglo XII por Felipe de Alsacia, es el único castillo medieval en Flandes con un sistema de defensa casi intacto. La historia de esta fortaleza se remonta a la ocupación romana, cuando ya había un primer asentamiento en un banco de arena del río Lys. En la Edad Media, tras un breve paso de vikingos en campaña de pillaje, los Condes de Flandes reformaron las construcciones de madera de entonces para edificar una torre del homenaje rodeada de un muro de piedra con veinticuatro torres«.

    Hay distintos rincones desde los que contemplar la fortaleza y para mí, merecen mucho la pena TODOS. Cada uno te da una perspectiva diferente, y todas me gustan. ¡Es una pasada!

    Desde el puente Hoofdbrug
    Desde castle photo place
    Desde la esquina norte

    También hay unas vistas preciosas desde el puente Lieve o Lievebrug, pero eso lo averiguamos al día siguiente…

    Al llegar a este último puente descubrimos Kinderrechtenplein, una avenida con una maravillosa hilera de sauces a orillas del canal Lieve, de la que parecía que iba a salir Pocahontas en cualquier momento tras estar con la abuela sauce. No conocía la existencia de este lugar y me pareció muy hermoso. ¡Menudo día de emociones que estamos viviendo!

    Lo maravilloso de esta ciudad no es solo todas las bellezas que estamos contemplando, sino lo cerquísima que está todo. En muy pocos metros cuadrados podemos observar lugares magníficos a los cuatro costados.

    A las 21.30 horas acabamos de visitar la mayor parte de lugares que traía marcados en mi mapa. Hemos tardado casi dos horas pero no porque haya que caminar mucho (concretamente llevamos recorridos 2,9 kilómetros según Wikiloc), sino porque hay muchísimo que ver y paramos cada cinco minutos a sacar docenas de fotos.

    Las sensaciones que me ha despertado pasear por Gante de noche hacen que para mí sea una de las ciudades más bellas que he recorrido en mi vida.

    Buscamos un lugar para cenar y acabamos en t’ Vosken, donde por el horario (son las 21.45 horas) solo nos dejan elegir entre los snacks de la carta, porque para lo demás la cocina ya está cerrada. Estamos tan cansadas que nos vale todo, además estamos muy cerca del alojamiento.

    Pedimos dos croque madame y un croque de la casa. Un plato rápido y sabroso para cada una. Pagamos 54,70€ por todo.

    Finalizamos la aventura a las 22.30 horas, después de 4,4 kilómetros de recorrido. 

    Powered by Wikiloc

    Ha sido un día maravilloso y alucinante, pero ahora mismo estamos muertas y agotadas y solo queremos dormir, jajaja.

    GASTOS DEL DÍA

    • WC x 3: 1,50€.
    • Free tour x 3: 30€.
    • Souvenirs: 4,59€. 13,77€.
    • Compra Carrefour Exprés: 21,48€.
    • Comida Casa Patata: 24€.
    • Gofres Chez Albert x 2: 10,30€.
    • Entradas torre Belfort x 3: 42€.
    • WC x 3: 1,50€.
    • Ticket tren Brujas – Gante x 3: 22,50€.
    • Ticket tranvía Gante x 3: 7,50€.
    • Cena t’ Vosken: 54,70€.

    TOTAL: 229,25€

    POSDATAS

    Posdata 1: todos los puntos visitados a lo largo de este viaje están recogidos en este mapa. Para poder utilizarlos basta con pinchar en el enlace azul de «mapa», NO en el propio mapa.

    Posdata 2: todas las fotos están hechas con mi móvil Samsung Galaxy S22 ultra sin ningún tipo de filtro o retoque, todas en modo normal o en modo gran angular.

    Posdata 3: me encantaría que dejases un comentario con tu opinión sobre lo que has leído.

    Puedes seguirme en mi INSTAGRAM para estar al día de todas mis aventuras.

    2 comentarios

      5 de agosto de 2023 Reply

      Gracias x ayudar con tú blog e itinerario
      Pregunta nosotras tenemos la base en Bruselas Hay buenas comunicaciones para desplazarnos en tren hacia Brujas y Gante
      Y sobre todo para ver Las dos ciudades y así poder disfrutar de la noche de ambas ciudades El día 8 salimos y regresamos el 11 de Septiembre Podrías indicarme algún enlace donde ver los horarios de los trenes para Brujas y Gante Mil gracias 😘❤️

        7 de agosto de 2023 Reply

        Hola! Me alegro de que os haya servido! Desde Bruselas hay unas excelentes comunicaciones en tren para visitar Brujas y Gante. La aplicación SNCB es ideal para el manejo de los trenes. Espero que disfrutéis de vuestro viaje!! 🙂

    Dejar un comentario

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.